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PASARELA VALPARAÍSO, SlowModa 2011
02.04.2011 | 0 Comments
Como todos sabemos, la ciudad de Valparaíso fue declarada el 2003 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, bajo la categoría de Paisaje Cultural. Esta categoría alude específicamente al modo de ser y de hacer que aquí se manifiesta.
En esta ciudad se han desarrollado en los últimos años, distintos emprendimientos relacionados con diseño y moda, los que se han ido tomando ciertos barrios y sectores, potenciando de paso el desarrollo del turismo cultural y apoyando una oferta turística y gastronómica asociada a intereses locales.
Sin embargo, a Valparaíso le hacía falta un gran evento de Moda, acorde con su calidad de referente a nivel nacional e internacional de ciudad con una identidad particular. Importantes ciudades orientadas al turismo cultural, tales como Barcelona, Buenos Aires y otras, tienen dentro de su oferta eventos de moda independiente que las distinguen.
Dentro de este marco se realizó el 22 de enero, Pasarela Valparaíso, SlowModa 2011.
Cumpliendo con los objetivos de hacer visible el quehacer de emprendedores creativos locales , poniendo en valor la identidad particular de esta ciudad patrimonial, así como también instalar una cultura de la calidad asociada al diseño independiente, generando referentes y potenciando vínculos que fomentaran el crecimiento y consolidación de las marcas locales, el primer gran evento de moda independiente en esta ciudad patrimonial contó con un montaje al aire libre y de gran presencia escénica en pleno corazón patrimonial de Valparaíso , la Plaza Aníbal Pinto
Bajo el concepto de "slow fashion" o moda lenta, se canalizó una mirada a partir de tendencias globales cruzadas por una visión local, en sintonía con una visión de Valparaíso que gira en torno al concepto de Slow City, de ciudad alternativa.
Esta nueva corriente de pensamiento se contrapone al consumo desenfrenado y a sus consecuencias negativas para la cultura y el medio ambiente, propiciando la generación de productos para valorar, conservar y compartir.
Pitti Palacios, Ropa del Alma, Makinita de Coser, Gaytán y Neón presentaron sus propuestas de indumentaria y productos de corte contemporáneo, pero enraizados en el imaginario e identidad de esta ciudad patrimonial.
Cinco diseñadoras locales referentes que han transitado desde el estado desde un estado de emergentes hacia su consolidación como marca de matiz regional.
Estas diseñadoras , íntimamente conectadas a su trabajo, orientan su producción a la generación de productos en series pequeñas o medianas, pero nunca en cantidades desmedidas. Se involucran en todo el proceso de diseño, confección y comercialización de sus productos, llegando a un público que valora y practica un nuevo modelo de consumo, mucho más pausado y sustentable para la sociedad. Un mercado más culto y amable.
Las acompañaron propuestas de estudiantes de Diseño de Vestuario DuocUC, los que representan el semillero de los nuevos diseñadores de moda del futuro.
En los productos presentados traslucieron el tiempo dedicado a la experimentación, al estudio de los materiales y al cuestionamiento de la forma. Apelando a técnicas textiles y métodos de confección innovadores, apoyados por la incorporación de la deconstrucción, el uso creativo de retazos, la reutilización y el reciclaje, nos mostraron prendas de ropa con identidad única, que reafirman una postura ante la vida y que transmiten personalidad.
En Plaza Aníbal Pinto, corazón del barrio cultural de Valparaíso, y con una producción de un alto estándar de calidad, más de 1400 asistentes pudieron apreciar lo más innovador y selecto de la movida de la moda porteña, a través de esta vitrina desatinada a presentar el quehacer de los emprendedores creativos locales, canalizando el potencial y la identidad de esta ciudad patrimonial.
Este desfile fue organizado por la I Municipalidad de Valparaíso en conjunto con la carrera Diseño de Vestuario DuocUC , con la colaboración de Diseño de Ambientes, Comunicación Audiovisual y Tecnología en Sonido, y contó con el patrocinio del Programa de Industrias Creativas Valparaíso CORFO , el Museo de la Moda y Cinema from Chile, entre otros.
Toda una experiencia de diseño independiente en Valparaíso.
Dando lugar a una buena urbanidad
09.14.2010 | 2 Comments
Vivimos inmersos en espacios construidos por el hombre, los que a su vez están poblados de objetos, mobiliario y productos de variada especie, elementos tangibles, unitarios, móviles y repetibles, que definen la actividad del hombre dentro de lo que llamamos la escala humana. Su elección, así como su acomodo dentro del espacio, se manifiestan como actos de voluntad, sean estos individuales o grupales.
El factor de medida dentro del espacio es la persona que habita, reconocida como cuerpo (medidas, proporciones, movimiento), percepción (sentidos, canales de entrada de la información) y actitud (relación con otros).
