Elecciones en el Chile que cambió: ¿otro efecto Bachelet?
Dec. 17 , 2009
La "ciudadanía habló", ha sido una frase recurrente, y todos los candidatos dicen escuchar y poder interpretar lo que dijo la ciudadanía. ¿Qué dijo la ciudadanía?
Piñera obtuvo el peor resultado de la derecha en elecciones presidenciales desde 1999 con 44.05% y Frei se empinó apenas a los 30 puntos porcentuales (29.6%), pero Arrate sacó el mejor resultado de la izquierda en 20 años (6.21%) y Marco Enríquez-Ominami se quedó con el 20.13% de las preferencias, capitalizando la frustración y el rechazo de amplios sectores de la ciudadanía la desempeño de las cúpulas partidarias de la Concertación.
Las mujeres no estuvieron ajenas a esta realidad, aunque se expresaron de modo diferente: votaron más por Marco Enríquez-Ominami (21.33%) y algo más por Piñera (44.16%), algo menos por Arrate y Frei, a pesar de contar estos dos candidatos con propuestas de Gobierno que recogen las históricas demandas del movimiento de mujeres.
Y los votos femeninos se notan: esta vez se emitieron votos válidos, casi 500 mil mujeres más que varones, votaron más y anularon menos. Pero no contamos con una ley de cuotas- la derecha se ha negado a apoyar sucesivos proyectos de ley en ese sentido-, y por lo tanto, es poco lo que pueden hablar a través de las candidaturas parlamentarias.
Sin embargo, y a pesar de las predicciones en contrario, tres mujeres- y pudieron ser cuatro- consiguieron un escaño en el Senado. Y lo hicieron frente a poderosos candidatos hombres, con trayectoria y peso político y buen manejo de los medios de comunicación. Es decir, una vez más, mujeres que demostraron que tenían liderazgo y capacidad para competir incluso en condiciones adversas, si se considera el hecho adicional del tipo de competencia que impone el sistema binominal. Dos de ellas recogieron una votación femenina superior al promedio, confirmando la disposición de las mujeres votantes a elegir mujeres.
En la Cámara de Diputados, se reduce en una la presencia de mujeres- de 18 a 17- y habrá una renovación parcial entre las diputadas. Se mantiene doce diputadas que ganaron su reelección y se incorporan cinco caras nuevas, una sola con trayectoria política previa, dos que capitalizan la trayectoria de familiares a través de su apellido y parentesco, una figura de la televisión, y una periodista, estas cuatro apoyadas por la derecha.
Algunas de las diputadas electas, vencieron a compañeros de lista poderosos, algunas contaron para ello con apoyo familiares y mediáticos que favorecieron que la balanza se inclinara a su favor. Destaca Alejandra Sepúlveda, diputada en ejercicio con una trayectoria política reconocida, que compitió en un pacto fuera de los bloques políticos principales y consiguió romper con la armadura del sistema binominal y ser elegida con una altísima votación.
Nueve de estas candidatas tuvieron un apoyo femenino superior al promedio, en varios casos y en forma transversal, un premio a su desempeño en la Cámara de Diputados.
Todas las candidatas demostraron lo que la Presidenta Bachelet ha instalado en nuestro país: que las mujeres pueden.
Sin embargo, al examinar los resultados es evidente que los partidos de derecha se propusieron y lograron capitalizar el "efecto Bachelet": llevaron más candidatas, candidatas atractivas, con posibilidades de salir y con gran apoyo económico. no sucedió igual en los partidos progresistas: el Partido Comunista y el Partido Radical Socialdemócrata llevaron sólo una mujer candidata, los demás partidos de la Concertación no cumplieron con sus normativas internas que los obligan a llevar, al menos, 20% de candidatas en sus listas. En el caso de los pactos desprendidos de la Concertación, si bien llevaron un buen número de mujeres candidatas, sólo el caso mencionado tuvo éxito.
En síntesis, gran participación electoral de las mujeres y muy pocas elegidas, cautivas en un sistema electoral que privilegia la minoría y sin una ley que obligue a los partidos a representar adecuadamente a la ciudadanía sus candidaturas.
Pero sin duda, la mayor expresión del "efecto Bachelet" se ha manifestado esta semana en las candidaturas presidenciales que inician su campaña para la segunda vuelta: Frei y Piñera han incorporado como voceras y primeras figuras en sus comandos a mujeres de peso político y "exitosas", la ex Ministra Carolina Tohá, y Lily Pérez. Piñera ha sumado además, a diputadas jóvenes y mediáticas.
Está claro: Chile cambió, las mujeres decidirán el 17 de enero y entonces sabremos quién capitalizará mejor el "efecto Bachelet".





Posted by Tacchi on December 16, 2009 at 07:40 PM CLST #
Posted by Carolina on December 16, 2009 at 08:13 PM CLST #
Posted by Bernardo de Monforte on December 17, 2009 at 09:25 AM CLST #
Posted by Pedro on December 17, 2009 at 09:38 AM CLST #
LA NANA
Ese es el Chile que cambió que ni Concerta ni Coalisión ven... Chile cambió A PESAR DE Bachelet
Posted by christian on December 17, 2009 at 10:14 AM CLST #
Posted by Alberto on December 17, 2009 at 01:30 PM CLST #
Posted by Francisco Mujica on December 17, 2009 at 03:34 PM CLST #
Posted by Jotace on December 17, 2009 at 06:46 PM CLST #
La coalición por el cambio se trata de un proyecto que tiene como punto de partida la naturaleza huma como todo orden social porque la naturaleza humana es permanente e inmutable.
De allí su diferencia con la opción de Frei que toma los consejos de la izquierda, del mal llamado progresismo” decadente en que prima allí el relativismo que ha impuesto la concertación.
Posted by RODRIGO GONZALEZ FERNANDEZ on December 17, 2009 at 08:06 PM CLST #
Posted by 200.104.12.219 on December 19, 2009 at 06:15 PM CLST #