Roberto Rosenzvaig

Sexualidad y pareja

 

Sexo y drogas

Jan. 05 , 2009

8 Comments


En general se puede decir que hay una gran diferencia entre el uso místico que se le puede dar a una substancia y su utilización con una finalidad hedonista o recreacional. Los trances o viajes de orden espiritual producidos por cactus como el San Pedro o el peyote, poco tienen que ver con los efectos buscados en o través de las drogas químicas. Es decir que los usuarios usan las substancias en función del efecto final que quieran conseguir. Ninguna droga es inocua, y todas producen consecuencias específicas a nivel cerebral, sin embargo algunas están más ligadas a la experiencia sexual que otras.

Las más comunes son:

Alcohol

El consumo, aunque es una droga legal, es aceptado desde que se lo valida como un intermediario que facilita la diversión, la emergencia de emociones y la comunicación íntima. Tomarse “un traguito” representa para muchas parejas una buena introducción al acto amoroso. En el terreno sexual y particularmente para las mujeres actúa como un deshinibidor, pero solo en bajas dosis permite disfrutar más intensamente las experiencias, en cambio si se atraviesa esta barrera se puede pasar de un estado eufórico y desinhibido, a una profunda caída y sopor alcohólico que limita y disminuye la conciencia y las sensaciones, porque como bien decía Shakespeare refiriéndose a los varones "el alcohol estimula la pasión pero inhibe la realización".

Por ello solía decir el escritor Charles Bukowsky "Si quieres beber, bebe. Pero si quieres hacer el amor, deja la botella".

Cocaína

Otra droga ilegal de uso masivo es la cocaína, aislada químicamente a partir de las hojas de coca, desde mediados del siglo XIX. Son conocidos sus efectos euforizantes, a través de la elevación del humor, la locuacidad, la energía y el estado de alerta, razón principal por la que se produce un consumo reiterado y creciente que mantiene la aceleración.

La droga tiene la fama de poseer propiedades estimulantes de la sexualidad, entre ellas la de aumentar el deseo, mejorar la firmeza y duración de las erecciones, y potenciar el orgasmo. En cambio, la realidad de los estudios muestra que por el contrario, a altas dosis se comporta como un inhibidor del deseo, que en lugar de facilitar las erecciones, las limita, además de bloquear el orgasmo. Las características de la droga y las mezclas a la que la someten los traficantes (efedrina, metanfetamina) hacen que su efecto sea transitorio, por lo cual se hace necesario repetir la dosis e inclusive aumentarlas para mantener el estado de excitación.

La cocaína es una droga antierótica, en el sentido de que lo único que verdaderamente produce es insensibilidad más distancia emocional, y es precisamente por esta secuela que suele conducir a la violencia personal y sexual.

Marihuana

Desde la década del 70, pocas drogas han quedado tan asociadas al movimiento Hippie como la LSD y la marihuana. Bajo la consigna de peace and love, el cannabis pasó a ocupar un lugar imprescindible y estelar en esa subcultura.

Aunque la marihuana es una droga ilegal, en muchos círculos su uso es extendido especialmente entre los jóvenes.

Una de las razones para el consumo es su fama de que aumenta las sensaciones y experiencias sexuales, y efectivamente parece que amplificara las capacidades sensoriales, aunque la capacidad alucinógena de la droga hace difícil saber si estas percepciones dependen del efecto de la marihuana o de las expectativas que los consumidores tienen sobre lo que les va a suceder.

El efecto potenciador de la droga sobre la sexualidad se relaciona con el aumento del sentido del tacto, un mayor grado de relajación física y mental, y una mejor sincronización con la pareja sexual, que puede funcionar si ambos están "elevados", pero que se reduce absolutamente si sólo uno de los miembros de la pareja ha fumado.

En un estado avanzado de alucinación –el cual significa ni más ni menos que una intoxicación cerebral- se pierde contacto con el otro porque la “volada” empuja al silencio y a la introversión.

Extasis (MDMA)

En su origen dentro de la primera década del siglo XX, esta droga sintética (de laboratorio) fue utilizada para rehabilitar las personas que habían padecido traumas sexuales severos.

Estructuralmente está emparentada con un estimulante, la anfetamina, y con un alucinógeno, la mescalina. Comparte con toda la familia de las anfetaminas el poseer un efecto estimulante y despertador tanto como producir adicción.

