Cumbre del Grupo de Río: Balacera en una región desintegrada

22 de julio de 2002: El presidente electo de Colombia, Álvaro Uribe, y Hugo Chávez se saludan en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cuando aún no explicitaban tan abiertamente sus profundas diferencias ideológicas. En esta visita de un día a Caracas, Uribe buscaba apoyo en la región para combatir el narcoterrorismo que grupos armados marxistas como las FARC y el ELN dirigen en Colombia. De Venezuela, jamás lo conseguiría. Imagen provista por La Tercera.
Por mi primo Javier supe del desafío que lanzó el Presidente Uribe a su revolucionario vecino. “Sea varón. Estos temas se discuten en estos foros. Usted es valiente para hablar a distancia y cobarde para hablar de frente'', tronó enardecido el colombiano, cuando Chávez quiso abandonar el lugar para huir de los cuestionamientos.
Cuentan, quienes ya con certeza están curados de espanto, que la balacera estalló inmediatamente después del almuerzo, como violento bajativo verbal para los presentes. Para desgracia de Youtube y de los periodistas, cámaras no había, ni de fotografía ni de filmación. Pero como chisme oficial se dice que Uribe recordó las represalias comerciales que Venezuela ha impuesto a Colombia, un castigo nada extraordinario después de la movida bolivariana de tropas hacia la frontera y de anunciar la inevitable conflagración bélica que, según Chávez, reventará en el minuto menos pensado.
Por su parte, Chávez, sorprendentemente dotado para descubrir y frustrar planes de magnicidio, acusó a Colombia de querer enviarlo al más allá con one way ticket en vuelo organizado por los paramilitares, seguramente en cooperación con la CIA (de película). Todo con el Estado colombiano operando y la Casa Blanca como Torre de Control. Pero dijo Chávez ayer a CNN que “si no es por la mesa y por los amigos, Uribe lo hubiese agredido físicamente”. ¿Habrá querido Álvaro, entonces, ahorrarse enredos y estrangularlo a pulso?
Ahora, más importante que el altercado son el escenario y el reparto. Porque el tiroteo no ha sido en la taberna del pueblo, lo que siempre es divertido para los curiosos. Ha sido, nada más y nada menos, en una de esas cumbres latinoamericanas y caribeñas que por estos tiempos se celebran con frecuencia pasmosa y resultados de muy dudosa relevancia. Eso sí, con espectáculo circense asegurado y periodistas y editores comprensiblemente felices, mordiéndose las orejas con la sonrisa.
El guión es conocido: en algún lugar bonito de Nuestra América se congregan los presidentes a hablar de integración. Se inician preciosos discursos con emotivas referencias a Martí y a Bolívar y se ensalza la hermandad a toda prueba de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Luego se recuerda la historia común, la cultura común y las penas comunes. Todo como antesala a la predecible conclusión: que para superar nuestras dolencias, debemos unirnos. Y cuando en coro perfecto se entona “los pueblos unidos jamás serán vencidos”, repentinamente, dos, tres o más cantores se insultan entre sí, se caen a trompadas, desenfundan pistolas y hacen un par de tiros al aire o a quemarropa. Lámparas rotas, botellas quebradas, sillas volando, el cantinero pecho en tierra detrás de la barra, los músicos apurando el paso para que no pare la fiesta y los medios divirtiéndose (nosotros también). Cuando el alboroto parece terminar, y con uno que otro sangrando con los dientes en la mano, sale el entusiasta con ánimos de pleito1 (esta vez Evo Morales) y, por supuesto, el infaltable mediador (esta vez Leonel Fernández) que se ofrece para facilitar el “diálogo” o, cuando menos, para suplicar que se continúe la matanza en la siguiente cumbre.
Así que la cita del Grupo de Río en Cancún ya figura en el anecdotario regional de vergüenzas. Y cómo olvidar la de Santiago en 2007, cuando Su Majestad el Rey Juan Carlos I de Borbón, hasta la coronilla y en un muy inusual arrebato de ira, mandó a callar a Chávez, que también debió soportar el sermón correccional de ZP (léase, Zapatero).
Cada cumbre celebrada, cada noticia vulgar que produce y cada declaración final, reducida por los escándalos a papel con tinta, confirman dos cosas que tercamente he pensado, dicho y escrito, a costo de insultos y reproches: primero, América Latina como conjunto es una fuente inagotable de deshonras y las cumbres son certámenes de gala para presentarlas. Guste o no, es el hazmerreír del mundo más civilizado. Segundo, tal cosa como la integración, dado lo dado, es el sueño latinoamericano más descabellado y risible que existe. Y vamos, pues, que no es simple cuestión de conflictos limítrofes, del humor de los líderes o de reclamos por salidas al mar. No son Chávez, Uribe, Lula, Bachelet o García. No son los Kirchner, Morales, Ortega o Correa. Lo que signa la conflictividad y sabotea cualquier posibilidad, no de integración, sino del más elemental entendimiento, es algo pavorosamente más profundo: el brutal choque de visiones político – ideológicas.
