Sara Arenas

Rumbo Norte

 

Mineros vivos: De una fe inquebrantable

Aug. 23 , 2010

6 Comments

"Estamos bien en el refugio los 33", fueron las palabras que como un milagro iluminaron las caras y las sonrisas de los copiapinos y todos los chilenos, pues han sido días de angustia para todos quienes en una larga espera emocional  hemos cultivado difícilmente la esperanza. Entre lágrimas y abrazos las mesas de aquí, de allá y de todas partes de las familias chilenas, pudieron adornarse de alegría, pues la fe del minero, del "viejo minero", es inquebrantable.

Las miradas, los abrazos, las complicidades y la alegría de quien se saltó el protocolo para rápidamente avisar a las familias, quienes escucharon atentos como un rumor de buenas nuevas se hacía certeza y que esperaron impacientes la oficialización de lo acontecido. Todo fue vertiginoso y mágico.

Fueron dos golpes que anunciaban la vida, golpes de vecinos de distintas poblaciones como Manuel Rodríguez, el Palomar, Juan Pablo II, Ampliación Prat, entre otros asentamientos  urbanos de Chile que nos refleja el origen de gente de esfuerzo, de mano de obra, de los trabajadores.

Cuesta entender que en dichas condiciones en una improvisada carta de don Mario diga "dile al Tun Tun ¿qué pasa con el seguro?", pues eran mineros que no tenían seguros de vida, no tenía sus cotizaciones al día, es decir, situaciones laborales  de precariedad, de vulneración de derechos, cosa que "nunca más debe repetirse en Chile". Pero los antecedentes sobran y eso debe cambiar, no está de más de recordar la situación de vulneración en las condiciones laborales que viven los temporeros, cosa que en Atacama también hay mucha historia que contar. Para eso es necesario modificar la legislación y la fiscalización laboral.

A nivel emocional la formación del campamento Esperanza ha sido la mejor opción tomada. En la medida de lo posible, las familias se mantienen unidas,  siendo ellas la principal red de contención y acompañamiento emocional. Hoy se ven imágenes que pueden dar confianza pero también aumentar la ansiedad y es básica en esta segunda fase, la del rescate, generar aquellos nominados "primeros auxilios psicológicos", que son escuchar, acoger y acompañar, porque ante tanta tensión es posible que se produzcan trastornos ansiosos, stress, angustia e incluso descompensaciones emocionales, tanto de las familias como en los propios mineros.

Todas estas reacciones y sentimientos son normales y requieren de apoyo, cosa que creo están y seguirán siendo cubiertas por todos aquellos colegas profesionales en terreno. Pero tampoco podemos dejar de nombrar aquellos brazos solidarios de rescatistas y voluntario, de los mismos vecinos copiapinos que con humildad entregaron la empanada, el mote con huesillo, la fritanga o la leña, es decir, reconocer todas esas acciones locales e institucionales, que también han sido y son clave a la hora de vencer la situación.
 
Ahora vienen tiempos difíciles y de tensa espera para que salgan a la luz estos compatriotas. Es como volver a nacer de una madre que los ha cuidado en su vientre, desde donde ya vimos un testimonio claro a 700 metros de profundidad, en los ojos de un trabajador que como luces iluminaba la oscuridad anunciando que hay vida  en el centro de la tierra.

"De la esperanza a la espera", que es larga y compleja, que no decaigan los brazos de aquellos que los han extendidos para hacer de esto un puente que logre sacar a nuestros hermanos, "los viejos de la mina".  Para esto tenemos que valorar el conocimiento de los propios trabajadores de la mina, ellos saben de su trabajo mejor que nadie, al igual que don Mario que con mas de 60 años de edad nos ha permitido mirar con respeto la importancia de la experiencia.

A pesar de todo, los mineros de San José sobreviven, no así otros hermanos mineros. En este año ya son una treintena los que perdido su vida por accidentes laborales, en los últimos diez años son más de 370. Esto no puede seguir. Chile tiene una deuda con sus trabajadores y más aun con los de la minería, la cual debería ser de alto estándar en todos sus niveles de una vez por todas, especialmente en las regiones y comunas mineras.
 



Comments:

La mina es como la boca de un paciente odontológico: poco se ve-fiscaliza, lo que le hace campo fértil para el abuso del especialista, que en el caso de lo minero es un emprendedor con conocimiento del área específica y de las fórmulas para su rentabilización. Nada cuestionable. Lo que complica el panorama es que estas zonas oscuras están bajo el influjo de una desregulación bestial que va en detrimento de las personas y sus derechos. Urge un cambio sociocultural.

Posted by Pablo País7 on August 23, 2010 at 03:18 PM CLT #

No hay que olvidar a CODELCO, esta empresa de TODOS LOS CHILENOS, no le falla a Chile.

Posted by jose on August 23, 2010 at 04:28 PM CLT #

Estimada Sara, la felicito por su columna, me parece muy sensible y cierta.Es muy importante entregar el apoyo psicologico a las familias y los mineros, un saludo para usted.

Posted by Paula Riquelme on August 23, 2010 at 04:41 PM CLT #

Srta Sara, que impresionante ...
me encanto el comentario, creo que reflejas varias cosas.
de verdad te felicito, espero seguir leyendo cosas como estas que hacen crecer la sociedad en la que vivimos.

Posted by Alfredo Sandoval on August 23, 2010 at 05:28 PM CLT #

Sara, creo que francamente tu frase: "ellos saben de su trabajo mejor que nadie, al igual que don Mario que con mas de 60 años de edad nos ha permitido mirar con respeto la importancia de la experiencia". Merece más de un aplauso, en una sociedad donde la experiencia se mira en menos. Felicitaciones por tu columna.

Posted by Ernesto Moya on August 23, 2010 at 07:14 PM CLT #

UN 7 AL PRESIDENTE Y AL MINISTRO - SI NO HUBIERA ESTADO EL GOBIERNO ENCIMA DEL ACCIDENTE NO SE HABRÍA GENERADO LA VITAL AYUDA INTERNACIONAL.

QUE DIFERENTE A LA ANÉMICA GESTIÓN DE BACHELET EN EL TERREMOTO. LA GESTIÓN NO DA LO MISMO.

Posted by roberto on August 24, 2010 at 09:17 AM CLT #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed

Enlaces

Feeds