Soledad Castro

Planeta Sole Castro

 

www.tupatenteparachile.cl

Mar. 21 , 2010

0 Comments

Un avisito: por internet se puede trasladar el pago del permiso de circulación a cualquiera de las municipalidades afectadas por el terremoto. Hay que escanear el permiso del año pasado y comprar también por internet el seguro obligatorio, SOAP. La página de internet www.tupatenteparachile.cl explica el método paso a paso, incluido el link para descubrir un código que necesitan del SII. Un trámite simple que puedes hacer en diez minutos concentrado, meditando muchos Om para todos. Y sin moverte de tu escritorio.

Resiliencia y las Malas Noticias

Mar. 08 , 2010

3 Comments

 

El terremoto me despertó en medio de un bosque de pinos de la región del Bio Bio. Dormíamos en carpa: mis dos hijos, un sobrino y yo. Pasé susto, porque pensé que uno de esos árboles podría aplastarnos; probabilidad alta en ese suelo que, según habíamos comprobado en nuestro análisis como estudiantes de permacultura, es mayormente francoarenoso, casi como una playa.

Eramos cuarenta alumnos y casi cumplíamos los quince días en la Ecoescuela El Manzano (www.ecoescuela.cl), dos semanas de clases intensivas. Fabián nos despertaba cada mañana con su trutruca a las 6:45, aunque a veces lo reemplazaba la Berni cantando como un ángel. Una hora después teníamos que estar tomando desayuno juntos, festín cargado de frutas y avena, pan integral, miel y mermeladas producidas orgánicamente. A las 8:45 comenzaban las clases en torno a un círculo.

La primera vez que nos presentamos dije que venía a pasar las vacaciones. Grifen, el dueño de casa neozelandés, no lo dejó pasar: “Aquí no se viene de vacaciones”. Tengo que decir que han sido las vacaciones más gratificantes e intensas, escribir orgullosamente que mis hijos partían cada mañana a la escuelita de la Villa El Manzano para aprender a cosechar semillas, construir con barro, descubrir cuánta agua ahorra un baño seco, cocinar pan en un horno solar, buscar duendes en el bosque. Hice amigos que sentí como hermanos.

Aprendí muchas cosas prácticas, y también supe de la Resiliencia.  

Resiliencia viene del latín y significa volver atrás, resaltar o rebotar, es la propiedad de un material para regresar a su forma original después de ser estirado, doblado o apretado, sometido bajo una fuerza. También puede entenderse como la capacidad de recuperarse de una enfermedad, o la que tiene un ecosistema para reorganizarse en un ambiente adverso sin cambiar sus patrones. Y está la Resiliencia comunitaria, la de sobrevivir y reconstruirse después de haber sufrido agresiones destructoras. Esa misma es la que aprendí empíricamente, la que me hizo sentir el concepto en la médula, la que me contuvo serena y sintiéndome en el lugar más seguro del mundo cinco días más en el Bio Bío. Resiliencia, aprendí, no es sólo volver a ponerse de pie, es también ganar algo a cambio de esa fuerza trangresora que nos dobló. Tengo un vecino que lo está pasando muy mal, recorrí pueblitos en el sur que parecen bombardeados, respiro hace diez días lo único que flota en nuestro aire: pena. Pero tengo también ese recuerdo exquisito de ver un grupo de amigos repartiendo amor, y ver cómo ese amor también era resiliente, era mucho más que un amor.

Vivimos el terremoto como capítulo importante de un curso que nos enseñaba a aspirar hacia la sustentabilidad, y antes de recibir el diploma tuvimos que ponerlo en práctica. Vivir sin petróleo ni electricidad, cultivando la tierra, trabajando en equipo, queriéndonos como hermanos. De aquí para adelante, permacultura y resiliencia, en algo tiene que hacernos bien este terremoto.

Amor y ánimo.