Víctor Perl

Actualidades Nutricionales y Hormonales

 

Datos importantes sobre la influenza porcina (gripe porcina)

Apr. 27 , 2009

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Con el propósito de estar bien informados, transcribo lo que la CDC Centers for Disease Control and Prevention 
(USA)
ha publicado respecto a la influenza porcina.

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Cómo el Ejercicio Ayuda a Crecer y a Mantenerse Joven

Apr. 14 , 2009

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Son varias las acciones que uno puede hacer para “retardar” el envejecimiento. En un artículo anterior me referí a la restricción calórica como un sistema alimentario para prolongar la vida en un 30%.
Esta vez comentaré respecto al ejercicio y cuáles son sus mecanismos para “retardar” el envejecimiento.


Dado a la complejidad del tema, conviene separar los efectos del ejercicio en dos

   1.  Gasto calórico con lo cual se permite mantener un peso ideal, con todos los beneficios que esto implica.
   2.  Cambios metabólicos que facilitan un adecuado desarrollo de la masa muscular y una reducida cantidad de grasa corporal

 Los cambios metabólicos se deben principalmente a la disminución en los niveles de insulina, lo que se conoce como una disminución en la resistencia a la insulina por parte de los músculos. Se logra así una mayor eficiencia metabólica. Los niveles de glucosa se mantienen estables y bajos, evitándose la glicolización de las proteínas, que son cambios en la estructura de las proteínas con lo que se aceleraría el envejecimiento.


La otra hormona involucrada, y menos conocida que la insulina es la hormona del crecimiento (HC). Esta hormona es producida en la hipófisis y actúa en diversos tejidos y órganos del cuerpo. En los niños sus principales acciones corresponden al crecimiento y desarrollo. En los adultos, intervienen en el metabolismo y el envejecimiento.


La HC en los adultos favorece el desarrollo de la masa muscular y reducción del tejido adiposo con lo que se logra una mejoría de la sensibilidad a la insulina.
A nivel del hígado, la HC estimula la producción de otra hormona la IGF-1, y es ella la que mayormente participa en las acciones metabólicas a nivel muscular y óseo. En estos lugares, la IGF-1 estimula la síntesis de las proteínas necesarias para que se produzca el crecimiento óseo y muscular.


Son varios los factores que estimulan la secreción de la HC. Dentro de estos, destaca el ejercicio. Ya a los 10 minutos de iniciar una actividad física se pueden observar incrementos significativos de la HC en la sangre, y se mantienen elevados hasta 30 minutos de haber finalizado el ejercicio.

Otras hormonas que regulan a la HC son:

  • La insulina, cuando se encuentra elevada, disminuye la secreción de HC. Esta situación se suele encontrar en las personas obesas y en las mujeres con ovarios poliquísticos.
  • Por otro lado, los estrógenos estimulan la producción de HC. De ahí que algunos médicos indican estrógenos para acelerar el crecimiento de la niñas. Sin embargo, sólo se trata de un aceleramiento en la velocidad de crecimiento, ya que la estatura final que se alcanzará será igual con o sin estrógenos.



La HC se libera en forma cíclica, alcanzando sus mayores niveles durante la noche, en las primeras horas de dormir.

Esto nos dice que en lo posible los ejercicios deben realizarse en la noche, ya que se permitirá una mayor liberación de la HC. Además, el hacer ejercicios temprano en la mañana no es aconsejable desde el punto de vista cardiovascular, ya que la sangre posee un estado de mayor coagulabilidad durante las primeras horas del día, favoreciéndose un infarto.


¿Cuánto tiempo debe durar el ejercicio? Son suficientes 30 minutos al día.


Mantenerse en un peso ideal, con un adecuado desarrollo muscular y una baja cantidad de grasa corporal permiten mantener bajo los niveles de insulina y una reducida glicolización de las proteínas. Todas estas acciones que el ejercicio produce, son claves para “retardar” el envejecimiento. 

¿Quiere Reducir su Riesgo de Cáncer a las Mamas?

Apr. 12 , 2009

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¡1 de cada 9 mujeres desarrollará durante su vida un cáncer a las mamas!

