Sexo des-apasionado
Jan. 12 , 2009
En la consulta suelen surgir temas interesantes como el que sigue:
“Yo no lo entiendo- decía Teresa- antes, cuando pololeabamos, él aprovechaba cada instante para hacer sugerencias, o acariciarme. Confieso que tenía cierto temor de que nos íbamos a pasar el día en la cama. Pero desde la luna de miel las cosas cambiaron; se volvió mas tranquilo”
Para Juan, un joven ingeniero de 27 años, la explicación de su cambio tenía que ver con lo prohibido y lo disponible.
“Antes me excitaba la idea de aprovechar los momentos en que estabamos juntos en la casa de mis padres o en la de los de ella. Nos escondíamos para hacerlo rápido en un closet o en un baño…ahora parece que esa emoción no la encuentro”.
No deja de ser un poco inexplicable esta transición. A veces es sólo un miembro de la pareja el que establece el cambio, en otras son los dos. Parece que rápidamente hubiesen agotado sus baterías sexuales y no saben como recargarlas. Necesitan adrenalina, urgimiento, tensión y no la encuentran.
Cuando una relación avanza hacia grados más definidos en su proyecto y se avizora un cercano futuro de convivencia, se produce en algunas personas un relajamiento en la intensidad amorosa, es como si la seguridad de que la pareja está comprometida ocasionara un cierto aplacamiento de la pasión.
Varones y mujeres reaccionan con perplejidad cuando perciben que el o la que hasta ayer no desperdiciaba ocasión de tocar, acariciar o proponer escenas amorosas variadas y creativas, de pronto se transfigura en un cómodo acompañante que prefiere otras opciones en lugar de tener sexo. Este asombro podría mitigarse si acaso hubiese surgido una razón valedera que permitiese explicar el cambio, pero en general nada grave ha sucedido, no hay problemas laborales, familiares o de salud, simplemente que el sexo ha dejado de tener prioridad.
De la perplejidad puede pasarse a la rabia si se siente que ya no se es un claro objeto de deseo, sino más bien una agradable compañía. Son parejas que, si continúan juntos, desarrollan relaciones más bien fraternales. El riesgo está en que la pasión dormida puede despertarse súbitamente con otro ser, lo que pone de cabeza el sistema, y aunque no se llegue a esta instancia, se produce un progresivo apagamiento en la intensidad del vínculo.
Esta situación puede llevar a la ruptura si no se modifica a través de la acción concertada de ambos; porque como señalo en mi último libro ( Amor y desamor en la pareja) las decepciones tempranas son mucho más difíciles de asimilar que las tardías.
www.robertorosenzvaig.cl




Posted by Mauro on January 13, 2009 at 11:27 AM CLST #
Interesante articulo, sobre todo pues me he dado cuenta que con mi pareja, si bien no estamos casados, por parte de ella tambien ha caido en una suerte de relajamiento y falta de motivación, si bien se explica por la carga de trabajo o estudio, eso antes no ocurria. Me cuesta hacerle ver la situación para que ella asimile que puede ser un problema.
Saludos
Juan
Posted by Juan on January 13, 2009 at 01:29 PM CLST #
Posted by Sandra on January 14, 2009 at 08:49 AM CLST #
Posted by Verónica on January 15, 2009 at 12:31 PM CLST #
Posted by Christina on January 20, 2009 at 01:16 AM CLST #