Sin embargo, también estamos permanentemente expuestos a experiencias asociadas con la interpretación que damos a este hábitat humano.
El término habitante alude a un cuerpo social dentro del cual se co-habita.
Los modos y las formas que regulan esta cohabitación se conocen como la urbanidad.
Aún hoy no se tiene conciencia real del nivel de incidencia que el Diseño puede tener en la forma de actuar y de convivir de las personas. Un espacio equipado en forma irreflexiva se diferencia de uno diseñado, útil, en que este último se constituye declarando una relación particular entre las personas y su entorno. Mirado en perspectiva, podría considerarse como un modo de interface.
Aparece entonces una relación íntima entre factores relacionados tanto con la conducta y como con el Diseño.
Ejemplo de esto son los términos derivados: Modo- modal, Forma- formal.
Como coordinador entre habitante y entorno, el Diseño va construyendo los modos de la urbanidad, que se manifiestan en formas de actuar, en modales formales que facilitan actitudes virtuosas (amabilidad, respeto, cuidado, atención, consideración)
El Diseño de Ambientes, en su definición más amplia, se relaciona en con el dominio eficiente de variables de habitabilidad, ergonomía, ecología, tecnologías eficaces e instalaciones amigables, así como también con la comunicación de mensajes transparentes (no verbales, basados en la interpretación de presencias y/o las ausencias).
Propone un orden para los soportes para la actividad humana, pero trasluce también aspiraciones e inclinaciones del habitante: presenta, implementa, reseña, contextualiza.
Un buen Diseño, orientado a construir una escala humana sustentable, puede ser capaz de aportar mejoras para que las personas habiten dentro de un contexto de “buena urbanidad”.
Ambientar
1.tr. Reproducir de forma detallada el marco histórico o social en que se desarrolla la acción de una obra
2. crear un ambiente determinado o proporcionarlo
3. tr. y prnl. Introducir o adaptar a una persona a un nuevo medio, situación, etc.
hábitat
1.m. ecol. Lugar que ocupa una especie animal o vegetal
2.ecol. Conjunto de condiciones geofísicas en que se desarrolla la vida de una especie o de una comunidad animal o vegetal
habitare
Vivir, morar permanente, que considera y permite la permanencia
urbanidad
1.f. Corrección y cortesía en el trato con los demás
diccionario de la lengua española © 2005 espasa-calpe
SlowModo en Valparaíso
08.30.2010 | 0 Comments
SlowModo en Valparaíso
La moda busca filosofía. No le basta con la estética; requiere de éticas que orienten elecciones de indumentaria.La filosofía actual es el "slow fashion" o moda lenta, que se impuso a consecuencia de la crisis global económica-financiera de 2009. El Slow no significa pasividad, sino una redistribución de nuestra energía vital hacia valores y actitudes fundamentales con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida.
Se trata de una reacción al "fast fashion" o moda rápida, que desde los años 90 promueve que los consumidores adquirieran muchas prendas por temporada, tentados con ofertas y rebajas de las grandes tiendas . Con liquidaciones de hasta el 50 %, los consumidores priorizaron la oportunidad de comprar varias prendas a precios muy bajos, satisfaciendo su pulsión por comprar y desechando la oportunidad de poseer ropa de calidad, valorada estética- y éticamente.
A nivel mundial eso genera una rueda imparable de producción y un consumo acelerado de indumentaria , por el que anualmente se desechan millones de toneladas de ropa. El ciclo de compra se ha acelerado tanto que se calcula que la gente ha aumentado la compra de ropa en un 30%. La mayoría es ropa barata ni siquiera dura un año en los armarios. Usamos más ropa y nos deshacemos de ella cada vez más rápido. Este consumo continuado de ropa que acaba desechada se ha convertido en un fenómeno internacional; un comportamiento de compra que podría ser comparado con la bulimia, según Kate Fletcher , investigadora y consultora sobre moda.
Esta situación, que podría pensarse que beneficia a los actores de la industria (empresarios, diseñadores, modelistas, operarios), finalmente los perjudica, pues la producción de orienta hacia productos de baja calidad y reproducción mecánica, la oferta se estandariza y homogeniza, el mercado es dominado por grandes empresas y marcas globales . Las iniciativas y emprendimientos locales se ven desfavorecidos, e incluso sucumben ante esta estructura perversa, generándose impactos sociales, medioambientales, económicos y culturales de gran proporción.
Kate Fletcher ve en nuestro comportamiento con la ropa un síntoma de un problema mayor, relacionado con la felicidad, la identidad y nuestro modo de comunicarnos.
Pero la moda rápida es retada por una llamada a la calma: menos cantidad y más calidad. La nueva corriente de pensamiento se contrapone al consumo desenfrenado y a sus consecuencias negativas para la cultura y el medio ambiente, que la "cultura Slow" viene manifestando en varios otros rubros también.