Es el cáncer que más afecta a de las mujeres. Como todos los cánceres existe una susceptibilidad genética, en este caso causado por una mutación de los genes BRCA 1, BRCA 2 y p53. Lo que explica un mayor riesgo si es que la madre y/o las hermanas lo han desarrollado.

 Hasta la fecha no existe posibilidad de una terapia genética que sirva como prevención o tratamiento de esta enfermedad.
Donde sí se puede hacer “mucho” para evitar la aparición de un cáncer a las mamas, es reducir los factores de riesgo ambientales. De tales factores, destacan la obesidad, ciertos alimentos y algunas hormonas.


  • La obesidad.
    Es lejos el factor de riesgo más importante. Esto se debe a las hormonas y otras sustancias químicas (adipoquinas) que produce el ejido adiposo. Algunas de estas (estrógenos, factor de necrosis tumoral, etc.) actúan en forma directa e indirecta sobre el tejido mamario, favoreciendo el desarrollo de este cáncer. Además, las personas obesas presentan habitualmente un aumento de la insulina en la sangre, lo que se conoce como resistencia a la insulina. La insulina aumenta las mitosis en las células mamarias.
  • La alimentación


Grasas.
Estudios realizados en Gran Bretaña han señalado que el consumo de 90 gramos diarios de grasa, aumenta en 3 veces el riesgo de hacer un cáncer a las mamas. Y si estas grasas son saturadas, el riesgo es mayor.

Fibra dietaria. Ejercería un rol protector, aparentemente por reducir la resistencia a la insulina


Soya.
La proteína pero no la salsa, contiene dos flavonoides protectores de las mamas: la genisteína y la daidzeina.


Alcohol.
Aumenta significativamente el riesgo de desarrollar un cáncer a las mamas. Basta consumir 10 gramos de alcohol al día para incrementar el riesgo de un cáncer de mamas en un 7% en relación a las mujeres que no beben. No importa el origen del alcohol: vino, cerveza o tragos más fuertes.
¿Y cuánto son 10 gramos de alcohol? 10 gramos de alcohol equivalen a 1 copa de vino, ó a 1 lata de cerveza ó a una medida (1 oz) de pisco, ron, vodka ó whisky. Interesante es que este riesgo se produce siempre y cuando se beba en forma diaria.


  • Las hormonas.
    El riesgo existe, pero no es mayor al del alcohol y menos que el que produce la obesidad. Los estrógenos actuarían como promotores del cáncer de mama. Mientras más altos estén los estrógenos a nivel de las mamas, mayor sería el riesgo de desarrollar un cáncer.
    Los últimos estudios sobre el rol de los estrógenos y el cáncer de mama, han concluido que lo más importante es la concentración de estrógenos a nivel de la mama, que la cantidad de estas hormonas que circulan por la sangre. De modo que todos los factores que aumenten la cantidad de estrógenos a nivel mamario, serán de riesgo para desarrollar un cáncer a ese nivel. Y durante el climaterio, es el tejido adiposo el principal productor de estrógenos

Por lo tanto si quiere reducir su riesgo, evite la obesidad, no beba alcohol diariamente, reduzca las grasas, especialmente las saturadas, coma al menos 15 gramos de fibra al día y mantenga un control de sus hormonas

Referencias:

El Libro de la Mujer. Editorial Aguilar (2008)

Alcohol and Breast Cancer," Keith Singletary, PhD, and Susan Gapstur, PhD, Journal of the American Medical Association (Vol. 286, No. 17: 2143-2151)

"Alcohol Consumption Increases The Risk Of Fatal Breast Cancer" Heather Feigelson, PhD, Cancer Causes and Control, December 2002

Pescado en Semana Santa, 2000 años después

Apr. 07 , 2009

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Comer pescado en nuestros días no es lo mismo que hace 2.000 años atrás. Definitivamente no.


Durante la cuaresma,  periodo que se inicia con el Miércoles de Ceniza,  algunos   cristianos tradicionalistas (los menos) siguen una dieta que se caracteriza por no comer proteína animal derivada de la carne.
Sin embargo, la mayoría de los creyentes, sólo restringen el consumo de carne y la reemplazan por el pescado, durante algunos días de la Semana Santa. Más específicamente, para Viernes Santo.


