Salvador Muñoz

El Ojo Izquierdo

¿Estaremos a la altura?

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Marzo es sin duda un mes políticamente agitado. Sobran temas importantes sobre los cuáles reflexionar, como la visita de Obama a Chile, el debate sobre la energía nuclear o el intervencionismo extranjero en Libia.  

La visita de Obama fue una pésima señal, y más allá de las anécdotas consolida la imagen que se tiene de Chile como el Israel de Sudamérica. Por otra parte, el terremoto en Japón es la prueba inobjetable que la energía nuclear no podrá jamás ser una opción para Chile. No sólo porque estamos situados sobre una falla geológica que hace  de nuestro país uno de los más sísmicos del planeta, con un terremoto sobre 8 grados Richter cada 10 años.  Sino porque además, -como quedó demostrado con la tragedia de los 33 mineros-, en Chile las negligencias públicas y privadas son el pan de cada día. Si en Japón o la ex Unión Soviética la negligencia humana parece ser una excepción, es legítimo pensar que aquí las centrales nucleares funcionarían como la mina San José.

Yo no quería escribir de esto, sino sobre un tema cuya cobertura ha sido menor, pero cuya importancia es mayúscula.

La Asamblea de Izquierda del sábado 26 de marzo tiene una importancia significativa en la construcción de una alternativa política para Chile. Todo lo que se pueda decir sobre lo que precede es estéril si no va acompañado de un programa alternativo.

Si no elaboramos un modelo de desarrollo justo, que cuide el planeta, nos provea de energías limpias y nos integre con los países de nuestra América consolidando la paz y eliminando el armamentismo, nuestras reflexiones sobre lo que pasa en Libia, la visita de Obama y la tragedia nuclear en Japón sería puro cacareo.

¿No era Marx el que decía que no basta con pensar el mundo, sino que hay que transformarlo? 

Las organizaciones que participamos en la Asamblea de Izquierda asumimos a inicios del 2010 la dura tarea de reconstruir la izquierda chilena. No ha sido fácil, pero ¿quién dijo que lo sería? 

Hemos esperado bastante a que se apoce el poso, a que vuelva el polvo a la tierra, y no hemos agitado el agua para que el limo regrese al fondo y se pueda ver claro.

Nos hemos abstenido de firmar aguerridas y revolucionarias declaraciones con relación a todo y a nada. No confundimos la acción con la agitación, ni la diligencia con la precipitación. No es salir en la foto lo que nos hace existir, sino el paciente trabajo de fondo que hacemos día a día con el Chile real, estrechamente ligados a la ciudadanía.

La situación actual no aconseja la chulería como comportamiento político (Meo lo intentó y ahí está…).

Sostenemos que la necesaria unidad no se hace al precio de bajar banderas y pisotear  principios para insertarse en el sistema. No buscamos el plato de lentejas que le ofrecieron a Diógenes, sino llegar al poder para darle un destino digno al país y a la nación. 

El alarmante escenario político actual, -de inexistente oposición y de hegemonía de derecha-, exige seriedad, perseverancia y lucidez.

Hace algunos años, un diputado socialista dijo que Chile se debatía entre dos derechas, en una de las cuales él mismo participaba. El examen de la realidad nos obliga a corregir al diputado: la verdad es que estamos frente a una sola derecha. Una  amplia, transversal, que no tiene fronteras internas entre el PS y la UDI.

Ello conforta nuestra interpretación de la realidad nacional: la línea de quiebre del Chile  actual pone de un lado a los herederos de la institucionalidad y el modelo económico de la dictadura, y del otro al pueblo de Chile. 

Decimos y repetimos que los herederos asumidos de ese legado son la Alianza y la Concertación. El comportamiento de ambas coaliciones lo prueba.

De modo que en el futuro inmediato irá quedando claro que el hecho más importante de este mes de marzo es el nacimiento y la estructuración política de una oposición que se plantea seriamente lo que toda oposición digna de ese nombre debe plantearse: llegar al poder para terminar con una institucionalidad ilegítima y transformar el actual modelo económico injusto y depredador.

¿Estaremos a la altura?




Comments:


¿Estan a la altura? El mundo entero observa a los países que Obama visita.

En comparación ¿A quien le importa el Congreso de izquierda?


Posted by Roberto on March 24, 2011 at 07:10 PM CLT #

Chile pide a gritos un modelo de izquierda viable, que sea alternativa real al neoliberalismo que hace aguas por todos lados. Va a ser interesante lo que salga de la Asamblea (esperamos nos informes en su oportunidad). Seguiremos anclados a la idea romanticona pero poco democrática de un modelo tipo Cuba (no me vengan con lo de la democracia participativa- en Cuba hay un solo partido político)? O nos vamos a comprometer en serio con un modelo mixto y viable tipo Suecia?¿Estaremos a la altura?

Posted by Mario on March 25, 2011 at 02:31 AM CLT #

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