Sebastián Correa

Escritos

 

Tras el rostro migrante

Dec. 01 , 2009

7 Comments

En la ciudad de Cirtesti,  Moldavia, vive Razvan, un niño de 10 años. Sus profesores dicen que es superdotado. Al igual que la mayoría de los niños de su pueblo vive solo con su padre, pues sus madres se encuentran trabajando en el extranjero. Su madre Elena se fue a Italia a trabajar hace dos meses para aumentar el ingreso familiar y así comprarle un computador a su hijo inteligente. Elena ganaba solo 85 euros al mes. Cuando una hermana le ofrece sustituirla durante 3 meses en Italia en un trabajo temporal mucho mejor pagado, no lo duda, y se va. Intenta hablar regularmente con su hijo. El 26 de Marzo le asegura que a mediados de abril estará de vuelta en casa. El 27 de marzo, Razvan se suicida, ahorcándose en la cocina de su casa. Su padre le había prohibido llamar a su madre, porque no tenían dinero para pagar la tarjeta del celular.

La madre, cuando vuelve a casa, (le avisan de un accidente pero no le dicen que su hijo se ha suicidado) trae un celular para que su hijo pueda hablar con ella.*

Esta historia invita a preguntarse, más que por las personas que migran, por las personas que quedan en los países de origen.  ¿Qué pasa con las familias cuando uno de sus integrantes, y en particular la madre, se marcha?

En Chile, miles de mujeres (la mayoría peruanas) trabajan en casas como empleadas domesticas. Me pregunto ¿qué nivel de comunicación tendrán con sus familias de origen y especialmente con sus hijos más pequeños? ¿Se preocupan los patrones de que estas mujeres puedan comunicarse regularmente? ¿Les enseñan a ocupar internet, Messenger, Skype, etc.? Muchas mujeres que trabajan lejos de su país viven una separación dolorosa y la mayoría de las veces traumática. Todo para buscarse la vida en otro país y poder cambiar el rumbo de su destino y el de quienes se dejan atrás. Algunas vienen por un periodo corto y se devuelven cuando cumplen sus objetivos, pero la mayoría se va quedando y va construyendo su vida de un modo muy distinto al que se imaginó. A algunas les va bien, y para otras es más difícil, sufren malos tratos, desconocen sus derechos y se pierden buscando la vida. Se embarcan en esta odisea sin saber qué es lo que les tocará y viven con la esperanza de un paraíso perdido que no se encuentra en el país de destino y que se recrea en el imaginario del país de origen.  Cada historia tiene su particularidad y su mundo, y no detenerse en ello es pasar por alto historias como las de Ralzvan y Elena. Mujeres que han dejado a sus hijos para ofrecerles una vida mejor, pero que muchas veces significa asumir costos imborrables en sus vidas.

La migración es una realidad compleja que cada vez se hace más visible en nuestra sociedad y aún así el debate en el país se reduce a sucesos encapsulados como qué hacer con los migrantes en la plaza de armas, y no se tiene una política integral que se implique con la realidad de los migrantes y sus familias. Es necesario empezar a cultivar una mirada sobre la migración y los migrantes desmitificada, teniendo en cuenta sus historias, documentándonos sobre esta realidad y conversando con los que tengamos más cerca.

La migración tiene efectos sobre la desintegración familiar, y la  mayoría de las veces se invisibiliza este aspecto porque es menos tangible desde el país de destino, dandolemenor importancia de la que merece. Niños que solamente son criados por sus padres o familiares, sabiendo que sus madres se encuentran lejos, teniendo poco acceso a ella, necesitan de un apoyo especial. Es probable que desarrollen procesos de duelo que necesitan ser considerados para que puedan integrarlo y vivir en armonía. Ojala tomemos conciencia de esta realidad y podamos acoger con mayor humanidad a las personas, que generalmente por necesidades económicas, necesitan abandonar a sus familias para ofrecerles un futuro mejor, sacrificando incluso su propia vivencia.


*Historia real narrada por Annette Kreuz del Centro de Terapia Familiar Fásica. Valencia, España



Comments:

Aplaudo tu nota Sebastián, siempre es bueno mirar la realidad desde adentro y no de manera superficial. Comparto tu idea de que se debe tratar la migración como una realidad latente en Chile, no solo como un problema sino como un factor que ha contribuido en demasía a muchos hogares chilenos, también dejando de lados las generalizaciones que nunca son buenas. Quisiera que haya más columnistas como ud en La Tercera, saludos desde Lima.

Posted by Abraham Eldad on December 01, 2009 at 12:53 PM CLST #

Empezar con el cuento de la terapia fasica (que sera eso) no aporta nada relevante. Los menores normales, segun los siquiatras, no se suicidan. Por eso no se suicidan todos los menores del Sename, quienes estan incluso mejor sin sus madres (segun la ley) indicando que a veces la distancia es positiva.
Muchos menores dejan de ver a sus madres enfermas por dos meses. Otras mueren. Sus hijos no se suicidan mas que otros.

La migracion es un tema mas complejo que tener o no Skype.


Posted by Roberto on December 01, 2009 at 01:19 PM CLST #

Hola, soy chilena emigrante, sali del país buscando la seguridad y estabilidad que no tenía, estando fuera te enfrentas con cosas muy diversas que te cambian la vida. Después de 5 años lejos tengo claro en no volver, quizás la decición influye en que en 3 años logramos agrupar a la familia.

La emigración es buena porque fomenta el respeto humano, es mala porque crea miedos e inseguridades, en especial donde hay fantasmas del pasado.

Falta gente objetiva, saber apreciar al prójimo como tal.

Posted by Andrea Giovine on December 01, 2009 at 01:39 PM CLST #

El rostro de los migrantes debe ser el punto de referencia de toda politica migratoria. Ojala la sociedad de pasos de humanización.

Posted by Olivia on December 02, 2009 at 07:49 AM CLST #


Gracias!

Posted by Jorge on December 02, 2009 at 08:45 AM CLST #

Palabras sensatas que llaman al mirarse a uno mismo y con una mano en el corazon preguntarse se que sentirias en el lugar de la otra persona. Lamentablemente aun existen seres que miran la vida cinicamente, como el segundo comentarista, quien solo refleja la pobreza de espiritu que lo embarga y trata de disfrazarla. Faltos de cario y reconocimiento solo se dedican a colocar la nota fria y deshumanizante cuando se llama por lo contrario.

Posted by Sergiosdume on December 03, 2009 at 10:24 PM CLST #

Muy buena tu columna, Sebastián.
Reflexiones en torno a la migración nunca sobran, pues todavía hace falta sensibilizar a tantos segmentos de nuestra población y hacer ver que los movimientos de personas han sido y seguirán siendo por siempre parte de la historia. Lo que nos queda es simplemente colaborar para que se lleven de la mejor manera posible, esto es, protegiendo a los migrantes más vulnerables y defendiendo ante todo sus derechos humanos. La mayoría no migra por simple gusto.

Posted by Scuich on December 10, 2009 at 10:19 AM CLST #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed

Enlaces

Feeds