Pero, ¿es realmente un verdadero sacrificio cambiar la carne por el pescado?


Comer pescado en nuestros días no es lo mismo que hace 2.000 años atrás. Definitivamente no.
En esa época, el pescado era una comida popular, estaba al alcance de todos los que vivían cerca de la costa y ríos. Mientras que la carne era un bien muy escaso. El costo de tener y mantener animales era muy alto  y complicado. Había que alimentarlos, protegerlos de las enfermedades, cuidarlos que no se escapen o se los roben, etc.
Esos problemas no existían para los peces. Había una abundancia de ellos, bastaba con tirar las redes o una caña de pescar y listo. El “lujo” era la carne.  


Hoy, la situación es radicalmente diferente. El ‘progreso’ ha permitido un gran desarrollo de la ganadería y de la avicultura, lo que junto a facilidades en el transporte y refrigeración, ha hecho que las carnes sean mucho mas populares, más accesibles para las personas. Más baratas.

Paradojalmente, este mismo ‘progreso’ ha hecho que el pescado, y en general los productos marítimos, sean menos accesibles para la población. Los barcos factorías, verdaderos depredadores de los mares, han explotado de tal manera los recursos marinos que los han hecho escasear.
Hoy, es más barato comer pollo, carne de vacuno ó cerdo que pescado.


A la situación anterior se suma la contaminación de las aguas, que ha empobrecido los peces de los ríos y mares. El problema es que esta contaminación no sólo aumenta la mortandad de peces y moluscos, sino que los que sobreviven van acumulando los diferentes agentes tóxicos.
Las autoridades aún no han dimensionado esta situación (de contaminación) que a nosotros los médicos ya nos está poniendo en alerta.
Años atrás fue publicado en el Annals of Internal Medicine, un informe preocupante. Se refiere a que las bondades de comer pescado respecto a la protección cardiovascular que ejerce (por su riqueza en aceites omega 3), puede ser opacada por los niveles de ciertos contaminantes que ellos concentran.

Son 2 los contaminantes que hasta el momento más importan: el mercurio y los bifenoles policlorinados (PCBs). Ambos se encuentran en algunos peces en tal altas concentraciones que ha hecho que la recomendación de comer pescado no exceda a dos porciones semanales. Un especialista señaló en tal artículo “Ud. no debe comer alimentos cancerígenos o con neurotóxicos, para satisfacer sus necesidades de omega 3”


En varios centros de EEUU, se ha visto que muchas personas que habían sido diagnosticadas por otras enfermedades, realmente lo que padecían era una intoxicación por mercurio. Cuyos síntomas son: dificultad para concentrarse, temblores, problemas en la visión, adormecimiento y hormigueos en diferentes zonas del cuerpo.


En nuestro país es muy posible que estemos, por ignorancia, también haciendo un sub-diagnóstico. En otras palabras, estamos atribuyendo a otras causas la intoxicación por mercurio. Esto es muy posible, ya que en esa publicación se referían también a pescados de origen chileno.

En resumen el pescado en la época de Jesucristo, era más abundante, más barato y sin contaminantes.


Como conclusión. Para Semana Santa perfectamente puede evitar el pescado. Una dieta basada en verduras, legumbres y cereales, es más armónica y más sana. Y ‘va más con una cierta dosis de austeridad’ que debiera simbolizar esta semana.


¡Existe la Fuente de la Juventud!

Apr. 01 , 2009

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En los últimos años se han desarrollado varios experimentos que demuestran cómo los alimentos interfieren no sólo en la calidad de vida, sino que también en la cantidad de esta. Es decir, con ciertas modificaciones en la alimentación diaria, se puede vivir más años.
Se trata de la Restricción Calórica. En términos simples, significa restringir la cantidad de calorías que un individuo normalmente ingiere. Esto permite prolongar la vida en alrededor de un 30%.
Los estudios sobre la Restricción Calórica se iniciaron oficialmente en los años 70’. Pero ya en los años 30’, a algunos científicos les llamó la atención que la restricción de la comida a sus animales de laboratorio en vez de perjudicarlos, les favorecía ya que vivían más y mejor.


