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Ley de Pesca: ¡viva la competencia y abajo la concentración!

11.01.2011 | 2 Comments

El próximo año vence la Ley de Pesca. En el 2012 debe promulgarse una nueva ley que organice este importante recurso renovable. La actual ley, de hace 10 años bajo el Gobierno de Ricardo Lagos, ha generado algunos efectos preocupantes. Enumeraré brevemente los principales problemas que debe abordar la nueva legislación y cuáles deben ser sus nuevas prioridades:

SOBRE-EXPLOTACIÓN: cuando se publicó la ley vigente, en el 2001, se pescaban 1.400.000 toneladas de jurel (la especia más pescada). Hoy, 10 años después, ni siquiera podría pescarse 300.000. Es decir, la actual ley no controla la sobre-explotación, poniendo en jaque la sustentabilidad de este recurso renovable. Yo quiero que mis hijos y nietos conozcan el jurel, la merluza y la sardina común. La nueva ley debe garantizarlo incorporando la recomendación técnica. Desde hace años los científicos del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) han pedido al Consejo Nacional de Pesca que rebaje la cuota de pesca. Sin embargo, las empresas que lo componen han votado año tras año por aumentarla, llevando a las especies a la sobre-explotación.

SUB-UTILIZACIÓN EN EMPLEO: La pesca de la gran industria es utilizada principalmente para producir harina de pescado para exportación. 2.000 toneladas de jurel, son transformadas por la gran industria en harina de pescado en un día empleando 3 ó 4 puestos de trabajo. En cambio, con esas mismas 2.000 toneladas de jurel, 7 pymes son capaces de producir 230 puestos de trabajo mensuales por 3 meses. Es decir, concentrar las cuotas en un grupo pequeño de grandes industrias, no es una manera inteligente de promover el empleo en el sector, porque las pymes son más intensivas en factor trabajo.

MERCADO CONCENTRADO: La actividad pesquera ha tendido fuertemente hacia la concentración del mercado. Un grupo de 7 familias concentran el 95% de la captura. El problema no es con aquellas familias, ni con la generación de la riqueza. Todo lo contrario. La explotación de un recurso renovable es bienvenida, lo que no es bienvenido es que el mar tenga dueños y no exista real competencia. Desde la última ley –hace 10 años- no ha entrado ningún nuevo actor al mercado, por el contrario, se ha reducido con la desaparición de pymes (el 67% de las pymes de la VIII región han desaparecido) y la reducción de la pesca artesanal.

USO GRATUITO DE UN RECURSO NACIONAL: Las 7 familias que controlan el 95% de las cuotas, pagan anualmente entre 25 mil y 30 mil dólares anuales en patentes de sus embarcaciones. Sin embargo, no pagan por la asignación de las cuotas. Es decir, utilizan un recurso de todos los chilenos -como el Cobre- y no tributan al Estado por su utilización, en circunstancias que dicho recurso es una importante fuente de riqueza.

Frente a estas situaciones perversas que ha generado la ley vigente, cabe imaginar nuevas propuestas que sean abordadas por una nueva ley más competitiva. Entre las principales nuevas prioridades que abordaré en los próximos artículos: abrir el mercado a nuevos actores por medio de una licitación competitiva, royalty pesquero, nueva institucionalidad que regule la sobre-explotación y escuche las recomendaciones científicas.

El mar es de todos los chilenos y debemos entregar su explotación sustentable a quiénes entreguen mayores beneficios a todos los chilenos.

Presidente, este 21 juegue por el centro

04.26.2011 | 0 Comments

De dos cosas estoy seguro. La primera es que la Concertación fue exitosa, pero se agotó. La segunda es que la alternancia le hizo bien a Chile, era absolutamente necesaria para fundar una nueva etapa.

 

Este primer año de Sebastián Piñera ha sido un gobierno pragmático. Así lo demuestra la negación al indulto a los violadores de DDHH; la salida inmediata del embajador Otero luego de sus infundados juicios sobre la dictadura; el Royalty minero entre 6 a 14%; el paralé a la termoeléctrica en Pta. de Choros; la salida de Ximena Ossandón por sus dichos de fundamentalismo religioso; y la propuesta de derogación de la Ley Reservada del Cobre. Todos aciertos que sitúan la vocación del gobierno en el centro político y nos hacen respirar tranquilos a los desencantados de la Concertación.

 

Sin embargo también han habido errores, y en algunos casos, verdaderas cegueras: la débil instalación de los cargos en el gobierno; la amateur política comunicacional de anunciar antes de tener pájaro en mano; la no creencia en los partidos políticos y la precaria coordinación dentro de la Coalición; el personalismo excesivo del Presidente.

 

Cuentas más, cuentas menos, hasta ahí la “luna de miel” marchaba bien, sin embargo la ratificación de la Intendenta Van Rysselberghe fue una verdadera bofetada a las razones de por qué ese 5% de los ciudadanos, votamos por primera vez por una alternativa a la Concertación. Lo hicimos porque estábamos cansados de las malas prácticas, la inercia y las defensas corporativas. En ese sentido, la señal dada por el gobierno es una verdadera infidelidad en medio de la luna de miel. Sin embargo el caso Kodama mostró una faceta diferente. Es de esperar que de cuenta de un aprendizaje por parte del gobierno con respecto al caso JVR, y no sólo de la gran dignidad de la Ministra Matte.

 

La alternancia ha puesto nuevos aires en el país, de eso no cabe duda. Sin embargo un gobierno que aún no está instalado, que no ha pasado de la “luna de miel” a la adhesión decidida del 50+1, debe cultivar un espacio de centro político, mostrando transversalidad y espíritu crítico de sí mismo.

 

A semanas del segundo 21 de Mayo, es necesario hacer el siguiente llamado: el éxito de este gobierno estará dado por continuar los buenos consensos que la Concertación construyó en el país, y a su vez ser audaz en las materias donde la Concertación estaba frenada en sus propias inercias y mediocridades: audacia en políticas de movilidad social, vocación por la descentralización, reforma educacional en serio, competitividad e innovación, lucha contra la corrupción y disminución de las desigualdades que se han acrecentado en las últimas décadas.

 

Junto con la audacia, es de esperar que el discurso del 21 de Mayo no sea demasiado vanaglorioso y evite afirmaciones como “nunca antes en la historia de Chile” o “hemos hecho en meses lo que no se ha hecho en años”. Es de esperar, además, que el discurso sea un “guiño” a los ciudadanos centristas que sienten simpatía crítica con este gobierno y que le ofrezca razones de peso para aumentar su adhesión.