En moda, el concepto promueve una elección y “construcción” del propio guardarropas (ropero), donde la identidad sea el eje rector, destituyendo a la cantidad por la calidad. Menos prendas, pero que duren más, de textiles nobles y cortes impecables. Ropa con identidad, que reafirme una postura ante la vida, que transmita personalidad y linaje, que sea heredable. Tender hacia un consumo responsable y una conciencia medioambiental-ecológica.
Se propicia en desarrollo de métodos de cruce, complemento y evolución, con el fin de no cambiar radicalmente los productos de una temporada a otra, sino continuar desarrollando productos en forma escalada, a partir de una idea o concepto en proceso. Esto permitiría conectar distintas generaciones de productos, generando mixturas y combinatorias mas asentadas en la vida y necesidades de cada uno, y no solo en la intención de reproducir una imagen de revista o vitrina.
Diseño en Valparaíso
Como todos sabemos, la ciudad de Valparaíso fue declarada el 02 de Julio de 2003 como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), bajo la categoría de Paisaje Cultural. Esta categoría alude específicamente al modo de ser y de hacer que en este lugar se manifiesta. Considerando las características de Valparaíso como punto geográfico y referente formal , y al quehacer de Diseño que desde aquí se deriva, podemos afirmar que en Valparaíso se trabaja naturalmente bajo el concepto Slow.
En los productos locales se trasluce una intención de preservar las tradiciones y materiales locales, de recurrir a la mano de obra local, emplear métodos tradicionales y evitar la utilización de productos foráneos. En ellos vemos reflejada la materia prima local, las habilidades y costumbres regionales.
Moda real, la que no pasa de moda. Moda lenta, sucu- lenta.
Los diseñadores porteños no pueden evitar estar íntimamente conectados a su trabajo. Orientan su producción a la generación de piezas de ropa en series pequeñas o medianas, pero nunca en cantidades desmedidas. Se involucran en todo el proceso de generación, especificación, producción y comercialización, procesos que se llevan a cabo del modo más natural posible. Conectan a la gente con el concepto de usar la ropa durante más tiempo, que tiene que ver con un cambio en el modo de consumo y con el desafío de aprovechar "la emotividad de las prendas de manera que el usuario pueda valorar más el producto y conservarlo durante más tiempo."
La profesora de moda y pionera de la moda ecológica Lynda Gross cree que todos tenemos una prenda que hemos conservado durante un largo tiempo y que se debe investigar qué hace especiales las cosas que guardamos. "Si investigamos por qué la gente conserva algunas prendas y cuáles son las cualidades de éstas, podremos trasladar esas características al producto desde el principio." Generar oportunidades de contribuir a un modelo sustentable para la sociedad, producir ropa para conservar y compartir, que ha sido el modelo aplicado por generaciones durante toda la historia de nuestra cultura.
También es importante considerar que una marca puede aprovechar como herramienta de marketing la notoriedad que proporciona aparecer asociada al término Slow, que constituye una tendencia en alza. Quizá la llamada Slow Fashion nunca llegue a las masas, pero tiene el poder de cuestionar el comportamiento de los compradores y de aportar como un agente de cambio, y es posible que Valparaíso tenga harto que aportar al respecto.
Este texto contiene citas y referencias presentes en la web.
Carmen 1810 1910 2010
04.03.2010 | 3 Comments
1810 - 1910- 2010
PROYECTOS florero
01.25.2010 | 0 Comments
La pregunta de fondo sigue siendo: ¿Cómo satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades? (Principio 3.º de la Declaración de Río, 1992).
Me refiero a este tema, porque me parece un peligro el extremo protagonismo que está cobrando del mal llamado reciclaje, como base para el desarrollo de productos orientados a generar sustentabilidad.Considero que nos estamos enredando un poco, y que, como colectividad de Diseño, asumimos este tema desde una perspectiva algo simplista.
Al parecer, nos estamos deteniendo demasiado en lo que podríamos llamar “proyectos florero”.
Hay muchos blogs y sitios web de diseño inundados de ingeniosos productos realizados con materiales de desecho.Interesantes, vistosos, generalmente bien planteados, consistentes estética- y gráficamente, pero finalmente,iniciativas que muchas veces carecen de un contexto productivo y comercial que las avale.
El reciclaje real es algo complejo. Lo que se realiza comúnmente es reutilización , transformación, rediseño.
Como definición individual (en Diccionario de la Lengua Española), sustentable es un adjetivo que alude a algo que se puede sustentar o defender con razones. ¡Por ahí andamos bien! Tenemos base para la argumentación. Es importante responder a los desafíos éticos y estéticos que demanda la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana. http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_sostenible.
Sin embargo, sostenible es otro adjetivo, pero que alude a un proceso que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, p. ej., un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.
