Van Rysselberghe: la punta del iceberg…
De un día para otro hubo dolo allí donde antes no lo había. Un gobierno con lucidez retroactiva acepta que “tal vez” cometió un error manteniendo un alto cargo que se pasó la ley y la moral por el fundillo. A la Concertación le parece un triunfo como el de los griegos en Salamina: se conforman con los triunfos que pueden. Lo que queda en evidencia es la podredumbre del sistema. Van Rysselberghe no es sino la punta del iceberg.
El alejamiento de la ciudadanía de sus órganos de representación se debe a que las estructuras políticas no son sino las heces de un proceso de digestión social de dimensión histórica. Productos de otra época, de los partidos solo queda la escoria. Entender la realidad nacional a través de la delicuescencia de sus instituciones, obliga a considerar la extensión de esa clave de lectura al Estado, las fuerzas armadas, la iglesia, la prensa, la educación y la justicia.
Las FFAA probaron que ninguna institución puede consagrarse a una misión que contradice los postulados sobre los cuales fue fundada, sin pervertirse ella misma. Como verdugos de su propio pueblo, las FFAA no podían sino corromperse.
El caso Karadima expone con crudeza la podredumbre que amenaza a la Iglesia. El drama vivido por las víctimas se prolonga en las manipulaciones de la jerarquía eclesiástica para ocultar un fenómeno generalizado.
La educación como oportunidad de negocio de la cual manga todo el espectro político es un revelador de la desmoralización de la sociedad. El sacrificio de generaciones de niños y jóvenes en el altar del lucro parece estar incrustado en la normalidad ambiente. Como si fuese un sacrificio propiciatorio para obtener el perdón de los dioses: un mal por un bien.
La prensa, dominada por poderes financieros más preocupados de la defensa de sus intereses que de la prevalencia del interés general, hace realidad las pesadillas imaginadas por George Orwell en su novela 1984. El mensaje omnipresente “todo va bien, y mañana mejor”, choca con la incertidumbre y el miedo que es el pan cotidiano en la vida real de los/as chilenos/as.
La justicia que se arrodilló ante la fuerza bruta y el terror durante tanto tiempo, se deshonra condenando a los/as representantes del pueblo mapuche.
De este gigantesco iceberg de podredumbre, Jacqueline Van Rysselberghe no es sino el banderín.
Sin embargo, siempre quedan reservas morales, intelectuales y éticas en cada sociedad, en cada institución. De ellas depende…





Posted by isaías on April 08, 2011 at 02:43 PM CLT #
Refleja con precision porque la izquierda sicotica no sobrepása el 5 por ciento de votos.
Posted by Felipe Andes on April 09, 2011 at 04:12 PM CLT #