Las parejas disparejas. El caso del varón
Aug. 10 , 2009
Las diferencias de edad entre las parejas nunca han sorprendido a nadie. Especialmente cuando la diferencia se coloca hacia el lado del varón.
Durante siglos, la norma fue que un hombre maduro y consolidado elegía como consorte a una mujer joven, saludable, trabajadora, preferentemente bella y obviamente virgen.
Sólo cuando el ideal de amor romántico se extiende desde la cultura europea hacia otras latitudes, comienza a gestarse una norma inversa a la anterior, particularmente en Occidente.
Desde allí es que las parejas comenzaron a buscar, al imperio de la libertad de elección y el acceso a la educación y al trabajo, uniones más similares, incluyendo en esta determinación la equiparación de la edad de ambos.
Lo que antes aparecía como una constante se transformó en la excepción, por lo menos cuando la brecha etárea era de 15 o 20 años de diferencia.
Sin embargo, en la última década estamos presenciando que cada vez se hace más común alternar con parejas con amplias diferencias de edad entre ambos.
El fenómeno es original, porque no comporta un retorno hacia formas tradicionales, sino que se produce entre personas dispuestas a asumir con tolerancia los riesgos de la desemejanza, que no se relaciona solamente con el número de años, sino con la experiencia de vida, los gustos, las expectativas.
Sobre este tema y no por casualidad, me fue dado participar de una conversación que quiero sintetizar aquí:
El evento sucedió durante un almuerzo planificado a mediados de semana, pretexto para juntar amigos, que por supuesto y de acuerdo a la mejor regla de convivencia, se prologa de abundante pisco sour, que siempre afloja la lengua y las ideas reprimidas.
Promediando la comida, el grupo se encuentra sumergido en una alcohólica reflexión sobre el valor de la pareja, y de las dificultades de la búsqueda cuando uno no ha tenido el éxito esperado. Sus edades, dato imprescindible para entender el peso del debate, fluctúan entre los 48 y 55 años, algunos están formalmente separados de uno o varios intentos conyugales y, hoy son libres de elegir estar solos o buscar compañía.
Ninguno cree que la primera opción sea la válida, porque no se ven a sí mismos como solitarios. Sin embargo, el tema de la elección no es tan sencillo, porque no hablan de compañías sexuales, que nunca faltan, sino de una nueva pareja. Dejándose volar por la fantasía, comienzan un ejercicio imaginario del perfil de las candidatas, y la primera regla dorada se establece en la edad. "Nada de viejas a esta altura", demanda uno de los comensales.
Los casados no se abstienen de opinar, porque en definitiva comparten las visiones de un mundo masculino.
Vieja sería para ellos cualquier mujer de su propia edad, las deseables y potables rondarían los 35, y ojalá menos, guardando con cierta vergüenza su deseo de que fuesen mucho más jóvenes. Todo esto, dicho en voz alta, sin temores de caer en posiciones políticamente incorrectas. Lo sienten como natural, no como un deseo perverso. No se preguntan con recelo de sí mismos: ¿Por qué una mujer más joven? Tal vez porque no existe una respuesta concreta, sino un conjunto de deseos que se expresan en esa elección. La primera de las hipótesis explicativas que surge, está dada a partir de un cierto efecto de rejuvenecimiento que produce el contacto íntimo con una mujer más joven. Desde el rey Salomón en adelante - quién se rodeaba de bellas jóvenes en su vejez, bajo la idea de que el contacto con ellas lo nutría de energía- el inconsciente colectivo se ha nutrido de esa fantasía. El propio envejecimiento se detiene mágicamente cuando se es objeto de deseo de un rostro y un cuerpo admirado. Una nueva energía vital surge de ese amor, que actúa como una fuente mítica de inmortalidad. Ese es el tema del Dr. Fausto, dispuesto a vender su alma al diablo para ser inmortal y deseado.
En los hombres que han transpuesto la quinta década, los fantasmas permanentes que acosan a la sexualidad masculina se revelan con mayor intensidad. Miedo a ser menos viriles, menos potentes, menos seguros a la hora de satisfacer sexualmente a su compañera, aun cuando una cierta sabiduría erótica puede haber reemplazado las hazañas gimnásticas de épocas anteriores, siguen idealizando un pasado intenso. Para ellos, un cuerpo joven excitado por ese propio cuerpo maduro es un afrodisíaco más potente que cualquier Viagra. La intensidad sexual los devuelve a la propia juventud, y así se sienten llenos de energías insospechadas. Caminan más, corren, pueblan los gimnasios, vuelven a bailar, en una coherente búsqueda por eliminar cualquier posible flaccidez, y hasta se animan a pensar que una pequeña cirugía plástica no les vendría nada mal.
Ahora no sólo hay que sentirse joven interiormente, sino además parecerlo exteriormente. En cierta edad no hay mayor elogio que el que dice: "¿¡Cuántos años tienes!? Pero, por Dios, no se te notan".
No se piense que estoy construyendo un perfil de los patéticos viejos-jóvenes, disfrazados de adolescentes. Los hombres de los que hablo son los maduros personajes que habitan oficinas, consultas, comercios. Pero no es sólo lo sexual el foco de atracción: ser elegido por alguien deseable a la mirada de los otros, tocado cariñosamente, declara ante los demás la propia vigencia. El orgullo por ser quienes somos.
Las parejas disparejas asumen desafíos que mayormente se relacionan con diferencias generacionales en torno a gustos, actividades, diversiones, grupos de pertenencia, etapas de la vida en que cada uno esta y el modo en que se proyectan sus expectativas.




Posted by GABRIEL REYES on August 10, 2009 at 02:57 PM CLT #
me quedo con las palabras finales de gabriel
o preocuparse por el futuro es una irresponsabiliad, preocuparse demasiado es un delirio: No hay futuro sin hoy. Hoy podría ser el último dia y es mejor vivirlo intensamente.
Posted by davidchile on August 10, 2009 at 05:58 PM CLT #
Posted by rodrigo gonzalez jorquera on August 10, 2009 at 08:02 PM CLT #
Posted by Fantomas on August 10, 2009 at 09:18 PM CLT #
Posted by marcela on August 11, 2009 at 09:41 AM CLT #
Para mis amigos conservadores, esto es un escandalo, para mi es disfrutar la vida, tan intensamente que las semanas corren y los meses vuelan,..Nadie te asegura despertar mañana,..pero la vida es eso: riesgo, oportunidad, felicidad hasta donde dure.- Mientras estuve casado, jamas me senti tán solo...ahora, es una vitalidad, que solo espero llegar a casa, para regalonear, amar, disfrutar del contacto.
Posted by Felipe on August 11, 2009 at 10:28 AM CLT #
Posted by Hugo Arias on August 11, 2009 at 10:54 AM CLT #
Saludos
Posted by roberto rosenzvaig on August 11, 2009 at 12:42 PM CLT #
Posted by Jhavier on August 11, 2009 at 03:14 PM CLT #
presente.-si nos ponemos a pensar en eso no
podriamos disfrutar cada moneto
Posted by margot rebolledo on August 11, 2009 at 03:27 PM CLT #
Posted by Pilar Santos on August 12, 2009 at 05:36 PM CLT #