Adicción al sexo
May. 20 , 2009
Hay pocas consultas tan especiales como las de los adictos sexuales; porque para que esta práctica se trasforme en problema debe afectar de manera evidente la vida personal y de relación.
El concepto mismo de adicción sexual es polémico, y discutido, desde que ha sido extrapolado desde las dependencias químicas y extendido hacia otras formas de dependencia.
Cuatro son las principales críticas que recibe la idea de adicción sexual:
La primera desde un punto de vista biológico, desde donde se considera que no se puede hablar de adicción dado que no existe una interacción conocida entre una sustancia y el cerebro.
La segunda desde una ideología conservadora quien ve a este concepto simplemente como una justificación de una conducta básicamente inmoral.
Desde un punto de vista liberal se lo critica como un modo de restringir por la vía de la denominación científica, lo que en definitiva se hace parte de las opciones de vida de las personas.
Una cuarta crítica, tal vez la más fundada, se centra en considerar a esta noción una fase de la creciente medicalización y etiquetamiento de que son objeto las conductas sexuales, especialmente cuando resultan problemáticas o conflictivas para las normas por las que se regula el conjunto social.
Entender las adicciones fuera del modelo médico, representa
contextualizarlas en un orden diferente y existencial.
El término adicción es una descripción de una relación fijada entre un sujeto y un objeto dentro de un contexto social (AMBIENTE).De ninguna manera es el resultado de los atributos de un objeto o de un sujeto.
Es la relación entre la persona adicta con su objeto compulsivo de adicción influenciada por la confluencia de fuerzas psicológicas, sociales y biológicas lo que define la estructura.
Este artículo se centra particularmente en las manifestaciones que llevan a una serie de búsquedas indiscriminadas más centradas en la ansiedad que el placer.
Puede ser definido como un hábito estereotipado que se asume compulsivamente; el sustraerse al mismo proporciona una ansiedad incontrolable. Las adicciones proporcionan una fuente de bienestar para el individuo al aplacar la ansiedad, pero esta experiencia es transitoria y debe ser repetida para encontrar alivio al dolor psíquico.
La repetición de la experiencia puede acarrear sentimientos de vergüenza e inadecuación, pero eso no es suficiente para limitarlas.
Los criterios para determinar una adicción sexual son varios, pero se pueden señalar algunos centrales.
Tomando el ejemplo del alcoholismo, que fue considerado durante un largo período una bajeza moral, el énfasis actual se centra en
cambio, en considerarlo una enfermedad. Este modelo se proyecta hacia los tratamientos centrados en los cambios de conducta y la abstinencia total como modo de enfrentar la adicción. El conocido esquema de los 12 pasos difundido por AA, se proyectó hacia las drogadependencias, el juego compulsivo o la adicción hacia el consumo. En forma similar la sexualidad compulsiva es contemplada por numerosos e influyentes sectores científicos como una adicción comportamental.
Suelen estar presentes los siguientes elementos.
Actividades sexuales repetidas que resultan en una falla para
asumir roles y obligaciones en el trabajo, los estudios o en la
familia.
Actividades sexuales en situaciones potencialmente peligrosas.
Repetidos problemas legales o familiares que devienen de esas
actividades sexuales.
Continuadas actividades sexuales no obstante que ellas produzcanproblemas sociales o interpersonales recurrentes.
Tolerancia.
Fenómenos negativos asociados con la abstinencia.(depresión, ira, ansiedad, irritabilidad, falta de concentración, cambios bruscos de humor).
Cantidades más grandes de actividad sexual por largos períodos de los que se preveían en las intenciones originales.
Un sostenido deseo de controlar esas actividades sexuales y simultáneamente una falla en los intentos por lograrlo.
Un tiempo aumentado aplicado a actividades necesarias para obtener estímulos sexuales y/o recobrarse de sus efectos.
Actividades sexuales continuadas a pesar de los conocimientos de la persistencia o recurrencia de problemas físicos o psicológicos causados por la exacerbación de la actividad.
Los adictos sexuales se involucran en encuentros sexuales a pesar de los riesgos que corren, sus descuidos los llevan a practicar ocasional o permanentemente contactos sexuales sin cuidados mínimos.
Otras conductas que se presentan son:
· promiscuidad compulsiva,
· fijación compulsiva a una pareja,
· masturbación compulsiva,
· relaciones amorosas compulsivas
· sexualización compulsiva de una relación.
Muchas veces estos sujetos llevan una doble vida. De hecho, en el diario vivir, funcionan y trabajan para mantenerse ocupados. Sin embargo, a lo largo del día, una parte de su tiempo libre lo dedican a sus conductas compulsivas y a buscar los medios para llegar al acto, lo que conlleva la negligencia de sus responsabilidades familiares y vida social.
Además, son muy hábiles para esconder a los demás y, sobre todo a su cónyuge, su vida paralela.
Tienen la impresión de tener una doble personalidad: una compulsiva y la otra funcional. El mundo fantasioso erótico es, por excelencia, el espacio donde imaginan escenas eróticas.
Habitualmente, entre el deseo sexual y el acto, existe un espacio interior fantasioso que permite que el deseo se materialice en forma de pensamientos, imágenes y escenarios de carácter erótico.
Este espacio precede y acompaña el acto sexual;
puede durar un período más o menos largo, según la capacidad del individuo para tolerar un cierto nivel de tensión sexual. Está ligado a la dinámica psicosexual consciente e inconsciente del individuo.
El individuo compulsivo que crea ciertos escenarios eróticos entra en un estado de conciencia alterada que lo lleva a perder momentáneamente el contacto con su vida. Paralelamente, siente una excitación sexual que no puede materializar. Es incapaz de frenar su impulso. Esta presión interna es tan avasalladora y tan difícil de manejar que lo lleva a la compulsión.
Los tratamientos psicológicos y sexológicos de las compulsiones sexuales presentan índices elevados de éxito, siempre y cuando los pacientes reconozcan su necesidad de cambio y sean constantes en su terapia. Los peores indicadores se encuentran entre aquellos que pretenden minimizar su enfermedad disfrazándola de opción sexual, o los que quieren tranquilizar a sus parejas a través de un tratamiento en el cual no creen.
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Posted by lawrence on May 21, 2009 at 12:22 AM CLT #
Saludos.
José Andrade.
Posted by Jose Andrade on May 21, 2009 at 08:20 AM CLT #
Gracias
Posted by Carlos on June 14, 2009 at 07:50 PM CLT #