¿Qué asamblea constituyente?
Encuesta CERC y estafa de la pobreza en Chile
En otras palabras, lo único que ha disminuido según las cifras oficiales de los gobiernos del régimen binominal es la población que no puede cubrir las necesidades básicas de 1987: los que no pueden comprarse un Atari, unos mocasines Pluma o un Cassette.
Si actualizamos los datos ofrecidos por Larraín, en el 2011 cerca de un 40% de la población chilena es pobre. La última medición de pobreza se hizo para medir los efectos socioeconómicos del terremoto del 2010. Según la Encuesta Post Terremoto (EPT), aplicada a una muestra de la CASEN, hacia mayo-junio del 2010 la pobreza había aumentado del 15,1% al 19,4%. Si aplicamos la metodología sugerida por nuestro actual Ministro de Hacienda, la pobreza real en Chile alcanza cerca del 40% (38,6%). ¿Cuánta pobreza dijimos que había el 89 al término de la dictadura? ¿Cuál era “la coalición más exitosa de Chile”?
[Read More]Jaime Estévez y the Chilean way of doing business
A su regreso a Chile Estévez contribuyó a inaugurar la época “Los Verdes como bandera”. Ingresó y manipuló al PS para convertirse en diputado y luego presidente de la Cámara de Diputados. Luego fue derrotado en su campaña para senador en la zona sur-centro de Santiago frente a Alejandro Foxley.
Salió rápidamente de la cesantía gracias a su compañero y amigo de la escuela de Economía Álvaro Saieh, quién lo integró al directorio de la AFP Provida. Pero el desliz privado fue de corta duración: Ricardo Lagos lo nombró Presidente del Banco del Estado, cargo que le permitió otorgarle un préstamo de U$ 130 millones de dinero público al grupo privado Luksic, dinero utilizado para comprar el Banco Chile que fusionado con el Banco Edwards constituye hasta hoy un poderoso polo financiero.
[Read More]Sin dios ni ley
Crisis institucional. Con todas sus letras, eso es lo que estamos viviendo. Chile no es un país, escribió David Rothkopf, sino “un Club privado”. En cualquier sitio del mundo esto llevaría a una revolución. Fue el caso de la Independencia de los EEUU, el de la Revolución Francesa y el de los numerosos gobiernos latinoamericanos desalojados recientemente por sus pueblos movilizados, -pacíficamente-, hastiados del robo, la incuria, la explotación, los privilegios para los menos y la miseria, los dolores y los sufrimientos para los más.
Salvar a los mineros no le da a este gobierno patente de eficacia. El derecho a la vida de cada ciudadano es un derecho y su protección un deber eminente del Estado.
La CASEN y las contradicciones
Cuando la Concertación gobernaba y los índices de pobreza disminuían sostenidamente durante dos décadas, la derecha decía que la reducción de la pobreza era producto del crecimiento económico y no del accionar estatal. Pero ahora que el índice arroja un aumento en la pobreza, la responsabilidad recae exclusivamente en el gobierno. Ya es casi un anacronismo esta estrategia de privatizar los éxitos y estatizar los fracasos.
[Read More]Ministro Kast, ¿y… cuándo?
Pero sigo esperando que este mediático ministro nos anuncie las medidas con las que cumplirá las promesas de su presidente en el discurso del 21 de mayo. Alcanzar el desarrollo en menos de una década, terminar con la pobreza extrema antes del 2014 y con toda la pobreza antes del 2018, y acabar con las desigualdades excesivas son objetivos que todo chileno comparte. Sin embargo, y en esto creo no ser el único, seguimos esperando sus recetas.
Me encantaría debatir acerca de las políticas sociales del gobierno. Ellos quieren continuar con la senda de la focalización y yo pienso que las políticas sociales deben permitir construir un sistema de derechos y garantías para todos los ciudadanos, no sólo los más vulnerables. Ellos creen en los bonos marzo como herramienta para la superación de la pobreza y yo creo en la redistribución de la riqueza.
[Read More]Rossi, Bitar y Piñera, ¿cómo se llama la obra?
Hace rato que en Chile no puede haber una “obra teatral” si no se considera a Piñera como uno de los actores principales. Piñera representa la consolidación de la democracia de los “consensos” y del legado dictatorial. Pues desde ahora nadie puede decir que no hay “alternancia”. Esta nueva derecha le da garantías de gobernabilidad a los grupos económicos, permitiéndoles bajar el telón, pues ya ni siquiera necesitan a la Concertación como gobierno.