Aunque digan que algunos somos nostálgicos de la Guerra Fría y de la división maniquea de la humanidad, lo que vemos es un conflicto político – ideológico entre dos concepciones irreconciliables de democracia, de desarrollo y de integración. Irrelevante quien es "malo" y quien "bueno". Por un lado está la democracia de corte liberal / representativo y la economía de libre mercado y por el otro un sistema antiliberal y colectivista (“democracia participativa”), fatalmente alérgico al libre mercado. ¿Quién puede pensar en integración o diálogo entre posturas tan disímiles, no planteadas en términos de izquierdas y derechas? ¿Es tan difícil advertir que América Latina está fragmentada y que la razón es la incompatibilidad de modelos? ¿No se nota acaso que una corriente quiere un bloque antiestadounidense, anticapitalista y con sistemas de corte populista, socialista y autoritario, mientras la otra prefiere democracias parlamentarias y economías libres? ¿Qué tienen de común Chile y Venezuela, por ejemplo? ¿Creen que la Unión Europea podría funcionar con tan groseros desencuentros?
Entre dos ideas que no comparten un núcleo mínimo de valores y reglas de juego, sólo hay desenlace cuando una se debilita y cae o se impone sobre la otra. Ya Europa lo vivió.
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1 Evo Morales, después de la clausura, acusó a Uribe de haber actuado como agente de Estados Unidos y dijo: “¿Cuál es mi conclusión? Como en este evento, en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, venimos a debatir una nueva organización sin Estados Unidos, pues los agentes de Estados Unidos vienen a tratar de empantanar”.





Posted by Antony on February 24, 2010 at 01:37 PM CLST #
Ahora, el nuevo organismo es lo mas importante de lon tratado en dicha cumbre, a esta altura ya no se necesita a los EEUU y menos a Canada para crecer, desarrollarse y ser libre.
Saludos.
Posted by Agustin on February 24, 2010 at 01:59 PM CLST #
Un acuerdo básico, seriedad y consistencia interna es lo que se requiere.
Posted by 204.79.84.30 on February 24, 2010 at 02:54 PM CLST #
Posted by Javier Zerpa on February 24, 2010 at 03:09 PM CLST #
Posted by Javier Zerpa on February 24, 2010 at 03:16 PM CLST #
Posted by Pablo Duran on February 24, 2010 at 03:41 PM CLST #
Posted by Ricardo Morales G. on February 24, 2010 at 05:03 PM CLST #
Posted by patriota on February 24, 2010 at 05:54 PM CLST #
Posted by Ivan Farrell on February 24, 2010 at 06:17 PM CLST #
2-El presidente Chavez no es el que descubre planes de magnicidio, es el propio jefe de seguridad de Colombia quien reconoce que enviaron paramilitares a matarlo
3-Evo tiene razon, no encuentro otro motivo para la actuacion irrespetuosa de Uribe, quien cada cierto tiempo agrede a los vecinos , tal vez preparando una accion desde las bases yankees
5-Por ultimo , de irse a las manos obviamente pierde Uribe
Posted by Martin D. on February 24, 2010 at 06:24 PM CLST #
Posted by 208.242.14.197 on February 24, 2010 at 06:51 PM CLST #
Posted by Anibal Maturana Maturana on February 24, 2010 at 07:48 PM CLST #
Posted by Anibal Maturana Maturana on February 24, 2010 at 07:48 PM CLST #
Posted by Alfredo on February 24, 2010 at 08:20 PM CLST #
Posted by Carlos Alberto on February 25, 2010 at 10:11 AM CLST #
Posted by Yelo on February 25, 2010 at 10:17 AM CLST #
Yo creo que, a futuro, la prensa internacional cubrirá las cumbres con el único propósito de no perderse otro show de algunos de los invitados.
Chávez es un personaje atrayente para los medios, porque reafirma los prejuicios que muchos tienen sobre nosotros. Ésa es la imagen que vende, y Chávez hace su show para el mundo. Por otro lado, me cuesta cree que Uribe no pensara, que una intervención suya, no provocaría a Chávez.
Leí tus comentarios en mi blog. Gracias
Posted by Carlos Salas Lind on February 25, 2010 at 01:39 PM CLST #
Posted by ludwig van on February 25, 2010 at 05:02 PM CLST #
Posted by Arriechi on February 25, 2010 at 07:30 PM CLST #
Posted by Arriechi on February 25, 2010 at 07:37 PM CLST #
Posted by juan jose on February 25, 2010 at 10:40 PM CLST #
Posted by daniel on February 25, 2010 at 11:55 PM CLST #
Posted by daniel on February 26, 2010 at 12:05 AM CLST #
Posted by 190.201.126.113 on February 26, 2010 at 12:14 AM CLST #
Posted by Hernán O. P. on February 26, 2010 at 02:37 PM CLST #
Posted by Hernán on February 26, 2010 at 02:42 PM CLST #
Posted by Hernán D. I. on February 26, 2010 at 02:49 PM CLST #
Posted by Hernán D. I. on February 26, 2010 at 02:50 PM CLST #