Elecciones en el Reino Unido
May. 07 , 2010
Los ciudadanos acudieron a las urnas ayer jueves 9 de abril en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Los resultados de estas elecciones parlamentarias muestran que tal como se esperaba, el Partido Conservador se transformó en la primera fuerza política, con un total de 306 escaños de un parlamento de 650 (de hecho fueron 649, ya que un distrito quedó pendiente hasta el 27 de mayo por la muerte de un candidato).
Desde el momento que los laboristas obtuvieron 258 escaños y los liberal- demócratas 57 (el resto se reparte entre partidos más pequeños), los conservadores no lograron la mayoría absoluta, es decir, se dio lo que en la jerga británica se conoce como un parlamento sin mayoría (“hung parliament”), es decir, el partido mayoritario carece de la mitad más uno de los parlamentarios en la Cámara de los Comunes, lo que lo obliga a buscar el apoyo de otros partidos.
Situaciones de este tipo son escasas en el Reino Unido, y la última vez que se produjo fue en 1974, donde el laborista Harold Wilson formó un gobierno de minoría que duró pocos meses obligando a una nueva elección que le dio una pequeña mayoría de solo tres diputados. Lo anterior se explica por el sistema electoral, según el cual cada elector vota tan solo por el diputado que desea que lo represente en su distrito electoral, sin relación con el resto del país, por lo que partidos minoritarios pueden obtener muchos votos en todo el país y aún así obtener una pobre representación parlamentaria, y por el contrario, quien obtuvo menos votos puede lograr una mayor cantidad de representantes, y por lo tanto, gobernar el país. En otras palabras, cada distrito elige solo un representante, aquel que obtiene aunque sea un voto más que el segundo.
De las recientes elecciones debemos destacar lo siguiente:
1. En primer lugar, en cifras el Partido Conservador obtuvo un 36,1% de los votos, pero solo un incremento del 4% en relación a las últimas elecciones del año 2005. Por su parte, el Partido Laborista obtuvo alrededor del 29% o una pérdida del 6,5%, y el Partido Liberal Demócrata obtuvo el 23%, una escasa diferencia en relación al 2005, a pesar de que las encuestas les atribuían mayores posibilidades. Por último, el resto de los partidos se repartieron el 11,9% de los votos.
2. Las encuestas tuvieron razón en el sentido que el opositor Partido Conservador iba a ganar sin mayoría absoluta, pero se equivocaron al atribuirle una posibilidad real al Partido Liberal-Demócrata. Esto último surgió del hecho que por primera vez en su larga historia el Reino Unido tuvo debates televisados en los que sorprendió el líder liberal Nick Clegg, quien probablemente hubiese obtenido una buena votación si las elecciones fueran presidenciales, pero dado el sistema parlamentario que acabamos de explicar, su buen desempeño no cambió la constante que al ser el tercer partido, éste obtiene generalmente un respetable porcentaje de los votos, pero que no se traduce en una representación parlamentaria potente. Es decir, los debates ayudaron a que acudiera más gente a votar, pero no cambiaron la característica central del sistema electoral.
3. El resultado obliga a un acuerdo donde la primera posibilidad la tiene el líder conservador David Cameron, toda vez que al jefe laborista Gordon Brown no le queda sino esperar, ya que en el resultado de ayer no solo influyó la crisis financiera que vive el país, sino también la impopularidad de las guerras de Irak y de Afganistán y el cansancio con 13 años de gobierno consecutivo de los laboristas.
4. La alianza programática entre conservadores y liberales-demócratas no va a ser fácil, no solo porque parte de este último partido ha provenido históricamente de disidentes del laborismo, sino también porque hay diferencias objetivas en temas de gran impacto público, tales como la actitud frente a la Unión Europea o la inmigración. El mayor atractivo para los liberales-demócratas podría radicar en una posible disposición de los conservadores a estudiar una reforma electoral, la mayor demanda liberal-demócrata, dado los perjuicios que le causa el actual sistema, pero que no es fácil de modificar, dada su raigambre histórica.
5. En todo caso, quien quiera sea el que asuma el cargo de primer ministro va a tener que enfrentar los mismos problemas radicados fundamentalmente en la crisis financiera. En otras palabras, va a tener que abordar fuertes recortes del gasto público y una deuda externa tan grande como la griega. La situación británica es mejor tan solo porque es un gran centro financiero, se paga en un periodo más extenso de tiempo, y al no ser parte de la zona euro y conservar su libra esterlina, puede devaluar con mayor facilidad.
6. En sexto lugar, los plazos no son rígidos desde el momento que no existe una constitución escrita en el Reino Unido, por lo que el derrotado Gordon Brown puede permanecer en su cargo hasta que se aclare quien cuenta con el mayor respaldo en el nuevo parlamento. Es decir, siempre se debe tener un gobierno, y hasta que no se pueda formar uno nuevo, el antiguo debe permanecer en funciones. Aquí entra el rol de la Reina como Jefe de Estado, a quien se le pide permiso para llamar a elecciones anticipadas y para confirmar el gobierno que se ejerce en su nombre. Tradicionalmente la Reina convoca al líder del partido mayoritario o a quien asegura una mayoría a través de un acuerdo, por lo que de fracasar las conversaciones entre conservadores y liberales-demócratas, los laboristas pueden acercarse a estos últimos o a partidos más pequeños. Al no haber una fecha señalada en una constitución, realmente el plazo lo da la presentación de la reina en la inauguración del nuevo parlamento, donde tradicionalmente lee un discurso que es el programa del nuevo gobierno.
¿Confundido?. No debiera estarlo, ya que corresponde al más antiguo de los sistemas parlamentarios y a una de las democracias más estables que se conozcan.
En todo caso, esta elección demostró una vez más la importancia de las maquinarias electorales, de las lealtades partidarias tradicionales y las limitaciones de los debates electorales, ya que a pesar de encuestas y de la aparición de un nuevo líder, el resultado para los partidos fue muy semejante al que se hubiera dado sin la televisión.
En todo caso hubo un ganador neto: el interés de la gente por votar y debatir aumentó considerablemente, lo que no es un logro menor, toda vez que en una democracia de gran calidad se estaba pasando por un momento de fuerte crítica a los políticos por situaciones poco frecuentes de corrupción de sus representantes.





Posted by ludwig van bestiofen on May 07, 2010 at 06:08 PM CLT #
A con régimen presidencial el Parlamento de Chile tuvo el derecho de iniciar e imponer leyes que significaban gasto(como el Ingles) y esa epoca corresponde a las mas desgraciadas e irresponsables que anota la Historia Política y Económica de Chile,
ademas con regimen parlamentario tendriamos más primeros ministros que presidentes tuvo Ecuador antes de Correa.
Posted by me on May 07, 2010 at 08:11 PM CLT #
Lo más fuerte que expresé en mi "comment" (Uds.ahora censuran en Ingles) fue decir "QUE NO PODRIA ESTAR MÁS EN DESACUERDO CON LUDWIG"
Posted by me on May 07, 2010 at 08:19 PM CLT #
"...por lo que partidos minoritarios pueden obtener muchos votos en todo el país y aún así obtener una pobre representación parlamentaria, y por el contrario, quien obtuvo menos votos puede lograr una mayor cantidad de representantes, y por lo tanto, gobernar el país."
Posted by ja on May 08, 2010 at 05:54 AM CLT #
Posted by ludwig van on May 10, 2010 at 02:00 PM CLT #
Posted by ludwig van on May 10, 2010 at 02:07 PM CLT #