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Diseñador de Emociones
02.19.2009 | 2 Comments
Me pregunto hoy por el sentido de la eterna discusión acerca de la relación de paternidad, dependencia y/o tutoría del Arte sobre el Diseño. El adjetivo “artístico”, que por mucho tiempo se presentaba como una garantía de “respetabilidad“ para el objeto “diseñado”, afectó muchas veces su proceso de definición cabal , dejándolo en un estado intermedio , anclado en un nivel más bien “simbólico”. Muchos íconos de la historia del Diseño no podrían resistir hoy un uso cotidiano ni cumplir una función compleja, y su valor radica principalmente en manifestar el “estado de las cosas” respecto de un momento histórico, tecnológico y/o sociocultural.
Por otro lado, comparto en profundidad un perfil de diseñador cercano al desarrollo integral del producto, que considera tanto aspectos formales como de especificación técnica, producción, gestión y comunicación, inserto en la trama productiva y alineado con las necesidades de la industria nacional. Creo que hoy más que nunca hay que fortalecer la industria nacional, y para esto necesitamos el aporte de diseñadores profesionales, creativos y competentes, emprendedores y con visión de negocio.
Pero también creo que la mayor complejidad del tema no va por ese camino.
Tal como el arte dejó atrás, en el siglo XX, su relación de dependencia con el objeto físico (pintura, grabado y escultura principalmente) y se alejó de la analogía directa con la realidad, encontrándose con dimensiones conceptuales, de tiempo y espacio que revolucionaron su forma de manifestarse, el diseño se encuentra hoy con desafíos ante los cuales nunca estuvo, por lo menos no en forma tan explícita.
Vivimos rodeados de posibilidades, invadidos por la “oferta”, tentados por infinitas opciones, y tenemos que decidir y elegir sin tener el tiempo ni la capacidad de hacerlo bajo referencias objetivas y racionales. Tenemos menos recursos de lo que quisiéramos, y supuestamente mas necesidades de las que podemos cubrir.
Estamos permanentemente “buscando”. ¿Buscando qué?
Preguntas simples pero fundamentales:
¿Podemos afirmar hoy, que hay objetos que están “diseñados” y otros que no lo están?
¿No están, en rigor, diseñados todos los objetos y productos que nos rodean (fueron definidos y construidos, a fin de cuentas), y que lo que reconocemos de ellos, lo que deseamos, evaluamos y valoramos, está filtrado por los diversos parámetros de interpretación que aplicamos?
¿Cuáles serían entonces las variables significativas que nos permiten discriminar entre productos, acercándonos a algunos y alejándonos de otros?
Todos habitamos entre productos realizados por y para el “público” de aquí y ahora. Pero todos tenemos una historia que nos acompaña.
Objetos, productos, vestuario, sonidos, texturas, aromas e imágenes se mezclan e influencian entre sí, y se funden con acontecimientos, creencias y valores, estableciendo relaciones complejas que definen las tendencias de grupos y las preferencias personales.
Ya no se trata del producto tangible, si siquiera de la experiencia en sí misma, se trata de la emoción que nos produce la interacción respecto de un contexto determinado.
Estamos permanentemente evaluando, cruzando información e interpretando situaciones. Influye el momento, la compañía, las expectativas, el ánimo; todo esto simultáneamente, en tiempo real.
La percepción de calidad es una e x p e r i e n c i a e m o c i o n a l.
Diseñar en forma consciente e informada, potenciando la interacción con el usuario y la relación con “lo nuestro”, “lo de aquí”, puede permitirnos quizás desarrollar propuestas de valor competitivamente superiores. Dar curso a la exploración, al descubrimiento y a la sorpresa, convertirlas en valores y conductas concretas, que nos ayuden a encontrar cercanía y belleza en lo simple, en lo accesible, en lo útil.
Proponer al usuario nuevas relaciones, reflexiones, refinamientos y “apreciaciones” que entreguen confianza y conecten con emociones reales, profundas y sinceras.
Apelar a la alegría.
Ejercer la empatía.
Hoy hay que ser Diseñador de Emociones.
Porque importan las consecuencias de las decisiones en materia de Diseño a corto, mediano y largo plazo.
