Roberto Rosenzvaig

Sexualidad y pareja

 

¿Y a ti, alguna vez te patearon?

Jan. 16 , 2009

21 Comments

Es altamente probable que la mayoría de los lectores haya pasado alguna vez en su vida por la experiencia de ser patead@. Sin embargo no tod@s habrán sufrido por igual, porque convengamos que hay episodios amorosos trucos que te dejan un mal gusto en la boca, mientras que otros te rompen el corazón.
En sí misma la expresión no deja muchas dudas, es lo suficientemente explícita, y evoca una acción brusca, violenta y final. Sin duda es diferente de una separación; es más bien un abandono, una ruptura repentina.
Tiene algunas características especiales:
Es unidireccional, en el sentido que surge de una de las partes de una pareja sin que la otra lo desee o colabore, por lo menos explícitamente, en el hecho.
Es inconsulta, porque no parte de un acuerdo de crisis, sino que expresa la voluntad unipersonal de terminar la relación. No depende del tiempo transcurrido porque puede surgir en un contexto de meses, o de pocos días.
Suele estar llena de incógnitas, porque puede brotar sin hechos concretos que la justifiquen ante los ojos de quien es rechazado, aunque también puede ser la reacción final ante situaciones que se viven como intolerables, y que no han sido explicitadas.
Genera todo tipo de fantasías explicativas acerca de las razones que llevaron a esa determinación: El afectad@ se pregunta ¿Que habré hecho mal? ¿Habrá descubierto algo raro en mí? Otras hipótesis se dirigen hacia la secreta existencia de un otro, u otra claro, capaz de generar un interés mayor que por la propia persona.
Hay épocas en la vida en que patear o ser pateado es un evento esperable; en la adolescencia, por ejemplo, resulta una manera corriente de poner término a una relación; pero a medida que la adultez avanza, se supone que los vínculos son o tratan de ser más estables. Así esta acción brusca aparece como una forma menos habitual de proceder en ese período, y por ende produce efectos emocionales más intensos.
A la hora de la acción mujeres y varones suelen – como en tantas otras cosas- actuar en forma diferente. Ellos optan por la variante silenciosa o de ausencia; dejan de llamar por teléfono, ofrecen vagas excusas acerca de repentinos compromisos familiares o de trabajo, se muestran desconectados o poco afectivos. Su entusiasmo inicial se evapora, y así van tomando distancia, hasta que finalmente desaparecen como en la niebla matinal.
Ellas son más explícitas; las hay duras:de las que dicen ¡ Esto se acabó!, pero también conciliadoras, quienes sugieren vagamente que desean tomarse un tiempo para reflexionar, que no están seguras, que no hay nada que reprochar, pero que... no por ahora. Los varones temen a esas mujeres capaces de interrumpir con un gesto definitivo, todas sus expectativas y deseos. Los hacen sentir débiles y desvalorizados.
Ellos asimilan peor que ellas el ser pateado, es en un cierto sentido humillante, además no hay red social en la que encontrar solidaridad. Para las mujeres es más sencillo hallar amigas que encontrarán: “Que ese imbécil no te merecía”, “que es lo mejor que te podía haber pasado”.
Las reacciones emocionales ante este hecho varían desde una relativa indiferencia hasta un colapso afectivo, ello depende de las expectativas que cada uno haya generado en torno a la relevancia de la relación. Hay quienes insisten en que “todo no puede terminar así”, “que deben darse otra oportunidad”. Otros acusan el golpe como un boxeador veterano, y se recogen a un rincón a mascullar la pena, o la rabia, dependiendo de las circunstancias.
Es altamente probable que todos hayamos sido pateados alguna vez en la vida, y que a su vez hayamos pateado a alguien, Basta un pequeño ejercicio de memoria para recordar cuales fueron los efectos que nos produjo esa acción. Tal vez un cóctel de emociones en el cual se destaca como sabor principal una furiosa tristeza, pero también es cierto que la pena pasa; lo que es verdaderamente doloroso, y escasamente tolerable es la repetición del rechazo. Cuando eso sucede reiteradamente, las personas pierden confianza en sí mismas, tal vez por ello que se adhieren a cada nueva relación como a un salvavidas, produciendo exactamente lo contrario de lo que anhelan.
 Ser pateado es una experiencia que pone en juego la autoestima, pero también la certeza de la elección, si se elige con cuidado, nos ahorraremos la sorpresa de la decepción, porque definitivamente los pateadores no tienen un lugar en el paraíso.