Y es por aquí que el proceso de debilita un poco.
Ser responsables con los proyectos académicos en ésta línea, para enfatizar lo verdaderamente importante y valorar en el resultado, aspectos que trasciendan la anécdota.
Necesitamos proyectos - ícono que trasciendan, que abran caminos y que cambien conciencias.
La gratuidad del adorno
12.27.2009 | 2 Comments
Suena cursi, pero la vida me llevó a reencontrarme con los adornos, y ahora son fundamentales para mí, pues representan mi quehacer creativo. La palabra adorno es más directa , efectiva y clara que decir accesorio, ornamento, joya, bisutería, para definir lo que hago.
Yo antes dibujaba harto y bastante bien. Entonces estudié arquitectura. También hacía ropa.Siempre me gustó también la orfebrería, pero sabía que no tenía la paciencia , la disciplina ni el rigor que exigía este oficio.
Sin embargo, de a poco y bajo las más insólitas circunstancias, me fui acercando al material y al proceso constructivo -manual por el único camino que conocía (desde niña), las técnicas textiles. Después de mucho tiempo de trabajo más bien intelectual, retomé el textil y usé como herramientas alicates, agujas, crochet, tijeras. Luego sumé el hilo cobre y plata, el metal, vidrios y piedras, tejiendo, cosiendo, bordando y anudando.
Técnicas femeninas, desde siempre.
Comencé a hacer adornos para mí, y los demás comenzaron a valorarlos y a desearlos, y también a comprarlos.
Y yo comencé, entonces, a interesarme por su significado para las personas.
Como una entonación, una intensidad en la pronunciación de uno mismo.
ARQUITECTO-DISEÑADOR, ¿el que puede más, puede menos?
10.12.2009 | 0 Comments
¿El que puede más, puede menos?
Esta es para mí una de las afirmaciones más polémicas asociadas con la formación profesional en Chile. La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) la considera para la regulación del Sistema de Educación Superior Chileno, y entrega atribuciones, confianzas y recursos según este principio.
Introducción autorreferente pero necesaria para contextualizar el tema:
Yo estudié arquitectura. Después de titularme, trabajé un año en la oficina de Julián Larraín, en Viña del Mar. Luego, junto a 2 socios arquitectos, mis amigos Emilio Soto y Luis Ramírez, ejercimos en forma independiente por un tiempo.
En forma paralela, con mi amiga diseñadora Carmen Gloria Beyer y mi amiga arquitecto Cazú Zegers armamos un taller de productos de vestuario .Producíamos cortavientos en textiles “tecnológicos” (nylon recubierto en poliuretano o acrílico), diseñados geométricamente y en colores contrastantes, muy en sintonía con la silueta vigente en los 80-90. AIRA fue nuestro primer nombre, el que derivó en NIREO después de una reestructuración y la separación de una de las socias.
Comencé también a practicar la docencia en Diseño .Hice clases por varios años, hasta que mis funciones como Directora de Carrera me absorbieron en un 100%.
He diseñado ropa, espacios, escenografía, montajes, y ahora mi “cuento” son los accesorios http://www.flickr.com/photos/lucia_vi.
¿Acaso voy de más a menos?
Normalmente se consideraría que es mucho más importante diseñar un edificio que, por ejemplo, un par de zapatos. Que las intervenciones a nivel de ciudad generan un impacto mucho mayor que los productos de uso personal. Que las grandes construcciones afectan a mucha gente, cambian el paisaje urbano y permanecen en el tiempo, mientras que las “cosas” son efímeras, utilitarias, funcionales, y muchas veces responden a gustos y a modas pasajeras .Ahora, si nos acercamos al mundo de los accesorios, incluso nos adentramos en el terreno de las vanidades (horror de horrores, que banal)
Sin embargo, me parece pertinente plantear una simple la pregunta: ¿Por qué?
¿Cuál es el trasfondo y el énfasis de esta “importancia”?
¿Es algo más importante solo por ser más grande? ¿Por influir a más gente " junta"?
También se puede impactar a gente “por separado”, y los efectos pueden ser tan buenos, así como también tan peligrosos si se comete errores.
Nuestro entorno está formado por anillos concéntricos: la ciudad, en barrio, la casa, las habitaciones, la ropa, el perfume, los alimentos que comes. El centro es uno mismo, y desde la intimidad de nosotros mismos es que nos relacionamos con lo demás.
Los objetos que conforman tu casa, tu hábitat personal, conviven contigo. Los elegiste, o por lo menos los aceptaste si te fueron impuestos. A través de ellos realizas tu vida cotidiana, recibes a tus amigos, manifiestas tu personalidad. Los acomodas según tu ánimo, los cambias cuando te superan.
