¿Qué nivel de intimidad tienes con tu pareja?
Mar. 06 , 2009
La palabra intimidad se ha convertido en un concepto poderoso, que implica la capacidad de participar de una conexión estrecha y profunda con otra persona. Se refiere a un vínculo privilegiado tanto de amistad como amoroso, se relaciona con la capacidad y la posibilidad de compartir con otro los aspectos más relevantes de nuestro ser, de nuestra historia, de nuestras esperanzas y deseos, aun los más ocultos. En términos de intimidad amistad y amor tienen solo una diferencia, el componente erótico explícito.
Para cualquier pareja la intimidad parece una condición básica de su desarrollo, el problema es que no todos están capacitados para acceder del mismo modo y con la misma profundidad a niveles similares de conexión, ni tampoco en forma simultánea, porque no es un fenómeno único, sino que se presenta en diferentes dominios y planos.
Primer nivel de intimidad. Lo trivial
Conversaciones sobre temas corrientes y repetidos. Intercambio de informaciones sobre actividades, trabajo, comportamiento de los hijos, administración del hogar. etc. Se desarrolla entre personas expertas en conversaciones triviales y profundamente alérgicos a los temas densos o confrontacionales. Para muchas parejas este nivel se constituye en la norma que solo excepcionalmente cambian ante situaciones dramáticas.
Segundo nivel. Los desacuerdos
Se pueden tener conversaciones monosilábicas-no, si, tal vez- o intercambios entretenidos. En este nivel aparecen las opiniones que cada uno pueda tener sobre un tema o sobre una decisión. Requiere involucramiento y tolerancia al disenso.
Si debatimos con nuestra pareja o si confrontamos nuestras ideas lo haremos con distintos grados de apasionamiento de modo que las líneas de tensión y de oposición de fuerzas se hacen presentes. Este nivel es clave y para muchas parejas el principio del fin, porque requiere tolerancia y respeto por el otro. Desafía la autoreferencia que empuja inexorablemente a la creencia ilusoria de que es posible tener la verdad sobre algo, y por tanto invalidar las opiniones en contrario.
Si digo: no estoy de acuerdo con lo que dices pero admito tu punto de vista. No es lo mismo que decir: lo que piensas es absurdo: nadie inteligente podría pensar así.
Que quede claro, no existen buenas relaciones sin aceptación mutua, y este punto abre paso al tercer nivel de intimidad.
No existe amor sin aceptación, aunque para amar no sea necesario estar siempre de acuerdo con el otro y acaso ni siquiera entender siempre al otro.
Esta aceptación de otro al que amamos precisamente porque es diferente, coloca en un primer plano una condición esencial para estar en pareja que es la flexibilidad, lo opuesto a ella es la rigidez que consiste en rechazar o descalificar a alguien que actúe o piense en forma diferente a nuestra propia visión del mundo. La flexibilidad entonces es la condición que permite estar abierto a los cambios y reconocerlos cuando están ocurriendo.
Cuarto nivel. La expresión de los sentimientos y las emociones.
Quinto nivel. Expresar ternura y acogida.
La capacidad de autoconciencia-saber quiénes somos- y la percepción de nuestros estados emocionales-saber que sentimos- nos permite reconocer eso que llamamos sentimientos y de expresarlos en la relación con el ser amado; esa libertad sin temor es otra condición básica para el progreso de la intimidad, pero comporta un riesgo: la vulnerabilidad. Aquí varones y mujeres difieren, porque para ellas no es extraño a su ser y a su historia el mostrarse vulnerables, no se obligan a mostrar una máscara exterior de fortaleza, esa es una característica de la masculinidad tradicional que asocia vulnerabilidad con debilidad. Si los hombres somos capaces de abandonar esa ficción crecemos como personas y también crece la relación, porque la capacidad de expresar nuestras emociones y sentimientos nos hace permeables a los sentimientos de los otros. En la pareja esto es absolutamente relevante ya que abre el camino para que podamos mostrar sin inhibiciones nuestras debilidades y nuestra necesidad de ser acogidos.
Si somos capaces de revelar a nuestra pareja aquellas cosas que tememos, si podemos reconocer un fracaso, un error grave o un deseo largamente reprimido o censurado, si podemos hacer todo eso estaremos alcanzando el nivel más profundo de intimidad.
Esta es una síntesis muy breve del capítulo sobre intimidad de mi último libro: Amor y desamor en la pareja.
www.robertorosenzvaig.cl




Acaba rapido que tengo que ir a trabajar!!!
Posted by Luis on March 06, 2009 at 03:08 PM CLST #
Hernán
Posted by Hernán Flores on March 06, 2009 at 03:11 PM CLST #
Posted by Carolina on March 06, 2009 at 04:12 PM CLST #
Posted by Carolina on March 06, 2009 at 04:15 PM CLST #
Sexo por sexo, creo que cuando llegamos a eso realmente podemos disfrutar de nuestra sexualidad y de lo animal que somos, y las otras etapas del cariñito y las conversaciones ya han pasado.Esto ocurre luego de varios años de convivencia.....y es muy agradable, reconfortante, esquisito. Fuera las ataduras sicológicas, disfrutemos del sexo, somos sexuados.Este es el premio a la convivencia en pareja.
Posted by maria eugenia on March 06, 2009 at 04:35 PM CLST #