Es importante explicar dos conceptos: la máxima probabilidad de vivir “life span”, que es algo propio de cada especie y que en el caso del ser humano corresponde a 122 años. Algo logrado por la francesa Jeanne Clalment y otros pocos ‘afortunados’.

Por otro lado está la expectativa de vida “life expectancy” que corresponde a cuántos años, para un individuo de una población determinada, puede alcanzar a vivir. Este concepto está fuertemente influido por el ambiente. Así las enfermedades, los accidentes, la desnutrición y la obesidad afectan importantemente la expectativa de vida que actualmente rodea los 80 años.


Los experimentos de Restricción Calórica en el humano aún no dan resultados concluyentes. Pero en nuestros ‘parientes cercanos’ los primates, se ha observado que produce en ellos una serie de indicadores asociados a un menor desgaste y envejecimiento: los niveles de glucosa, colesterol, triglicéridos se encuentran bajos. La presión arterial desciende. Y otros marcadores como la insulina y la hemoglobina glicosilada también se reducen.

  • Todos los anteriores cambios explicarían un menor desgaste del organismo permitiéndole vivir más tiempo.


Pero, ¿cuál sería el ó los mecanismos por los cuales el restringir la alimentación provoca un aumento en la cantidad de años a vivir?.
El mecanismo íntimo del cómo lograr vivir más por el sólo hecho de ‘comer menos’, si bien no está del todo claro, implicarían las siguientes posibilidades:

1) Un menor metabolismo oxidativo. Al comer menos, se produciría una menor actividad metabólica, lo que llevaría a una menor producción de radicales libres. Estas son moléculas  dañinas para la mitocondria. También se dañarían las membranas celulares, lo que lleva a un desgaste precoz de la célula.

2)Alteración de genes. Esta mayor producción de radicales libres, difundiría por toda la célula, afectando también el ADN del núcleo, pudiendo alterar la función de ciertos genes reguladores de la ‘longevidad’ ubicados en este ADN.

3) La insulina. En los mamíferos, al restringir la ingesta calórica, el nivel de insulina que se produce sería menor. Además la insulina elevada se acompaña frecuentemente de una glicemia post prandial elevada. Esta última va dañando las diferentes proteínas del organismo, fenómeno conocido como glicolización.
Se sabe que los niveles altos de insulina y la glicolización de las proteínas, llevan a un mayor daño y por ende a un mayor desgaste de la célula.

Al realizar la Restricción Calórica, se observan  un cambio en otros marcadores bioquímicos que caracterizan un enlentecimiento de la velocidad de envejecimiento. Es el caso de la DHEA, hormona producida por las suprarrenales y de los Glucocorticoides aumentan levemente (contrario a lo que ocurre en la vejez normal) lo que ayudaría a evitar algunas enfermedades propias de la vejez como son la artritis e incluso el Alzheimer.

Extrapolando los hallazgos al humano, para que sea efectiva la Restricción Calórica como fuente de la juventud, debieran cumplirse los siguientes requisitos.

  1. La Restricción Calórica debe comenzarse entre los 20 y 45 años de edad. Mientras más tarde se comience, el efecto será algo menor
  2. Hay que reorientar en forma gradual la restricción alimenticia.
  3. La pérdida de peso debe ser exclusivamente de grasa y no de músculo.
  4. La restricción debe ser basada en las calorías
  5. Se debe reducir especialmente las grasas animales y los azúcares simples. Siempre se debe mantener un buen suministro de vitaminas y minerales, lo que implica tener que tomar algunos suplementos de estos.

Si Ud. tiene la paciencia de desarrollar esta Restricción Calórica pero posee más de 60 años, no se aflija, ya que es posible que no le agregue muchos más años a su vida, pero de seguro que le agregará más vida a sus años,


En resumen, el comer poco, no sólo es más sano ya que evita la obesidad y una serie de enfermedades degenerativas que se asocian. También permitiría disponer de una verdadera fuente de la juventud. Habrá eso sí que esperar más trabajos en los humanos para así establecer una dieta óptima, y por cuánto tiempo deba esta mantenerse.

Mas información en el Libro de la Mujer, editorial Alfaguara, 2008
 
 


 

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