El tamaño del Estado, la inversión privada y el terremoto
Mar. 03 , 2010
Mal nos ha tratado el año del Bicentenario, rompiendo las expectativas tanto del equipo de gobierno saliente como del gobierno que llega.
El cruel terremoto ha puesto a prueba nuestras capacidades -como país y como sociedad- de hacer frente a una tragedia que se distribuye de forma desigual, afectando a ciudades particulares, a localidades específicas a lo largo de casi 600 kms. y, especialmente, a sectores rurales costeros y a los más pobres de las ciudades del centro. Así, la naturaleza nos obliga a volver a lo principal: el interés público, la cultura ciudadana y la situación de los más afectados por sus embates.
Las necesidades resultan infinitas. ¿Cómo responder simultáneamente -en todas las localidades afectadas y en el más breve tiempo- considerando nuestra loca geografía? ¿Con qué recursos y resortes administrativos cuenta el Gobierno para atender tanta necesidad? ¿Qué aporta y cómo reacciona el sector privado?
En esta circunstancia, cuando todo el mundo demanda, reclama y presiona por atención urgente por parte del gobierno y los municipios, viene al caso preguntarse por el tamaño y la calidad del Estado que tenemos, por la calidad de la inversión privada, por los mecanismos de articulación entre los sectores público y privado, por los sistemas y tecnologías de comunicación disponibles y por la preparación que tiene la ciudadanía para actuar ante una catástrofe como esta.
Tenemos un Estado pequeño, de calidad creciente, un sector privado que aparece dinámico y que logra grandes utilidades, y regulaciones que deberían ser suficientes para asegurar un servicio continuo y de calidad de energía eléctrica, agua potable, gas, combustibles y comunicaciones, todos controlados por empresas privadas.
¿Podía el gobierno reaccionar más rápido y satisfacer las tremendas
demandas originadas en el terremoto? ¿Respondieron oportunamente y con
calidad las empresas de servicios? ¿Es aceptable que se justifique las
deficiencias en que se trataba de un fin de semana al término de las
vacaciones de verano?
Si examinamos las falencias en las comunicaciones, nos preguntamos por la calidad y autonomía de las antenas retransmisoras para los teléfonos celulares; si lo hacemos con la energía eléctríca, la pregunta es por la calidad de las conexiones y su mantenimiento; si preguntamos por el agua, aparecen las deficiencias en la capacidad de bombear y distribuir la cantidad necesaria, teniendo reservas suficientes. Para qué hablar de aquellas edificaciones nuevas que han colapsado, que nos hacen preguntarnos, por ejemplo, por la diferencia en la calidad de las construcción entre aquellas ubicadas más arriba de la calle Los Leones y las realizadas en Maipu por una misma empresa constructora.
Lo presenciado estos días revela que el sector público no cuenta, por sí mismo, con las capacidades para responder a todas las necesidades. Hace visible también que el suministro de servicios básicos depende de la calidad de las inversiones y forma de organización de empresas que son privadas. También nos muestra que aún no hemos incorporado en nuestro ADN ciudadano la forma adecuada de reaccionar frente a un terremoto.
No cabe duda que nuestro país tiene tremendos recursos de solidaridad y colaboración. Los grupos que han saqueado comercio son muy minoritarios en un país con 17 millones de habitantes. Ha habido robos por desesperación, sin duda, pero lo que ha predominado es la voluntar de ayudar, de compartir, de aminorar el dolor de tantos.
Pero esa ciudadanía requiere, para hacer su parte, una respuesta institucional eficiente. Por ello afirmamos que Chile necesita un Estado más fuerte, que amplíe sus mecanismos de control y regulación sobre las empresas de servicios básicos que están en manos de privados, sobre las inversiones que realizan y sobre la organización de su respuesta en situaciones de emergencia y desastres. Asimismo, consideramos urgente que la ciudadanía esté preparada para enfrentar un terremoto y sus posibles consecuencias de manera autónoma, sin tener que esperar alertas que pueden retrasarse o no existir si se cortan las comunicaciones.
Esta terrible experiencia debe reponer en el debate la responsabilidad social y la solidaridad, orientar las decisiones públicas y privadas y llevarnos a mejorar la educación ciudadana sobre la condición sísmica del país.





En general las construcciones se comportaron bien, mientras TODOS los hospitales tuvieron daños importantes. El sistema público está mal.
