Roberto Rosenzvaig

Sexualidad y pareja

 

Sexo y edad. Segunda Parte

Apr. 14 , 2009

3 Comments

En relación con lo dicho en el anterior artículo, hay que reconocer que la edad tiene efectos específicos sobre cada una de las fases en que se ha dividido la respuesta sexual humana: deseo, excitación y orgasmo.

  En la primera fase la baja de los niveles de las hormonas responsables del deseo sexual puede hacer que este disminuya, tanto en los varones como en las mujeres. En estas la baja de los estrógenos y de la testoesterona tiene efectos negativos específicos sobre el deseo y la excitación, entre otras cosas porque la ausencia de un adecuado nivel de hormonas determina que la pared de la vagina se adelgace, se seque y por ello cambie las sensaciones placenteras hacia otras menos agradables, por la posibilidad de dolor y ardor durante o después de la actividad sexual.

Las terapias de reemplazo estrogénico, que cada vez más médicos indican y más mujeres utilizan se muestran como un elemento preventivo de estas dificultades.

 En los hombres no existe equivalencia biológica de la menopausia, y los cambios en los niveles de testoesterona son lentos y paulatinos.   La erección será menos rígida, pero con capacidad para penetrar y mantener el contacto hasta el orgasmo.La diferencia principal está en que a los 20 años, por ejemplo, un varón puede producir una erección con sólo fantasear o mirar a su compañera sexual, en cambio en los mayores se requiere de mayor estimulación para lograr que la sangre llegue a los cuerpos cavernosos del pene, por eso es que las parejas deben comprender que un juego erótico previo prolongado favorece las posibilidades de mayor excitación de ambos.
 
Es evidente que las personas que tocan o acarician poco tendrán mayores dificultades. Aqui se confronta el mito compartido de que toda buena relación sexual debe incluir necesariamente la penetración, por el contrario los testimonios de las parejas de esa edad revelan la jerarquización que se hace de otras opciones, como el estímulo oral o manual mutuo.

La otra diferencia que llega de la mano de los años es en la capacidad para producir una nueva erección y orgasmo en el varón, que si a los 19 puede ser rápida, a los 70 puede demorar 48 horas o más.

 En cambio en las mujeres no existen diferencias negativas, más aún, algunas de ellas han experimentados orgasmos de mayor calidad e intensidad luego de la menopausia. Muchos se preguntan si el deseo no desaparece naturalmente frente a un cuerpo envejecido, sin embargo está probado, que no es la belleza corporal el factor principal que hace a una buena sexualidad, sino la capacidad de las personas para mantener y aún aumentar la capacidad de placer, y eso no cambia con los años, porque depende de una actitud ante la vida misma.

Desde un punto de vista psicológico se puede entender la idea del envejecimiento incluido en un ciclo vital en el cual las etapas de la vida se encadenan y vinculan sucesivamente,
Muestran un estado de cosas que se han conjugado y buscan un nuevo horizonte. Si se acepta esta idea, la edad no sería la variable principal para determinar lo que se entiende por madurez, sino los elementos emocionales involucrados que dependen de factores tales como el proyecto de vida, la satisfacción por lo que se posee, no solo en términos materiales sino principalmente en términos de autorealización. No solo lo que se tiene, sino la compleja relación entre el tener y la capacidad de disfrutar lo que se tiene. Lo cual expresado en otras palabras representa a la sabiduría, que es una forma especial de inteligencia práctica basada en la experiencia y el conocimiento.

  Nadie duda que hay viejos jóvenes y jóvenes viejos, y esto nos sitúa frente a una nueva definición de lo que entenderemos por vejez, porque aunque ella este ligada a fenómenos de tipo cronológico, su sentido se ancla en la desvitalización y también en el temor profundo al efecto corrosivo de los años.

 Hay personas que actúan de acuerdo con las expectativas sociales de lo que se espera de las personas añosas, es decir que tratan de que sus comportamientos reflejen los años que poseen, son como actores congruentes con un papel. Hablan del pasado no del futuro, de los logros cumplidos no de los venideros, de las pasiones incandescentes no del placer actual, de los rendimientos gloriosos no de la sensualidad presente. De las imposibilidades y no de las posibilidades.

 Nada mejor para sentirse viejo que comportarse como viejo. En este sentido podría hablarse de una “senectud programada” en un marco de un modelo deficitario que centra la mirada en las pérdidas y no en las posibles ganancias.  La realización sexual en estos años depende poderosamente de la capacidad que el sujeto tenga para gozar de sus experiencias eróticas presentes y de  su habilidad para desprenderse de los pesados mitos que instauraron la idea de una vejez asexuada.

www.robertorosenzvaig.cl


 



Comments:

espero lo leas y conprendas

Posted by cristopher on April 14, 2009 at 12:35 PM CLT #

Tengo 72 y mi activadad de manera permanente es cinco veces a la semana.

Posted by César on April 14, 2009 at 03:14 PM CLT #

Don Roberto, ¿cuándo ha tenido las mejores experiencias sexuales? a los 30, 40, 50, 60.....?
Insisto, seamos sinceros, juventud divino tesoro.
Un cuerpo joven, una mente sana, la osadía propia de la edad, la experimentación, las hormonas,etc.
Estoy de acuerdo, morimos sexuados, pero el mejor período no es en la vejez.Sinceramente prefiero hacer el amor y tener sexo con un hombre joven, lleno de vitalidad...es más rico.

Posted by maría eugenia on April 14, 2009 at 10:29 PM CLT #

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