www.robertorosenzvaig.cl



Comments:

Hace unos días pateé al que era mi pololo. Esta palabra no me gusta, pero quizás representa el impacto, violento, de expulsar lo que no se quiere ya (voy a patear esto y lo lanzaré lejos, como un objeto)
El o la que patea, tampoco se las lleva fácil. Al principio se origina en un impulso, luego s eracionaliza, y te das cuenta que varias "cosas" precipitaron la patada.
complicado.

Posted by carolina on January 16, 2009 at 09:41 AM CLST #

Léelo, te puedo servir ....

Posted by Matías on January 16, 2009 at 09:43 AM CLST #

si a mi me patearon dos veces la misma persona la primera vez era pololeando porque todavia estaba enamorado de la anterior polola , la segunda ya estabamoos casado con un niño de 1 año el motivo fue porque se quedo con mi prima hermana madrina de mi hijo, y alos 11 años despues con una mujer con mucho dinero ahora señor terapeuta podre volver a confiar en un hombre aunque me juren que me haran daño

Posted by yovanna hernandez on January 16, 2009 at 09:45 AM CLST #

Antes de casarme tuve 5 pololas, relaciones serias, y debo decir que todas las termine yo, quizas motivado por hasta ese momento mi falta de compromiso afectivo mas fuerte, pero lo que si me paso, mas de alguna vez, y que tal vez no tiene que ver directamente con el tema, es que no me pescaron, fui rechazado, "matariamos nuestra amistad", frase maldita, mas de una noche no pude dormir por frases como esa dando vueltas en mi cabeza...

Posted by Mauro on January 16, 2009 at 10:20 AM CLST #

genial, sobre todo el ultimo parrafo...

Posted by cete on January 16, 2009 at 11:08 AM CLST #

Leyendo el articulo, pensaba que era un excelente analisis sobre la pateadura, sin duda una experiencia que puede ser altamente negativa, tanto para el patead@ como para el patead@r; y aqui va mi opinion, no estoy de acuerdo con la conclusion final:"definitivamente los pateadores no tienen lugar en el cielo". Es humano equivocarse en la eleccion, es parte del aprendizaje de la vida; y si nos damos cuenta, por que ha de ser un pecado deshacernos del gusano dannino con una patada?

Posted by Mari Carli on January 16, 2009 at 11:58 AM CLST #

Por qué dices que los pateadores no iran al cielo??? tendriamos que analizar las causas del por qué de cada caso y quizas te lleves una sorpresa de aguante y perdon que muchas veces se tiene que tener hasta llegar al fin a la triste y necesaria pateadura. No hay nada más cansador que mantener una relacion que va directa a nada y mantenerla por no "patear" a tu pareja que nunca fue tu pareja

Posted by Angelada on January 16, 2009 at 12:28 PM CLST #

Don Robert, el título de su columna es el resumen de mi vida.

Posted by Marcelo on January 16, 2009 at 12:30 PM CLST #

me parece que es muy subjetivo el comentario, porque es legítimo que alguien quiera patear a otro. qué es eso que los pateadores no tienen un lugar en el paraíso?

Posted by catrina on January 16, 2009 at 12:33 PM CLST #

A mi me pateó el amor de mi vida, yo tenía 30 años, y lo peor es que nunca supe porqué, fue terrible, pasé meses llamándolo, creí que enloquecía, que nunca más me volvería a enamorar, hasta que un dia en la calle llorando como loca una mujer se acercó a mi y me dijo que nadie merecía que uno derramara una lágrima por amor, ahí me arreglé y salí de nuevo y conocí otro hombre maravilloso, ahora estoy de novia con otro mejor hombre aún y feliz, ahora comprendo que con él nunca fui feliz

Posted by carolina on January 16, 2009 at 01:43 PM CLST #

me acaba de patear el amor de mi vida y demonios, que duele. es el páramo mas esteril el horizonte de un pateado enamorado.

