Festival en bruto
Feb. 07 , 2012
Publicado en La Tercera, 07 de febrero del 2012
Lo que deja más perplejo es que TVN, un canal con amplia experiencia en la transmisión de Viña del Mar, haya sacado al aire el Festival de Iquique de la forma en que lo hizo. Con una imagen deficiente, sonido irregular y total falta de ritmo, lo del fin de semana fue sólo un evento comunal emitido por el canal público y no pensado como un programa de televisión para todo Chile, como sí ocurre en el certamen de la Ciudad Jardín o el de Olmué.
Sí, hay una diferencia gravitante: el municipio de Iquique no concesiona su evento y la toma de decisiones artísticas pasa por ellos -así suceden descalabros como programar a la estrella de esta versión, Demi Lovato, a la una de la madrugada-, pero esas explicaciones no tienen por qué importarle a la gente. Para los televidentes, se trata de un programa de TVN y el canal debe hacerse cargo de su imagen y de lo que transmite en su pantalla.
Lo que se vio de viernes a domingo fue ausencia de sentido estético en ese escenario que se montó, serios problemas para escuchar si la gente pedía o no un premio -el audio ambiente casi no existió- y shows larguísimos, como el de 90 minutos de José Feliciano, que delatan falta de sentido de espectáculo. Por diversas razones, además, hubo largos espacios para rellenar entre número y número. El más impresentable y lo peor de todo, que no fue obligado sino pauteado: los actores de la próxima teleserie nocturna del canal promocionando la apuesta en backstage, sin el mínimo sentido de fusión entre evento y publicidad.
El canal no puede sacar cuentas alegres ni menos decir que este festival "se puso pantalones largos". La autocrítica debe ser mayor antes de embarcarse cuatro años más, en un evento donde no tienen el control artístico y donde, lo que estuvo bajo responsabilidad suya, mayoritariamente fue deficiente y más cercano a seguir un evento por radio, excluyendo la animación de Karen Doggenweiler y Julián Elfenbein, lo único con sentido de espectáculo de las jornadas donde las cifras de rating tampoco estuvieron a la altura: 13,6 puntos el viernes (Primer plano marcó 13,8); 12 unidades el sábado (Viva Dichato consiguió 12,9) y 17,2 puntos el domingo (Mundos opuestos llegó a 23,1). El Festival de Olmué, que dura también tres días y que tiene un cartel de artistas mucho más modesto, logró 16,1 puntos promedio y una transmisión que no tiene punto de comparación con Iquique. Un festival que tiene todo para crecer, siempre y cuando dé un paso adelante y cuente con un canal-socio dispuesto a tomárselo en serio.





Posted by Andrea Urrejola Lira on February 09, 2012 at 09:34 AM CLST #