La elección de tu vestuario te sitúa como ser social, te presenta como profesional, te evidencia como ciudadano. Permite que te entendamos según tus preferencias, que nos cuentes algo de ti mismo, acerca de quiénes son tus pares y con qué estilo de vida te identificas.
Lo mismo con tu auto, la revista que lees, los lentes o los aros que usas.
El Diseño es distinto de la arquitectura, no es mejor o peor, no es menor ni mayor, solo distinto.
Mientras la arquitectura construye urbanismo, el Diseño construye urbanidad.
Mientras la arquitectura manifiesta ciudad, el Diseño evidencia interacción.
Es muy posible que si yo hubiera estudiado Diseño y no arquitectura (en el tiempo en que yo estudié, las opciones eran mucho menores), me hubiera tomado mucho menos tiempo llegar a dominar plástica- y técnicamente algunos materiales.
Creo que el diseño se basa en el manejo de los materiales, es desde adentro hacia afuera, mientras que la arquitectura se desarrolla desde afuera hacia adentro.
Ambas disciplinas se realizan a través de una definición formal que se configura y se comunica a través de planos (la moldería para confección no es más que eso) y especificaciones técnicas, sin embargo, mi experiencia me sugiere que la Arquitectura es mas “mediata”, mientras que el Diseño se acerca a lo “inmediato”. Se relaciona con “cada uno” en forma directa.
Nace del conocimiento profundo del material, de la ergonomía, del “con-tacto”, y así es como impacta también en la intimidad de los usuarios. Te hace “actuar y sentir” mejor (o peor), manifiesta tu identidad y sentido común.
Si el gran objetivo es mejorar la “calidad de la vida” y que todos seamos “más felices” (un gran objetivo, ¿vedad?, un objetivo superior), entreguemos su dignidad y autoridad propia a cada uno de los eslabones de esta cadena (de valor). Formemos a cada profesional para cumplir en propiedad sus propias funciones, y preocupémonos de mejorar la calidad de la formación (universitaria, profesional, técnica o como se llame) para que cada uno haga su tarea de la mejor manera posible, sintonizados con los requerimientos de la sociedad de hoy y con las necesidades sociales, culturales e “intimas “ de las personas.
Vamos que se puede…
COLEGAS PEDANTES
09.28.2009 | 7 Comments
¿No es demasiado pedirle al diseño que "cambie el mundo"? ¿No hay en ese pedido una exageración de sus objetivos (y de los diseñadores), por encima de sus posibilidades y competencias reales?
Con estas lúcidas preguntas planteadas por el argentino Andrés Muglia en su artículo Un Ombligo Demasiado Grande, publicado el ForoAlfa (http://foroalfa.org/es/autor/26/Andres_Muglia ), quiero adentrarme en terrenos socialmente riesgosos y hasta políticamente incorrectos.
Quiero referirme explícitamente a la pedantería que invade a algunos diseñadores de cierto renombre, y también a muchos “de los otros”.
Hace un tiempo, mientras escuchaba en la radio del auto uno esos programas en los que gente con onda conversa con otra gente muy entretenida también, me topé con un entrevistado que era Director de una Escuela de Diseño.
Interesada, puse atención; la conversa prometía estar buena.
Los anfitriones del programa lo presentaron en forma muy entusiasta, enumerando sus atributos académicos y profesionales.
Todo bien, hasta que comenzaron a comentar acerca de su experiencia como docente.
Locutor: “Parece que los alumnos te tienen miedo, dicen que eres un profesor tremendamente exigente”
Diseñador: “Si claro, es que yo pienso que se debe entregar todo por el Diseño, siempre ir mas allá de los límites. Yo casi nunca pongo buenas notas. Los alumnos saben que soy así, que tienen que trabajar las 24 horas del día en mi ramo para poder avanzar, y aún así muchas veces no es suficiente. Repruebo a muchos, pero la cosa es así conmigo, y ellos lo saben. Tienen que trasnochar, que trabajar bajo presión, no me importa que tengan mas ramos, tendrán que ver como lo hacen, porque yo les doy harto trabajo. Porque estos cabros de ahora no saben nada, no tienen nivel, no saben de diseñadores, de productos, no saben de historia, nada de nada.”
¡Plop!
Me quedé pensando en estas palabras, que reflejan claramente un estilo de docencia presente en algunas Escuelas de Diseño, pero principalmente en algunos Diseñadores (y arquitectos también).
Yo, en principio, estoy de acuerdo con la exigencia, y también con el desarrollo de actitudes que fortalezcan al estudiante, porque el ejercicio profesional es complejo, y el contexto nacional no está lo suficientemente maduro como para que un diseñador pueda tener éxito basado solo en sus talentos personales.
Sin embargo, hay que situarse dentro de un escenario realista: ¿Qué es realmente exigencia? Exigencia respecto de alumnos chilenos, jóvenes que provienen de una educación que no privilegia precisamente la curiosidad y la creatividad. Estudiantes que quizás nunca han tenido la oportunidad de tener contacto con el mundo del Diseño.