Posted by daniel on January 16, 2009 at 02:02 PM CLST #

los que te patean, dejandote de un día para otro son los que no tienes lugar en el cielo. En cambio, cuando las cosas se hablan y se conversan de a dos todo es distinto ya que todos mereceremos buscar y luchar por nuestra felicidad.

Posted by Violeta on January 16, 2009 at 05:12 PM CLST #

La vida es como una lotería, puede o no salirte el "premiado"... Pero si no sale, por qué no seguir intentando?

Desde mi perspectiva, la única forma de tomar una decisión correcta es haber visto lo suficiente para tener más menos claro que es lo que queremos y podemos esperar del otro. Y en ese acto, creo, nadie se ha salvado de fallar, de ser pateado, o patear.

Conclusión: nos vemos en el infierno!

Posted by Fran on January 17, 2009 at 12:42 AM CLST #

Yo pienso que cuando Roberto dice que "los pateadores no se van al cielo", se refiere a los que terminan de forma abrupta y sin dar explicaciones. Tal y como los adolescentes. Si ambos son maduros puede ocurrir que las cosas se conversen y que ambos decidan terminar, sin que uno se sienta rechazado por el otro. Yo pienso que eso es lo que ocurre cuando ambos son honestos con sus sentimientos durante la relación.

Posted by Sandra on January 17, 2009 at 12:44 PM CLST #

si pienso lo mismo cuando existe comunicación en la pareja no es necesario llegar a terminar de una manera espantosa , lo que nunca puede faltar es tener cojones para enfrentar con confianza y honestidad lo que uno siente y jamás ser retroactivo aunque cueste a mi todavía me cuesta ha sido mas de 7 terminos o mas y todavía no puedo sacarlo de mi mente y de todo lo que forma parte de mi , esperar que el tiempo nos lleve a dar una respuesta mas clara.

Posted by vivi sofia guevara molina on January 17, 2009 at 06:40 PM CLST #

Yo creo que una pateadura directa es mejor que la patada ambigua,como que si que no,que te tienen en un limbo. Mejor que te manden a la mierda de una.

Posted by Joan Montt on January 18, 2009 at 03:19 AM CLST #

Cuando a uno se le vá la nana se siente como pateado y es difícil de superar.

Posted by Pablo Salas on January 19, 2009 at 03:51 PM CLST #

Mi primer gran amor me patió... no recuerdo haber sufrido tanto por "amor".... pero la verdad es que ahora miro atrás y me alegro que lo haya hecho... todas las cosas pasan por algo creo yo...

Posted by Nombre on January 21, 2009 at 05:12 PM CLST #

Robert no estoy de acuerdo con tu columna, cuando las cosas están mal hay que terminar, a mí me tocó patear a un pololo de 7 años que me hizo daño y nunca entendió lo que yo necesitaba, cuando por fin me di cuenta de la violencia sicológica a la que estaba sometida dije no más, basta, por eso voy al infierno, feliz puesto que ahora estoy casada con mi media naranja... Chúpate esa (como decían antes)

Posted by Morgana on January 27, 2009 at 03:51 PM CLST #

A mi también acaban de patearme, pero de la manera ambigua. Es lo peor porque es cierto que estás en un limbo. Lo único claro que tengo es que de verdad uno sufre demasiado, sobre todo si de un momento a otro te dicen:"ya no quiero estar más contigo, yo no te quiero no quisieras". Entonces queda por pensar...¿qué paso en ese tiempo que jamás fue sincero y no dijo que se acabó su amor? ¿por qué llevar las cosas a ese punto?. La vida pasa, encontraré a alguien que me valore y me quiera.

Posted by paola on February 06, 2009 at 01:43 PM CLST #

Que buena, me hiciste acordar la vez que me patearon fue muy tierno y romántico y sabes por qué, el tenia 16 y yo 20, perteneciamos al mismo grupo de amigos, cuando empezamos a pololear los varones estaban espantados que el mas chico del grupo pololeara con una mayor, te dire que fue un pololeo hermoso, tierno a morir, de ese amor rico y puro, pero lamentablemente fueron mucho las presiones y me pateo, sin antes decirme muchas cosas bonitas y un temendo beso, un beso que no olvide jamás.

Posted by Rosa on March 14, 2009 at 05:15 PM CLST #

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