Roberto Rosenzvaig

Sexualidad y pareja

 

Arte y técnica de la seducción. Segunda parte.

Jan. 28 , 2009

2 Comments


Vamos con la segunda parte de este juego eterno:

Las excepciones a estas conductas generales que la mayor parte de nosotros utilizamos, se dan cuando surge una estrategia de acercamiento más rápida e intensa o un juego de estudiada indiferencia entre las partes. Ambas conductas requieren de cierto grado de autoafirmación en quienes las ponen en práctica, puesto que ellas pueden suscitar un abierto rechazo, fruto puro y simple del afán de defensa ante lo que se siente como una invasión, en el primer caso, y ante la incomprensión del comportamiento del otro, en el segundo caso.

Mostrar falta de interés, cuando lo que se desea es lo contrario, es decir atraer, es un juego riesgoso con altas posibilidades de error.

Hay una forma peculiar de transmisión de la energía sexual entre dos personas interesadas una en la otra cuando se incorpora el uso del tacto, que por sutil que sea, genera un mensaje que abre otra compuerta en el juego.

Los seductores de uno u otro sexo saben cuándo y cómo tocar al otro, casi accidentalmente o en forma directa, provocando una respuesta. Un toque o un contacto más deliberado y prolongado establece una especie de interrogatorio directo sobre los límites posibles en el contacto corporal. Una pareja puede estar sentada frente a frente en la mesa de una bar; no despegan la mirada, lo que los muestra interesados, atentos, pero el contacto de las manos marca una transición.

El uso de la voz y los diversos tonos sugiere, acompaña todo ello. Los hombres señalan el efecto erótico y sensual de una voz femenina ronca y algo apagada, así como el efecto inverso de una mujer de voz alta y chillona.
La seducción ha sido y es, el modo en que las personas muestran lo mejor de sí para ser aceptados y aprobados por el otro, es el camino del encuentro y el placer, pero a la vez representa un juego placentero en sí mismo, que no tiene porque ser abandonado o descuidado luego de la conquista.

Las personas capaces de seguir siendo seductoras con el ser querido son las que más garantías acumulan en la continuidad de la pasión mutua.

Las técnicas de seducción ligadas a la estimulación directa de los sentidos han sido puestas en práctica a lo largo de la historia por hombres y mujeres, a veces hasta llegar a la caricaturización de lo masculino o femenino. Baste pensar en los cuerpos femeninos aprisionados por ceñidos corsés que buscaban destacar atributos ideales, como el pecho amplio y una cintura estrecha, o en las rizadas pelucas de los caballeros del siglo XVIII.
Nuestro tiempo y nuestra cultura ha conferido al cuerpo una dimensión y una relevancia como nunca antes había sucedido, situándolo en la base de toda estrategia seductiva.

Sin embargo: ¿Cuáles son los atributos que identifican o califican a hombres y mujeres como seductores?

Las mujeres suelen destacar en el varón la vehemencia, la forma envolvente e imperativa en que este demuestra su interés, sin considerar ciertos factores que a otros los escandalizarían o inhibirían. En pocas palabras, la decisión en el acercamiento, que suele ser muy asertivo y expedito.

A las mujeres parecen atraerles los hombres naturales, que parecen, a su vez, estar satisfechos de estar simplemente allí. Los aspectos relativos a la belleza corporal, si bien cuentan, no se consideran definitorios, sino más bien un marco de referencia: los hombres percibidos como interesantes son básicamente masculinos y seguros de sí.

Los hombres suelen sentirse atraídos por los aspectos relacionados con el despliegue del cuerpo y la belleza corporal. Aún cuando esto no es definitorio, porque lo que es bello para algunos no lo es para otros; y porque los gustos de las personas no son uniformes. Si así fuera todos nos sentiríamos atraídos por un tipo estandard de persona. Afortunadamente esto no es así, pero convengamos que el atractivo físico, tanto para mujeres como para varones, es un plus en la cadena de seducción.

Sería difícil para mi creer que en los primeros encuentros uno no se preocupe por resaltar los atributos corporales positivos. Más bien creo lo contrario, que se elegirá mostrar la mejor presencia física posible, con un objetivo claro que es impactar favorablemente al otro.



Comments:

Excelente columna, sobre todo por estos días de verano, donde las ganas de seducir aumentan...

Posted by Juan Luis Sevilla on January 29, 2009 at 12:31 PM CLST #

La atracción, la seducción, la belleza son conceptos muy subjetivos, bravo por esto, siquiera así tenemos un caos amoroso en nuestra sociedad, que más si a todos nos atrajera y nos sedujera lo mismo.

Posted by maria on January 29, 2009 at 10:34 PM CLST #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed

Enlaces

Feeds