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VIVIR DEL DISEÑO
03.20.2009 | 5 Comments
“Era una buena idea, pero no se entendió”
“Lo que pasa es que no valoraron mi diseño.”
“Es que no tuve tiempo para preparar una buena la presentación.”
“Es que…”
Uno de las estrategias más adecuadas para potenciar la empleabilidad de los diseñadores, es incentivar su interés por emprender en nichos específicos.
El tema del emprendimiento ya se ha ido instalando firmemente en la agenda del Diseño en Chile, y son varias las Escuelas de Diseño declaran su importancia y lo han incorporado en sus mallas de estudio, enfocándolo principalmente desde la perspectiva del desarrollo de competencias asociadas al espíritu emprendedor y al desarrollo de planes de negocios.
Sin embargo, el principal protagonista de un proyecto de emprendimiento es finalmente el producto. Es éste el que, después de atravesar los procesos de conceptualización, especificación, producción y distribución respectivos, se enfrenta cara a cara al mercado.
“Solito”, sin padrinos, argumentos ni explicaciones.
Se requiere entonces de la consumación de un círculo virtuoso, ( Atención, Interés, Deseo, Acción), para que el emprendedor pueda proyectarse como empresario independiente, y vivir del Diseño.
Porque, finalmente, solo un emprendedor que vende es un emprendedor que persiste en su proyecto empresarial.
(Te invito a seguir leyendo)
Dentro de este contexto, muchas veces los términos creatividad e innovación aparecen como lugares comunes dentro de este proceso. Resultan políticamente correctos en cualquier discurso público, pero muy pocos se detienen a precisarlos con un sentido crítico. Fácilmente se confunden entre sí, o se asimilan con procesos tales como la invención, la intuición, la renovación o la generación de novedad. Incluso en algunos casos se les atribuye una procedencia misteriosa y casi mágica.
Sería adecuado considerar que ambos términos forman parte de un complejo proceso de solución de problemas.
La creatividad puede ser entendida como el modo de usar la inteligencia para ver la realidad, superando los bloqueos individuales y como consecuencia, producir respuestas personales, nuevas y relevantes. Creatividad sería entonces el proceso de descubrimiento de lo que aún no ha sido considerado, el acto de hacer nuevas conexiones, en tanto que innovación se relaciona con el proceso de hacer realidad esas nuevas conexiones y descubrimientos, y como consecuencia de ello, producir nuevas y relevantes soluciones.
Parte de estas soluciones pueden orientarnos para generar productos, pero también podemos reconocer sistemas y servicios como parte de lo “emprendible”.
En 1961 Tomás Maldonado escribe el artículo denominado “El Diseñador como solucionador de problemas” .En él señala que el hombre ha sentido desde su origen la necesidad de resolver problemas para sobrevivir. Pero, por sobre todo, y a diferencia del animal o la máquina, el hombre tiene la necesidad de plantear los problemas
¿Cuál sería entonces el papel del diseñador, para poder participar en forma efectiva dentro de un proceso de emprendimiento que le permita vivir del Diseño?
En primer término, no debe abstraerse o mantenerse al margen, sino observar el entorno y interactuar con él. Debe prepararse, manejar información, datos, procesos, adaptarse continuamente al entorno que lo rodea. El macro entorno plantea oportunidades y desafíos que un diseñador emprendedor no puede ignorar, pues desde allí aparecen las señales de lo que necesitaremos y valoraremos como producto.
(Sé que el texto es un poco largo, pero me interesaría mucho que siguieras leyendo)
Como se dice aquí en Chile, “hay que estar vivo el ojo”.
Qué bonito concepto, ¿verdad? “vivo el ojo”
Quiero hacer referencia a un fragmento del texto acerca del " principiar a ver", del libro Conversaciones con Roberto Matta, del autor Eduardo Carrasco.
Carrasco: Tal vez podríamos partir por la potencialidad de “verdad”que hay en el ver, cuestión que tu sueles plantear cuando te preguntan por tu pintura.
Matta: Ahora bien, el idioma que tenemos y con el que hablamos es muy animista, muestra solamente la apariencia de las cosas, la cáscara. Entonces, de las cosas que nos interesan hablamos con cáscara. Para abrir la nuez y principiar a ver, habría que cambiar el idioma. Este que tenemos lo estamos usando desde hace cincuenta mil años y todavía hoy se dice por ejemplo “pie” para nombrar esta cosa que tenemos nosotros al final de las piernas, y la misma palabra se usa para indicar la base de la lámpara y la parte de abajo de un árbol. Fíjate lo distinto que son todas estas cosas y sin embargo para todas ellas tenemos una sola palabra. Para hablar con precisión tendríamos que tener un idioma completamente diferente. Todo esto, que en realidad no tiene gran importancia cuando se trata de la palabra“pie”, se transforma en un verdadero problema cuando nos enfrentamos ,por ejemplo, a la palabra “verdad” o a la palabra ”justicia” o a la palabra “entusiasmo”.
Carrasco: ¿No tendrá todo esto que ver con lo que los griegos llamaban “aletheia”, “desvela”, y que nosotros mal traducimos como “verdad”?
Matta: Usando esa rara forma de inteligencia que se me aparece a mí, yo trato de abrir la palabra y decir por ejemplo en este caso: “verdad” es “ver” y “dad” o “dar”, ¿Ves tú? Pero lo importante es qué se da. El problema para mí está en lo siguiente: ¿Cómo ves cuando ves?
Esta es la cosa que a mí me da vueltas en la cabeza de la misma manera como a Colón le daba vueltas la idea de que siguiendo hacia el oeste llegaría a China. Para “ver “ se necesita naturalmente un sistema de comparaciones. Cuando ves una cosa que no conoces ¿Cómo la llamas? ¿Cómo la ves?
Carrasco: Pero tal vez “desvelar”no sea tanto ponerle nombre a la cosa o llamarla, sino simplemente el brillar de ella misma que te indica el nombre que tienes que ponerle.
¡Es importante estar vivo el ojo!
Porque a largo plazo, no valen mucho las estrategias publicitarias ni de comunicación, si finalmente lo ofrecido está descontextualizado, es hermético, caro o deficiente. Para que un buen producto de diseño perdure en el tiempo, lo importante no es solo convencer, sino hacer pensar.
Me parece que una buena definición para un proyecto de Diseño que escuche hace un tiempo, es
Proyecto = razón + esperanza.
Para vivir del Diseño se necesita cultivar buenas actitudes, o como se las denomina ahora, competencias transversales, tales como curiosidad, empatía, autonomía, responsabilidad, visión de contexto, conciencia global, y una que tú has demostrado poseer leyendo este texto hasta el final: perseverancia.



Posted by Andrea on March 21, 2009 at 09:37 AM CLT #
Posted by xunchilemejor on March 22, 2009 at 12:11 AM CLT #
Posted by Sergio on March 22, 2009 at 09:44 AM CLT #
Posted by MM on March 24, 2009 at 08:48 PM CLT #
Hoy, muchos diseñadores se duermen en los laureles con esto y se jactan de sus buenas ideas y propuestas, pero no está presente SU compromiso.
Un tema muy acertado que tocaste (que es evidente, pero casi nunca se considera) es que el producto se enfrenta solo al mercado. Dato a considerar que se deja bien a la deriva y casi a la fortuna que el tiempo arreglará.
dedo arriba
Posted by edg.arancib on April 02, 2009 at 06:24 AM CLT #