Su efecto se debería a la liberación y recaptación de las aminas del cerebro particularmente de la serotonina y la dopamina. Estas aminas biológicas son las responsables de la modulación del deseo, la excitación, la erección y el orgasmo ya sea como facilitadoras (dopamina) o inhibidoras (serotonina) de los mediadores químicos. A pesar de ser llamada por algunos como “la droga del amor” ese apelativo tiene su origen en el consumo de la substancia en estado original, la cual produce un alto estado de bienestar unido a una percepción acrecentada de todo estímulo sensorial, sin embargo las formulaciones actuales son un verdadero cóctel de diseño.

Este punto es general para el conjunto de las drogas ilícitas, porque el usuario nunca sabe que esta tomando verdaderamente. Una investigación de la Universidad de Yale, sobre los compuesto del éxtasis comprado a los dealers callejeros revelaba que tenía de todo menos MDMA.

Las drogas tienen efectos específicos sobre los comportamientos, no son inocuas, porque ejercen una acción directa sobre el sistema nervioso central. A partir de esa acción las personas pueden retraducir los efectos que sienten y otorgarles un sentido erótico. Es decir, que ninguna droga garantiza ni impulsa un deseo sexual acrecentado si la persona no lo posee. Para la mayor parte de los usuarios su uso está escasamente vinculado a la experiencia erótica, sino más bien a la supresión de la ansiedad y el logro de un estado de bienestar o de desinhibición.

En síntesis y más allá del mito: se puede aplicar el antiguo proverbio chino que dice: “Nada sacarás de tu olla mejor de lo que pusiste en ella”, es decir que no existe ninguna droga (legal o ilegal) que dispare el deseo y garantice el placer si uno no tiene la motivación interna para que eso suceda.


www.robertorosenzvaig.cl



Comments:

muy bueno el proverbio chino, no lo conocía. Y como buen proverbio, muy cierto (lo dice alguien que conoce)

Posted by Raúl Sanchez on January 05, 2009 at 05:22 PM CLST #

La frase de Buckowsky es "If you want to drink, drink; if you want to fuck, throw the bottle away," ...

Creo que a lo menos debiste traducirlo como si quieres tener sexo

No me convenció el blog, no te leería de nuevo

Posted by Mauricio on January 05, 2009 at 05:53 PM CLST #

Bueno... y cual recomiendas??

Saludos.

Posted by Matias on January 05, 2009 at 05:56 PM CLST #

me encanto el proverbio, y creo 100% en el, nada mejor que la motivacion interna, gracias por el articulo.
azucena

Posted by azucena orellana g. on January 05, 2009 at 07:07 PM CLST #

bien poco interesante...el articulo solo repite lo que ya estamos acostumbrados a escuchar...es que a veces parece que todos los que escriben respecto de las drogas no las han siquiera probado, y repiten un circulo vicioso pseudo-medico-politico-pacato que cada ves pierde más sentido.
siempre es bueno probar...y siempre el como la pases va a depender de un sinnumero de cosas más allá de si tomaste viagra o extasis...
y vamos....con un poquito de voluntad ninguna droga resulta adictiva...
slds.

Posted by rony on January 05, 2009 at 11:15 PM CLST #

No hay nada mejor que hacer las cosas concientemente, por obra y gracia de uno mismo. Claro, grandes artistas se han inspirado con ayuda de drogas y esas cosas, pero ese mismo factor es que el que te hace luego dependiente.
Quien cree que sus capacidades o talentos se limitan al uso, a la "ayudita" de una droga, no saben lo equivocados que están. Lo mismo con el sexo.

Posted by Fabrizio Guzmán on January 06, 2009 at 10:33 AM CLST #

Pues acabo de meterme mdma y pa hacer la fiesta esta weno, la sensación de bienestar que produce es bacan y weno, pa estimular el apetito sexual estoy de acuerdo que solo estando bien sicologicamente vas a alcanzar el estado de placer que el mdma te puede dar. En cualquier caso, una wena expariencia, recomendable por lo menos una vez al año. Ojalá y en Chile se creara una cultura de lo "alucinógeno", sin vincularlo a la adicción a las drogas, eso sería un paso increible.

Posted by yo mero on January 06, 2009 at 03:31 PM CLST #

Hola....exelente comentario....es cierto las Drogas son una porqueria para el ser humano y su comportamiento...No las necesitamos!!! Y ojala se acaben los falsos idolos que las promueven como algo bkn para nosotros....NO A LA DROGA ... DIGAMOS SI A LO NATURAL Y A LA LUCIDEZ.!!!

Posted by rodrigo polanco on January 07, 2009 at 01:59 AM CLST #

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