Importa desarrollar productos a través de metodologías y modelos de acción basados en la protección del cuerpo y del medio, el cuidado respecto de las energías, la eficiencia en la producción y los ciclos de vida de los productos.
Importa acercarnos a la prospección de nuevas opciones de interacción y comunicación.
Importa el comportamiento individual y sus repercusiones.
E importa el “estado del espíritu “de las personas.
Suculencia
02.11.2009 | 1 Comments
Pasé parte de mis vacaciones en la localidad de Olmué, al interior de la V región.
Zona de campo, con caminos de tierra, gente a caballo y todo eso. “Olmué regala vida”, dice un cartel a la llegada. Ideal para desconectarse de las exigencias del trabajo y la vida urbana.
La idea era relajo al máximo: vida sana, nadar, leer, disfrutar del aire; mucha fruta y verdura. ¡Duraznos! Quería a toda costa comer muchos duraznos. Duraznos-plátano, el nombre en sí mismo ya es gustoso. Se siente su aroma con solo decirlo.
Llegando, me dispuse entonces a abastecernos de lo necesario, y partimos a comprar.
Como para estos afanes igual se necesita dinero, para lo cual tenía que pasar por el bancomático, nuestro punto de partida fue la plaza.
* Verdulería en la plaza: duraznos grandes, bien redondos y pálidos, muy bien presentados, pero se ven duros y algo plásticos,…no me tincan. El precio: $700 el kilo. Definitivamente NO.
* Supermercado de la plaza: duraznos del mismo tipo, bonitos, para la foto, $685 el kilo. Tampoco.
Decidimos seguir buscando.
* Camino a Granizo, almacén a orilla de camino: duraznos-plátano ordenaditos en un cajón, de tamaño regular, se ven bien, pero aún los encuentro pálidos y medios “durones”, $500 el kilo. Puede ser….
En eso estamos, cuando vemos un cajón que estaba a la entrada del local, como oferta: muchos duraznos mas bien chicos, medio deformes, definitivamente maduros, pero de buen color y con muchas abejas revoloteando alrededor.
“No son los más perfectos, pero están dulcecitos”, me dice la señora que atiende, “$300 el kilo,
hay que elegirlos.”
Me arriesgo y compro 2 kilos. Los elijo uno a uno, tocándolos con mi mano, sintiendo su turgencia y textura, separando los que están a punto de los que ya están pasados.
Resultan ser los mejores duraznos que he probado este verano: suculentos, jugosos, dulces, con ese dulzor de verdad de la fruta “de antes”. Duraznos con sabor a duraznos. Madurando en tiempo real, la perfección de la naturaleza, con la justa intervención de la mano del hombre.
No puedo dejar de relacionar esta experiencia con el ejercicio del Diseño hoy en día.
¿Un poco cursi?
Posiblemente.
Como la vida misma.
Diseño y Urbanidad
02.10.2009 | 0 Comments
El diseño, desde su origen, se ha ocupado del hábitat humano. Desde este punto de vista, su responsabilidad primordial está radicada en facilitar la vida y el quehacer del hombre como habitante (p. a. de habitar. m. Cada una de las personas que forman la población de una ciudad, provincia, etc.).
A diferencia de la arquitectura y el urbanismo, que de desarrollan a escala territorial, el diseño define la actividad del hombre en la escala humana más próxima. Así, su factor de medida es la persona que habita, reconocida como cuerpo (medidas, proporciones, movimiento, requerimientos funcionales, fisiología), percepción (sentidos, canales de entrada de la información) y actitud (relación con otros).
Si se sitúa al diseño dentro del campo de lo urbano, como un dominio (domus) con íntimo origen en el hombre (definición de urbano: de "urb"=cuidad y "anus"=de , de la ciudad, cortés, de modales refinados) , nos encontramos con que el término habitante apunta a la consideración de un cuerpo social dentro del cual se co-habita, y que modula nuestras actitudes y acciones . Las formas que regulan esta co-habitación se conocen como la urbanidad.
Se postula que el ser humano está continuamente captando información de lo que sucede a su alrededor, y paralelamente está evaluando dicha información en un ajuste recíproco.
La conducta humana depende de la percepción que se tenga del ambiente, esto es, una determinada percepción llevará a generar un determinado tipo de conducta.