¿Puede un profesor recriminar a sus alumnos por no conocer lo que posiblemente nunca se les presentó?
¿Puede demandarles una dedicación completa (desmedida), sin entregarles las herramientas adecuadas para poder alcanzar los niveles de aprendizaje esperados?
Porque, si sus alumnos reprueban en tan alto grado, algo queda pendiente respecto de la efectividad del docente.
Creo que, a estas alturas del siglo XXI, no se puede (enseñar) aprender en base al miedo.
Y menos en una carrera que tiene como objetivo generar propuestas y soluciones que propicien la innovación.
Los alumnos responden mejor, cuando saben qué se espera de ellos. Cuando se ajustan metodologías, procesos y actividades en función de sus potenciales específicos. La planificación es responsabilidad del docente, así como la gestión del tiempo, de recursos y energía. Esto es parte de una docencia efectiva.
Hay muchos diseñadores que reclaman respecto del nivel de sus alumnos, pero que no se sitúan empáticamente respecto de su propio contexto de aprendizaje. Por cierto que hoy, con toda su experiencia profesional y de vida, para estos docentes hay cosas que parecen obvias, pero a los 18-20 años, el mundo es otro.
Considero que exigencia no es autoritarismo, y que el profesor no puede ser una “estrella de rock”. Como profesional, no hay problemas, pero no en la docencia.
Entiendo más bien como exigencia un contexto de reglas claras, objetivos concretos, aprendizajes bien establecidos y evaluaciones fundadas en requerimientos explícitos, alineados con las características propias de los estudiantes y al nivel de avance dentro del plan de estudios.
Diseñadores para construir el futuro, ¡Sí!, pero bien formados.
Con autoestima alta, proyectando sus potenciales, entendiendo el cómo y el porqué de lo que hacen.
Paso a paso, motivando con ganas, entusiasmo y energía, es tarea del docente formar nuevas generaciones de diseñadores positivos, proactivos y útiles para la sociedad.
Los Poderes de Hipermán (reloaded)
09.11.2009 | 2 Comments
En pleno almuerzo del sábado, mientras conversábamos acerca de las características de la realeza, la naturaleza del dinero y las utopías de la primera mitad del siglo XX, Raimundo, mi hijo de 13 años, pregunta enfáticamente : "¿entonces, qué poderes tienen los reyes de ahora?"
Difícil respuesta. Las explicaciones comienzan a confundirse y a disgregarse, tocando temas como la autoridad, la representatividad, la fama y la farándula.
"¿Poderes, superpoderes o hiperpoderes?" insiste, “como ahora todo es híper".
De vuelta camino a casa, en el auto, retomo el tema y lanzo la pregunta:
¿Entonces, cuáles serían los poderes de Hipermán?
Silencio…
“Ya pues, pero díganme algo”
”No sé,…convertirse en árbol”, me responde Tomás, de 15, algo contrariado.
”Exacto”, digo yo.
Eso calzaba justo con lo que estaba pensando en ese mismo instante, pues simultáneamente se me había producido una de esas asociaciones de ideas a mil en las que uno relaciona todo, y aparece la lógica de las cosas.
Estábamos hablando de la evolución de Superman en Hipermán.
Superman representa claramente las aspiraciones de modernidad y progreso de la primera mitad del siglo XX: …más fuerte, más alto, más lejos…
El hombre de acero, caído desde otro mundo, viene a ayudarnos a combatir el mal, personificado a través de villanos ,con fuerzas también sobrehumanas ,que quieren apoderarse del mundo.
Superman oculta sus poderes para no ser discriminado, en una sociedad que privilegia la homogeneidad y la adaptación.
Ya asentados en el siglo XXI, ¿Qué ha cambiado respecto de esto?
Con la Revolución de las Flores de fines de los años 60, la sociedad comienza a abrirse respecto de conceptos más sistémicos y de integración, y la figura de este superhéroe, un personaje con poderes individuales y que trabaja solo, se desdibuja.
La utopía se traslada al espíritu y la unión hace la fuerza.
Actualmente, ya instalada una real conciencia de peligro asociada al medioambiente, al cambio climático y a la destrucción del planeta, el enemigo está plenamente identificado y es muy concreto: nosotros mismos.
La posibilidad de cambio solo puede venir desde adentro.
Es entonces cuando el poder de convertirse en árbol cobra mucho sentido para el superhéroe de la hipermodernidad.
El árbol está perfectamente integrado a su entorno, se alimenta de la tierra dentro de un sistema autorregulado y natural, da y recibe en la proporción justa.
