La familia minera: esperando y esperando...
Aug. 12 , 2010
Cuesta creer que ya se cumpla una semana de un accidente que tiene bajo tierra 33 mineros. Las horas transcurren y el ánimo se refleja dulce y agraz en las familias tomando en cuenta las acciones solidarias de muchos compatriotas que han llegado a las faldas del cerro. Todo gira en torno al accidente, incluso una llovizna poco usual que cayó a un día de cumplirse una semana de la tragedia, volvió a evocar la tristeza que inunda el espacio.
Se escucha hablar de la familia minera, muy cierta en nuestra zona, pues todos se conocen y todos terminan sufriendo esta espera de alguna forma. El vecino de una amiga está atrapado, el esposo de otra trata de rescatarlo, otra amiga como trabajadora social apoya a las familias y otra incentiva a sus alumnos que confecciones tarjetas llenas de esperanza para todos aquellos que esperan con el alma en un hilo. En fin, es una comunidad entera que se moviliza ante esta situación.
La esperanza aun está presente, como las velas en el altar improvisado a San Lorenzo (patrono de los mineros), cosa que no deja de ilusionarnos, y un mensaje común recorre nuestras calles: ¡fuerza mineros! Y como mineros, existe la certeza que “los niños sabrán que hacer” y por lo mismo la esperanza existe. Pero la molestia también está presente, pues esto se ha transformado en un escenario donde al alero de verdaderos interesados por aportar, partiendo por los mismos trabajadores de la mina, diferentes actores han hecho gala de palabras, maquinarias y tecnología que no necesariamente según los propios mineros hace el trabajo “que se requiere” y lo que es visible en los medios “no es necesariamente lo que ocurre ahí”.
Ser minero en Atacama es remontarse a los orígenes de nuestra tierra, la pequeña minería con sus faenas y derroteros han dado la identidad del lugar, todo esto asociado a la búsqueda de aquella beta que cambie la vida, hermanada al mismo tiempo al miedo de no volver de la mina, quien de vez en cuando se cobra en vida lo arrebatado de su vientre. Esta condición de riesgo permanente ha ido variando y cada vez más se han introducido medidas de seguridad y políticas que permiten el resguardo de los trabajadores en dichos lugares.
La condición de minero ya no responde únicamente al quehacer del pirquinero, pues la gran minería ha venido a saciar sus intereses en estos lugares, y a pesar de vaivén de la economía ha sabido aprovechar con creces esos recursos no renovables de la zona. La minería debe mejorar y seguir mejorando las condiciones de seguridad de sus trabadores, pues hay “una deuda pendiente”, tal cual como lo indicó el Obispo de Copiapó "las personas deben entran a la mina con dignidad y salir con dignidad... y la economía debe estar al servicio de las personas, y no las personas al servicio de la economía... es una vergüenza para el país lo que está ocurriendo". Es probable que más de alguna persona haya encontrado poco pertinente las palabras de alguien que tiene un rol de autoridad, pero a mi parecer sus dichos son valientes y necesarios, pues coloca en el tapete “una vez más” aquello que no es desconocido para muchos ciudadanos.
Como profesional también ha tenido la oportunidad de conocer el trabajo en la faena, y sé que el tema de seguridad es un elemento en permanente tensión, un punto de inflexión entre el decir y el hacer. Pues desde el gesto mínimo encontramos faenas que no cumplen con las condiciones de seguridad necesarias referentes a estándares internacionales, y por otros encontramos a trabajadores que evitan denunciar accidentes para de esta forma no correr el riesgo de ser despedido o perder, solo como ejemplo, algún bono que ganan por cumplir cierta cantidad de día sin incidentes en una faena. Al final esto parece un circulo vicioso que hace “agua por distintos lados”, y así como dijo el familiar de unos de las atrapado “las lukas mandan”, y por lo mismo el trabajador calla y en su descanso trata de aliviar cualquier dolencia o accidente que no es perceptible por su compañeros, pero que al final se transforma en una bomba de tiempo que su vuelve en contra de todos. Por lo mismo, es una tarea pendiente en todos los niveles, aunque en esta situación hay claras responsabilidades que deben ser asumidas por quienes corresponde y en este caso no serían los trabajadores.
Hay que mejorar y seguir mejorando la seguridad de los mineros en las faenas (y en todo otro espacio laboral), es una deuda con Chile y los chilenos. Teniendo en cuenta que los minerales que sacan de lo recóndito de la tierra son riquezas para nada despreciables, como mínimo se debe resguardar a todo evento a quienes hacen esta labor: los trabajadores.
Solo me queda como una copiapina más mandar un abrazo de esperanza a las familias, esperar que se tenga alguna respuesta a las tareas emprendidas, incluyendo las tareas de quienes anónimamente han sido solidarios, con algo tan simple como llevar un poco de leña o una chaqueta para abrigar la espera.





Gracias por nos censurarme todavia...
Posted by blanca vivar on August 12, 2010 at 05:20 PM CLT #
Hay que dejar que los que saben hagan su trabajo, por el bien de los atrapados. El resto, que se retire y aporte con recursos, medios, lo que sea necesario para apoyar a los que están trabajando.
En cuanto a la seguridad, hay que detenerse un rato a reflexionar. En muchas mineras hay una carrera desbocada por tener 0 accidentes, y ¡pobre del que se accidente!
Posted by Fernando Tapia on August 12, 2010 at 06:46 PM CLT #
En esta carrera, se esconden accidentes, se hacen los máximos esfuerzos para transformarlos en "accidentes sin tiempo perdido", porque hay que mostrar números bonitos.
En este juego, se nos olvida que la seguridad es una tarea permanente y que mejora poco a poco, con esfuerzo, con inversión y, más que todo, con cambios de conductas; de parte del empleador, para invertir en capacitación, reducción de las condiciones inseguras, etc. De parte del trabajador, para autocuidarse.
Posted by Fernando Tapia on August 12, 2010 at 06:49 PM CLT #
Llama la atención de la reacción de los sindicatos que piden, como en caso de una mina de la segunda región que fue suspendida por SERNAGEOMIN, ¡el cierre de la mina!, es decir, quedar sin fuente de trabajo.
No se entiende esta forma de reaccionar. ¿Tan malas están las relaciones entre trabajadores y empleadores que es preferible quedar cesantes o alegrarse de la suspensión?
Por aquí hay algo que mejorar y se asoma un síntoma preocupante, que creo atenta con mejorar los estándares.
Posted by Fernando Tapia on August 12, 2010 at 06:52 PM CLT #
¿CÓMO SE EXPLICA QUE LA MINERÍA SEA LA INDUSTRIA CON MENOS ACCIDENTES DE CHILE?
¿SE AVERGUENZA TAMBIÉN DE LA CONSTRUCCIÓN, MANUFACTURA, PESCA, ACUICULTURA Y FRUTICULTURA? EL RIESGO ES MENOR EN LA MINERÍA.
Posted by Roberto on August 12, 2010 at 07:23 PM CLT #
Posted by OBSERVADOR on August 12, 2010 at 07:36 PM CLT #
La comisión minera encargada de velar por las personas competentes en minería que pueden avalar los reservas y recursos minerales, el congreso le dio 0 peso para su operación.
Posted by Templario on August 12, 2010 at 09:19 PM CLT #
Posted by Maria on August 12, 2010 at 11:29 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on August 13, 2010 at 01:50 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on August 13, 2010 at 02:34 PM CLT #