Estimado lector, estudiante y diseñador
Los chilenos usamos el lenguaje de un modo funcional, centrado principalmente en la transmisión de un mensaje lógico y entendible. Creo que esto lo podrás comprobar en forma bastante simple, escuchando cómo se conversa a tu alrededor.
Sin embargo, percibimos multisensorialmente.
Nuestros sentidos están siempre activos, esperando que los dejemos entrar en nuestro “aquí y ahora”, para entregarnos la dimensión real de la realidad. Solo hay que darles lugar y tiempo.
Pero no nos detenemos mucho en lo que nos comunican, y como tampoco solemos verbalizar nuestras percepciones, normalmente no las tenemos presentes.
Entonces, generalmente no somos “buenos entendedores” de la realidad del habitar.
Considero que para el diseñador es muy importante percibir en completitud las dimensiones simultáneas del habitar, pues todas interactúan en la evaluación que realizamos respecto de nuestras experiencias de interacción cotidiana con el Diseño.
Así, el Diseñador está llamado a estar permanentemente atento. A ser una persona atenta.
Esta introducción tiene como único objetivo invitarlos a leer con tiempo y detención este maravilloso poema de Arthur Rimbaud, que nos trae a presencia un momento de realidad : el transcurso del alba estival, en sus múltiples dimensiones .
He abrazado el alba estival.
Nada había aún cambiado en la fachada de los palacios. El agua estaba muerta. Los campos de sombras no abandonaban la ruta del bosque.
Marché, despertando alientos vivos y tibios, miraron las pedrerías, y sin ruido las alas se elevaron.
Fue la empresa inicial, en el sendero ya repleto de frescos y pálidos destellos, una flor que me dijo su nombre.
Reí a la rubia cascada que se desmelenó a través de los abetos: en la cima plateada reconocí a la diosa.
Entonces levanté uno a uno los velos. En la alameda, agitando los brazos. Por la llanura, donde la he denunciado al gallo. En la gran ciudad ella huía entre los campanarios y las cúpulas, y yo corriendo como un mendigo por los muelles de mármol, la perseguía.
En lo alto del camino, junto a un bosque de laureles, la alcancé , y sentí algo su cuerpo inmenso.
El alba y el niño cayeron bajo el bosque.
Al despertar era mediodía.
Expresiones de sombras , alientos, sonidos , destellos , claridad .
Hace varios años realicé un ejercicio de iluminación con mis alumnos de Diseño de Ambientes, que incluía aprender este poema de memoria para traer a presencia este momento, y he comprobado que varios aún recuerdan la experiencia en forma muy vívida.
Percepción, tiempo, realidad y memoria juegan juntas.
Atentamente,
Vivian
Encuentro excelente poder ver a nuestra coordinadora en otro lugar que no sea Duoc. Realmente es otra cosa, pero finalmente lo que transmites es lo mismo.
Saludos cordiales!
Posted by Constanza on May 11, 2009 at 11:37 PM CLT #