Además, es bello e imponente, a veces verde y a veces desnudo, entregado al ritmo de las estaciones. Baila con el viento, ampara a sus vecinos en la tormenta, da frutos a pleno sol.
Y lo más importante, transforma el dióxido de carbono en oxígeno, purificando el aire que respiramos.
Éstos son los poderes que esperamos de Hipermán, el héroe que podrá salvar nuestro mundo. Esperemos que comparta también con Superman una actitud fundamental: Hacer lo correcto.
Salir en la foto
08.25.2009 | 5 Comments
Fue una fantástica experiencia en una ciudad que siempre resulta excitante y motivadora.
“Salir” en la foto, curiosa expresión.
¿Qué de nosotros “sale “en estas foto?
Porque todos sabemos que, con la cantidad de fotografías que se toman hoy en día, es difícil verlas todas después con el tiempo y la detención necesaria.
Lo importante , me parece, es dedicar tiempo a apreciarlas in situ y a escala real, dando sentido al hecho de estar ahí.
Reconozco que la efervescencia de estar frente a un original no es menor, y la tentación de sacarse una foto es fuerte.Hay que parar, pensar y decidir conscientemente que “estar ahí” es más importante. Poner el foco en la apreciación presencial, ver los detalles, las texturas, los brillos, el contexto, en fin, todo lo que nos entrega el hecho de estar con los cinco sentidos atentos, activos y presentes.
Our dear SOPAIPILLAS
06.20.2009 | 12 Comments
Ayer llovió por fin, como Dios manda, en la V región.
Se cruzan por donde uno camina, hablan gritando, los autos doblan por donde no deben, en fin, es como si algo alterara el comportamiento habitual y nuestra civilidad urbana.
Lo bueno es que volvieron a aparecer las sopaipillas.
Fieles invitadas cuando cae agua del cielo, en un momento milagrosamente están por todos partes, en toda su gloria y magestad.
Ayer nos tocaron sopaipillas de postre, y por supuesto nos alegramos y las disfrutamos.Pero en medio de la conversación, me las quedé mirando y no pude dejar de comentar: ¿Son bien raras las sopaipillas, ah? Incluso bien feítas, también.
Descritas en frío, son como unas galletas de harina de trigo con zapallo, fritas en aceite o manteca. Para “pasarlas” se sumergen en una crema espesa, hecha de chancaca, que es un tipo de azúcar quemada , disuelta en agua hervida, a la que se le agrega cáscara de naranja y palillos de canela para darle gusto y aroma.
Evidentemente no son sanas, pura grasa y azúcar, son una bomba. Pero bueno, son sopaipillas, que le vamos a hacer, como buenos sudamericanos que somos, tenemos our dear sopaipillas que nos hacen felices en el invierno.
¿Qué tiene que ver esto con el diseño?
Pues mucho, porque si realmente queremos hacer un diseño con identidad y raíces locales, debemos observar atentamente cómo somos, cómo pensamos, qué valoramos y, por sobre todo, qué es lo que efectivamente hacemos.Y que hay cosas que amamos solamente porque son "di aquí" .
Baratijas Singulares
06.15.2009 | 2 Comments
Simplemente nos gustan, ¿o no?
¿Es la CONCHA DE LOCO un exponente del DISEÑO CHILENO?
06.03.2009 | 2 Comments
¿QUÉ? , dirán Uds. La “concha de loco” no es un objeto elaborado por el hombre, argumentarán, sino un elemento de la naturaleza.
Bueno, les concedo que ésta puede ser una pregunta algo extraña, considerando los parámetros que tradicionalmente asociamos a un producto de Diseño. Más aún, si con la pregunta aludimos a este elemento como digno exponente del diseño nacional.
Pero para entrar en contexto, veamos algunas definiciones de diseño encontradas en la red:
• Tarea creativa en la que se idea una cosa útil y estética.
www.edicion.unam.mx/html/glosario/d.html
• Actividad de concepción, desarrollo y producción de bienes y servicios, haciendo uso de los recursos materiales, tecnológicos y humanos disponibles en el ambiente cercano, y que a su vez, busque solucionar un problema determinado.
www-staff.lboro.ac.uk/~cdrv/glosario.html
• Utilizado habitualmente en el contexto de las artes aplicadas, ingeniería, arquitectura y otras disciplinas creativas, diseño se define como el proceso previo de configuración mental "pre-figuración" en la búsqueda de una solución en cualquier campo.
es.wikipedia.org/wiki/Diseño
En estas definiciones leemos términos como “utilidad”, “estética”, “solución de problemas”, “prefiguración mental” y “búsqueda”.
Si entonces, bajo la luz de estas referencias, revisamos la performance de nuestra “concha de loco”, omnipresente en casas y restaurantes chilenos del litoral, vemos que califica como cenicero (por supuesto) y como palmatoria (también) , en su versión 1.0.
