El mensaje presidencial
May. 21 , 2010
Todo mensaje presidencial ocupa un lugar especial, ya que es el documento más importante de los primeros mandatarios. Normalmente todo Jefe de Estado lo revisa personalmente, ya que tiene conciencia que allí se inscriben sus grandes definiciones, y es aquel que historiadores y cientistas sociales analizarán y estudiarán para tratar de entender a los distintos gobiernos. De tal modo es cierto lo anterior que algunos de los pocos intentos de definición de la “vía chilena al socialismo”, están en los dos mensajes que alcanzó a hacer Salvador Allende como Jefe de Estado.
Dicho lo anterior y con la incomprensión de porque siguen siendo tan largos a diferencia de lo que ocurre en países más desarrollados, quisiera partir por señalar que me pareció muy positivo que el Presidente Piñera fijara metas y plazos para que todos los chilenos puedan juzgar los resultados, sobre todo en ideas que probablemente fueron bien recibidas, tales como las que tienen relación con educación, salud, clases medias y combate a la delincuencia. Otros habrán echado de menos anuncios más concretos en temas tales como el desarrollo de una red sísmica de nivel mundial, considerando experiencias recientes.
Sin embargo, mi intención no es hacer un análisis detallado punto por punto de la exposición presidencial, ya que escapa al sentido de este artículo.
El discurso fue profundo y existían fundadas expectativas considerando que es el primero de Piñera como Presidente de un sector político que no había ganado una elección en décadas. Sin embargo, en lo que quiero centrarme es en lo que más eché de menos o la respuesta a la pregunta de ¿qué va a caracterizar el gobierno frente a la historia? Es decir, no fijarme en cada árbol, sino tratar de ver el bosque. Es lo que hará un historiador del futuro, cuando en décadas o siglos mire hacia atrás, e intente explicar al gobierno de Sebastián Piñera.
Ello no puede ser la meta de salir del subdesarrollo, ya que ese objetivo ha estado presente en muchos antecesores, no solo de Chile, sino que prácticamente de toda América Latina, aunque por cierto Chile cuenta hoy con los recursos, a diferencia de otros periodos.
Y mirado desde una perspectiva más amplia este Mensaje no despejó la duda más clave de su administración: ¿cómo desea pasar a la historia? . Se puede fracasar o tener éxito y el ex Presidente Aylwin lo tenía claro cuando entendía que sus temas eran la transición y la reconciliación.
¿Cuál es el gran tema de la presidencia de Piñera?
Y ahí entra mi argumento de fondo: este gobierno todavía carece de su propia utopía, es decir, le falta un relato, una narrativa frente a la historia, aquella que una no solo a quienes siempre votaron por ese sector político, sino también a quienes desertaron de la concertación para darle la mayoría que permitió su victoria electoral.
Esa propuesta no puede ser solo algo como una mejor gestión. A mi juicio ese tema puede ser uno solo: la gran reforma del Estado, aquella que incluya una regionalización, municipalización y descentralización de verdad. Una reforma del Estado borbónico de la colonia, hipercentralizado y un verdadero anacronismo histórico en el siglo XXI.
Quizás lo anterior se entiende mejor con la comparación entre emergencia y reconstrucción. El gobierno ha estado concentrado en la emergencia del terremoto. Ahora, tal como lo dijo el Presidente, debe abocarse a la reconstrucción, y la gran diferencia entre una y otro es que la segunda implica un proyecto político. Tan solo para mencionar dos ejemplos y épocas muy distintas, sería el equivalente del 2010 a la creación de la CORFO como respuesta al terremoto del 39, o el esquema económico de Buchi como respuesta al del 85, que esencialmente se mantiene hasta el día de hoy. Con un agregado, en el Chile actual no se puede hacer un proyecto de reconstrucción que no consulte la opinión de los afectados en las zonas terremoteadas.
En resumen, creo que su lugar en la historia lo clarificaría el gobierno si se recurre a un ejercicio que siempre recomiendo: revisar los textos de historia con los que estudian niños Y adolescentes, donde basta revisar las dos líneas que normalmente se reservan para cada Presidente, ya que es allí donde aparece lo fundamental que ha trascendido, y como decía el Principito, a veces ello es invisible para otros ojos que no sean los del alma.
Y para ello debieran servir los Mensajes Presidenciales, para que se entienda cual es el alma de los gobiernos y de su Presidente. Es por sobre todo el trabajo de quienes colaboran en la redacción de estos documentos de gran importancia para el país.





Posted by Walter Riesco on May 21, 2010 at 04:18 PM CLT #
Posted by JUAN on May 22, 2010 at 08:04 PM CLT #
Posted by JUAN on May 22, 2010 at 08:12 PM CLT #
Posted by JUAN on May 22, 2010 at 08:19 PM CLT #