¿Qué no he visto en la campaña presidencial? II Parte
Nov. 16 , 2009
¿Qué no he visto en la campaña presidencial? II Parte: Algo que justifique la franja televisiva
Existe un tema sobre el cual tengo opinión, pero que sobre el cual no veré ningún debate, ya que los perjudicados serían los mismos candidatos: se trata de la franja televisiva.
Me cuesta mucho encontrar hoy argumentos que justifiquen su mantención. De hecho, pienso en uno solo. A mi juicio, lo único por lo que hoy debiera mantenerse es concederle igualdad de oportunidades a candidatos que no tienen las mismas posibilidades de llegar a audiencias masivas, como es el caso del que mejor uso ha hecho de ella, como es Jorge Arrate.
Los argumentos para su transformación y/ o regulación más estricta, son los siguientes:
En primer lugar, su origen histórico fue un contexto tan distinto como lo fue la falta de libertad de prensa, anterior al plebiscito de 1988.
En segundo lugar, la franja no ha vuelto a tener mayor impacto, ya que en el Chile de hace casi una generación, había un hambre pública por ver rostros y temas ausentes tantos años de las pantallas.
En tercer lugar, hoy no cumple el objetivo mínimo, el de ser propaganda en el buen sentido de la palabra, es decir, propaganda política de ideas y propuestas que brillan por su ausencia. Lo que hay es una colección de imágenes publicitarias, más semejantes a los avisos comerciales, y si se trata de eso, se debiera pagar como cualquier otro aviso publicitario. El tema no es menor ya que en una elección parlamentaria y /o presidencial, la propaganda tiene que ver con ideas y la publicidad con productos.
En cuarto lugar, los candidatos presidenciales (sin duda, menos Arrate que los otros tres) no cumplen con la difusión de sus propuestas. En efecto, cuando se critica una campaña sin ideas, y cuando los propios comandos alegan que en el esquema actual de los debates entre ellos, es imposible decir algo inteligente en un minuto, ¿porqué entonces no aprovechar cinco para decir lo que esperan hacer en educación, delincuencia, y tantos otros temas?.
Hay tiempo demás para dedicarle un día a cada uno de ellos. Mas aún, incluso la propia franja invita a confusiones tan notorias, como la franja de la DC con escasa presencia en las imágenes de su candidato Eduardo Frei.
En quinto lugar, ya que no hay contenido, la crítica a la forma asume dos aspectos: primero, que la estética del NO fue tan exitosa que dos décadas después sigue vigente, sobre todo en Piñera y MEO. Es decir, ha cambiado mucho la publicidad y el país, pero no se nota en la franja, por lo que si uno lo mira solo desde ese punto de vista, la colección de imágenes parece pobre en comparación a la publicidad comercial. Segundo, lo que se observa es una vez más que nuestros publicistas son muy poco competentes en temas que no sean directamente la venta de productos, ya que repetidamente fracasan cuando se les lleva a temas sociales, como el consumo de drogas o la inscripción electoral de los jóvenes.
En sexto lugar, solo los más pobres están obligados a ver la franja como cadena nacional, que ya que el monopolio de la TV abierta se rompió con las alternativas cada vez más atractivas del cable, el satélite o la Internet. De hecho, hasta los propios canales, no la transmiten en sus señales del cable.
Por último, lo que ha ocurrido con Jorge Arrate, tanto en los debates como en la propia franja, me confirma lo que siempre he pensado, en el sentido que cometieron un error aquellos candidatos que se retiraron porque no figuraban bien en las encuestas o porqué los medios no los difundían. Lo que ha ocurrido muestra que en esta etapa están obligados, sobre todo la TV, a cubrirlos con cierta igualdad, por lo que con toda seguridad habrían tenido la oportunidad de expresarse masivamente, y así apoyar a los candidatos a senadores y diputados que se identifican con ellos, confirmando que este tema de la igualdad de oportunidades, es lo único que a mi juicio, sigue justificando una franja televisiva obligatoria.
Pero por lo mismo, por un compromiso con la calidad de la democracia, debiera ser reglamentada en forma mas estricta, para que lo que allí figure no sean colecciones de imágenes publicitarias, sino efectivamente lo que debiera contener: es decir, propuestas e ideas que le den al elector, una visión de lo que se proponen hacer en el gobierno.
En otras palabras, parte de la gran deuda con la democracia. El nombre es antiguo , no existe en la franja, y se ha ido perdiendo en nuestro país: se llama educación cívica.





Posted by Kuroyume on November 16, 2009 at 10:57 AM CLST #
Posted by Braulio on November 16, 2009 at 11:33 AM CLST #
Posted by ciQta on November 16, 2009 at 11:55 AM CLST #
Hay diferencias entre propaganda y publicidad, una es política la otra es comercial. No basta un genio audiovisual, falta un sociólogo o antropólogo y un siquiatra. No se debe usar un alicate para ajustar una tuerca, ni menos para colocar un tornillo...
Posted by ciQta on November 16, 2009 at 12:05 PM CLST #
Posted by Checho on November 16, 2009 at 07:23 PM CLST #
Posted by Bernardo de Monforte on November 16, 2009 at 08:04 PM CLST #
Escribo algo acerca de la propaganda callejera y me gustaría saber según tu que objetivo busca y a quien va dirigida...
Posted by Ricardo Zuñiga on December 01, 2009 at 12:57 AM CLST #