Luego se trasmuta en versión 2.0, para transformarse en pedestal, revestimiento, adorno, “escultura”, marco, contenedor, cuenco y un “cuantohai” muy variado y florido , funcionando como módulo base de diversas composiciones , y dando un digno sello “perejiliento” a picadas y similares.
Es parte del ingenio local, que “prefigura soluciones”, transformando este elemento natural en algo útil y estético, perfectamente coherente con nuestra forma de entender lo propio, lo “de aquí”.
Así, no estamos hablando de un mero residuo alimenticio. Se trata más bien de un acto de rescate ,asociado a una precariedad antigua y muy nuestra. De una inteligente reutilización que comunica identidad desde el minuto mismo en que se vuelve a observar este elemento, y se reconoce en él condiciones formales y estéticas de relevancia para el entorno.
La concha natural, en sí misma, no tiene utilidad real más que para el loco que la habitó.
La “concha de locos” que conocemos y utilizamos, más que un objeto, es una idea.
Ojos carentes y creativos le dieron un giro, para convertirla en un signo útil y coherente que representa un modo de habitar junto al mar. El tiempo le ha dado pregnancia, y dentro de los espacios que habitamos, ya la reconocemos como nuestra. Es una imagen recurrente.Es también un refrejo de los tiempos, pues con el loco en veda se ha ido transofrmando en un recurso algo mas escaso.
¿Quién define entonces la idoneidad de un diseño?
¿Quién define su valor como representante de una identidad nacional?
Está bien..., puede que realmente no sea un exponente del DISEÑO CHILENO, y es muy probable que también se utilice en otras latitudes en forma equivalente, pero representa condiciones que estimo sería esperable que un buen Diseño Chileno tuviera.
¿No creen ustedes?
Y además, la “concha de loco” se exporta:
Ofrecemos: Concha de concholepa concholepa, Origen: Chile, utilizado como utensilio y/o como materia prima artesanía, color blanco, Tamaño similar al de una manzana grande. Precio 420 dólares / Ton. FOB Chile.
A buen entendedor, pocas (pero ojalá precisas) palabras
05.09.2009 | 1 Comments
Estimado lector, estudiante y diseñador
Los chilenos usamos el lenguaje de un modo funcional, centrado principalmente en la transmisión de un mensaje lógico y entendible. Creo que esto lo podrás comprobar en forma bastante simple, escuchando cómo se conversa a tu alrededor.
Sin embargo, percibimos multisensorialmente.
Así, el Diseñador está llamado a estar permanentemente atento. A ser una persona atenta.
Esta introducción tiene como único objetivo invitarlos a leer con tiempo y detención este maravilloso poema de Arthur Rimbaud, que nos trae a presencia un momento de realidad : el transcurso del alba estival, en sus múltiples dimensiones .
ALBA Arthur Rimbaud
Marché, despertando alientos vivos y tibios, miraron las pedrerías, y sin ruido las alas se elevaron.
Al despertar era mediodía.
Expresiones de sombras , alientos, sonidos , destellos , claridad .
Hace varios años realicé un ejercicio de iluminación con mis alumnos de Diseño de Ambientes, que incluía aprender este poema de memoria para traer a presencia este momento, y he comprobado que varios aún recuerdan la experiencia en forma muy vívida.
Percepción, tiempo, realidad y memoria juegan juntas.
¡VALOR!
04.19.2009 | 0 Comments
Por otro lado, también hay que ejercer el valor personal para realizar un trabajo humilde y efectivo, venciendo las demandas del ego, para dedicar tiempo y esfuerzo a lograr efectividad y, de paso, mejorar la calidad de vida de las personas.El verdadero éxito se manifestaría entonces a partir de un sistema de valoración experiencial , en cuanto a beneficios reales, oportunos y eficaces.
En él se plantea que un punto clave en la evolución de la casa, y por tanto también del Diseño, es el hecho de que las mujeres comenzaran a hacerse cargo de ella y a feminizarla, centrando el interés e introduciendo el concepto de domesticidad. El trabajo doméstico comenzaba a ser más eficiente y parte de este logro hay que agradecerlo a las exitosas publicaciones de mujeres como Catherine E. Beecher o Christine Frederik sobre economía doméstica y que, muy lejos de la visión puramente visual y estética que habían hecho anteriormente los hombres, estas mujeres reconocidas como ingenieras domésticas, se centraban en el aspecto mas funcional de la casa reduciendo su tamaño y extendiendo los conceptos de confort y comodidad desde el tiempo de ocio hacia el de trabajo. Esto supuso la rápida aceptación del concepto de confort ligado al de eficiencia.(Un buen acercamiento puede ser la lectura del comentario en http://www.homines.com/palabras/casa_historia_idea/index.htm).
Parece mucho más tentador situarse en otra esfera, quizás en una más mundana y expuesta.