Los problemas de gestión del Estado son gravísimos - La inoperancia de ONEMI y de la Presidenta misma han causado cientos de muertes evitables.
Esta es negligencia criminal de parte del Gobierno.
La Gestión no da lo mismo.
Posted by roberto on March 03, 2010 at 06:17 PM CLST #
Con cabeza fria se podra evaluar todo lo actuado, las limitaciones que se encontraron y las medidas que se deberan tomar para mejorar los sistemas de prevencion de desastres que va desde las normas de construccion, sistemas de comunicacion de emergencia, normas de usos y los costos de oportunidad de los servicios basicos en periodos de desastres.
Posted by Miguel Guzman on March 03, 2010 at 06:19 PM CLST #
Sin duda las constructoras tendrán que responder por los daños en departamentos recién construídos.
Pero es muy poco probable que el Gobierno se haga responsable de sus falencias. Intente demandar a los hospitales que tuvieron daños. Demande a la Presidenta por reaccionar torpemente y lentamente. Reclame contra la ONEMI por no hacer NADA con dos alertas de maremoto.
La inoperancia de Bachelet es una verguenza, y lamentablemente será muy difícil que se haga responsable.
Posted by Roberto on March 03, 2010 at 06:20 PM CLST #
Posted by Pablo Gonzalez Peñaloza on March 04, 2010 at 10:23 AM CLST #
El Estado Chileno aún no está (y nunca ha estado) en condiciones para garantizar el buenestar y seguridad a todos. Mientras que existe tanta desigualdad, es muy necesaria contar con un sistema privado fuerte paralelo al estatal para poder ofrecer caminos alternativos y sobrevivir.
Posted by Felipe on March 04, 2010 at 10:38 AM CLST #
Posted by Arturo Flores on March 04, 2010 at 12:32 PM CLST #
En mi opinión todas las trabas se debe a que tenemos las comunicaciones, energía, medios de comunicación en manos privadas y politizadas, por tanto se necesita mas Estado, pero con mas recursos para que sea mas eficaz.
Saludos y mucha entrega
Posted by Agustin on March 04, 2010 at 12:59 PM CLST #
1. Resultan ser los privados y particulares que logran ayudar mejor a todos los lugares afectados.
2. Organizaciones estatales tienen demasiado errores (alerta tsunami, etc)
3. Para personas dentro de organizaciones estatales resulta muy facil no tener que tomar responsabilidad
Chile necesita un estado que incentiva la formación de alternativas privados, no un estado más grande
Posted by Pesperito on March 04, 2010 at 02:01 PM CLST #
Posted by Pesperito on March 04, 2010 at 02:05 PM CLST #
Posted by guillermo manriquez on March 04, 2010 at 03:47 PM CLST #
Posted by Jaime Loayza on March 04, 2010 at 04:59 PM CLST #
Posted by german on March 04, 2010 at 05:28 PM CLST #
Posted by Herman Aguirre Ayala on March 04, 2010 at 07:33 PM CLST #
Posted by Pablo Araya on March 05, 2010 at 09:06 AM CLST #
Posted by Mampato on March 05, 2010 at 03:32 PM CLST #
HACE 2 MESES VEIAMOS DIA A DIA A NUESTROS SENADORES Y DIPUTADOS. HOY, NI SIQUIERA ACOMPAÑAN A SU PRESIDENTA. PROPONGO QUE ASI COMO EVO DIO EL EJEMPLO, CADA SENADOR O DIPUTADO DE CHILE DONE LA MITAD O MAS DE SU SUELDO DE UN MES, HOY MISMO, PARA AYUDAR A LOS DAMNIFICADOS.
CORRAN LA VOZ, COPIEN ESTE POST EN TODOS LADOS, OBLIGUEMOSLOS A SER LO QUE DEBEN SER. VAMOS CHILE!!!!
Posted by Juan Pablo on March 05, 2010 at 05:54 PM CLST #
Posted by Spam on March 07, 2010 at 02:03 AM CLST #
Posted by patricia villanueva on March 07, 2010 at 10:50 PM CLST #
Posted by Marcelo Camilo Goreux Boyens on March 08, 2010 at 09:36 AM CLST #
Eliana L
(envio discurso por correo)
Posted by eliana on March 08, 2010 at 10:29 AM CLST #