La percepción del ambiente físico incluye no solo la captación e interpretación de nuestro entrono, sino que, inevitablemente, a un tipo de evaluación e identificación personal .A partir de nuestras percepciones establecemos preferencias, algunas de origen biológico y otras surgidas del contexto cultural, que determinan nuestro juicio acerca de lo agradable.
La interacción conducta-ambiente implica, a veces, la modificación de uno u otro de un modo planificado. La modificación consciente y deliberada del ambiente configura el diseño ambiental.
Se pueden diferenciar 2 ambientes básicos: el “micro ambiente”, la esfera de lo biológico, y el “macro ambiente”, el área del mundo natural que nos rodea.
El ser humano ha generado además un tercer ámbito: el “meso ambiente”, que es el área intermedia, el ambiente construido.
Estos diversos ámbitos se pueden graficar como contenidos uno dentro de otro.
Cada uno de estos ambientes está poblado de elementos, objetos, indumentaria, información, sonidos, imágenes, texturas, en fin, productos que han sido diseñados (bien o mal, pero diseñados al fin).
El concepto de diseño ambiental se refiere así al proceso formal de ajustar el ambiente construido para satisfacer las necesidades humanas efectiva y eficientemente.
La identidad ambiental se construye a través del uso y significado de los espacios y objetos, proceso en que la subjetividad es trasladada al consenso en función de las características de la comunidad en la que está inserta.
Actualmente se incorpora también la aplicación del concepto tecnología, el que se ha extendido a campos que poco tienen que ver con lo estrictamente técnico. En estos casos se habla de " tecnología blanda”, para diferenciarla de la tradicional " tecnología dura". Hoy se considera "tecnología blanda " al conjunto de conocimientos sistémicos que permiten acciones de impacto relevante en variados campos y que permiten, por ejemplo, optimizar la gestión, la administración, el desarrollo urbano y hasta la conducción política.
Dominar aspectos prácticos asociados a una de las tecnología blandas más sofisticadas hoy en día, como es el ejercicio de la empatía y preocupación real por prójimo en la acción profesional , puede hacer la diferencia entre un diseñador a secas y un diseñador de oficio.
Se requiere una constante cercanía con la realidad.
Lo obvio genera inmovilidad. La inmovilidad no permite hacer distinciones.
El deseo y la capacidad de reinventar la práctica frente a cambios en el contexto del mundo que nos rodea , buscando siempre simplificar procesos con efectividad y eficiencia, nos permite ajustar métodos y recursos para enfrentar quiebres en épocas de crisis.
Diseño para todos
01.15.2009 | 4 Comments
Generalmente se entiende el Diseño como una disciplina orientada solo a mercados de mayor poder adquisitivo. Sin embargo, se trata de una disciplina cuyo aporte principal es la incorporación de valor en todo proceso productivo y/o de gestión de productos o servicios...
¡Que viva el siúticool!
12.22.2008 | 2 Comments
La palabra siútico deriva, según mi padre, que acostumbra a aventurar explicaciones semánticas para todo, del término inglés suit. Suit se pronuncia "siut" (pueden escucharla en www.google.cl/dictionary?hl=es&langpair=es|en&q=traje), y significa traje, o sea, vestido completo de una persona...
Tendencia es lo que nos atraviesa a todos
12.17.2008 | 1 Comments
Conceptos como la belleza, la felicidad y la riqueza suenan importantes para cada uno de nosotros, pero ¿qué representan realmente en nuestras vidas?...
En busca de la calidad
12.13.2008 | 3 Comments
Mucho énfasis en la expectativa y poca responsabilidad por la experiencia.
Los Poderes de Hipermán
11.09.2008 | 0 Comments
En pleno almuerzo del sábado, en él que conversábamos acerca de las
características de la realeza, la naturaleza del dinero y las utopías
de la primera mitad del siglo XX, Raimundo, mi hijo de 12 años,
pregunta enfáticamente : "¿entonces, qué poderes tienen los reyes de
ahora?"
Difícil respuesta. Las explicaciones comienzan a confundirse y a
disgregarse, tocando temas como la autoridad, la representatividad, la
fama y la farándula...