¿Continuidad o cambio en Irán?
Jun. 17 , 2009
Para Safe-Democracy
No hay duda que las peores protestas que ha conocido el régimen iraní desde 1979, han tenido lugar en los últimos días. Mas allá de las dudas acerca de los recuentos de votos, se ha instalado un cuestionamiento de la legitimidad del sistema como nunca antes desde la caída del Sha.
Al respecto, la pregunta es si estas protestas por masivas que sean se desvanecerán con el paso del tiempo o serán el origen de un cambio profundo. Es decir, si se va a repetir lo que ocurrió con López Obrador en México (que también se atribuyó el triunfo), o será el escenario que en definitiva condujo a las caídas de los gobiernos en Georgia o Ucrania.
Por cierto, por sobre cualquier otro país, Irán tiene una diferencia fundamental y radical: que el poder no está en manos de las autoridades electas sino de un Ayatola, quien supuestamente obtiene sus mandatos directamente de Dios, dado el carácter teocrático del régimen. Por si ello no fuera suficiente, el mandato es también constitucional. Así, como líder supremo, Alí Jamenei está por sobre cualquier otro líder, siendo el comandante en jefe de las FF.AA. y de la seguridad interior. Además nombra a las autoridades del Poder Judicial, de las emisoras de televisión y radio, y a seis de los 12 miembros del Consejo de Guardianes, que el órgano que aprueba o rechaza a los aspirantes a cargos de elección popular.
Irán confunde a los observadores occidentales en al menos dos sentidos: primero, aunque una mayoría de aspirantes queda afuera de la posibilidad de competir por los cargos de elección popular (se exige ser musulmán chií, y apoyar los fundamentos de la revolución, lo que es calificado por el Consejo de Guardianes), los que acuden al electorado, aunque dentro del sistema, le presentan al electorado claras alternativas en cuanto a política exterior, política económica (mercado o mayor o menor participación estatal), grados de liberalización en la vida cotidiana, etc, lo que las transforma en contiendas disputadas con una muy alta participación electoral, con el agregado de una gran población joven; y en segundo lugar, contrariamente a lo que se lee en la prensa occidental, no son las posiciones en el tema exterior, incluyendo EE.UU. Israel, o el programa nuclear lo decisivo en la intención de voto de la mayoría, sino situaciones internas, tales como la salud económica del país, corrupción , empleo, etc.
Las dudas en torno al resultado no solo surgen por la represión en las calles y por la total ausencia de fiscalización externa, sea de observadores de las Naciones Unidas o de la Unión Europea, sino también por la interferencia con internet y las comunicaciones en general, dado el activo rol que cumplieron redes sociales como Facebook y similares en esta elección.
La pregunta es qué viene a continuación y si se deben esperar grandes cambios, considerando que el hoy líder opositor Mousavi participó en la fundación del régimen, y cuando fue Primer Ministro en la década del 80 fue nombrado por el propio Ayatola Khomeini, por lo que tiene credenciales revolucionarias aún mas sólidas que la de Ahmadinejad, considerando su participación en la entrega del poder total a los religiosos, incluyendo su apoyo a la ejecución de prisioneros políticos, aunque por sobre todo, figura el hecho que su participación en el gobierno coincidió con la guerra con Irak , lo que le da un estatus heroico para muchos iraníes.
Hoy aparece como la esperanza reformista, pero no hay que olvidar que el régimen clerical tiene una larga experiencia en domesticar a políticos que anunciaron cambios, incluso Presidentes electos por amplia mayoría, cuyos mandatos se transformaron en irrelevantes desde el punto de vista de los cambios, dado el control teocrático sobre todas las palancas de poder real, incluyendo la salida de políticos que no eran bienvenidos.
Esa fue quizás el logro mayor de Khomeini, comparable con lo que hizo Lenin en la Unión Soviética: la construcción de un régimen de nuevo tipo, basado en un caso en el Partido y en el otro en el clero, lo que además le dio unidad a un orden religioso desordenado que carecía de un Vaticano. La creación se mantiene hasta el día de hoy, y de ahí, la novedad que significa una crisis de legitimidad.
En todo caso, a no ser que se produzca una caída catastrófica que solo puede venir de arriba, es decir, de los ayatolas, todo aconseja prudencia. Si el poder teocrático interviene de manera decisiva, solo sería en aquel escenario que los motiva más que ningún otro, es decir, uno inesperado, donde ese orden estaría en peligro, ya que su preservación es el objetivo principal.
Por lo tanto, mas allá de los temas internos, no parece que la crisis que hoy vive Irán vaya a generar grandes cambios en su programa nuclear o en el rol que juegan hoy en los conflictos del Medio Oriente y en sus objetivos de seguridad nacional en sus fronteras de Irak o Afganistán, lo que seguramente va a mantener el apoyo a Hamas y Hezbolá por un lado, y negociaciones cuidadosas, en el segundo, ya que no buscan desestabilizar a Irak, sino es en su conveniencia actuar allí en sentido constructivo.
En política interior, seguramente un eventual segundo periodo de Ahmadinejad no va a ser fácil, no solo por el cuestionamiento de Musavi al resultado de la elección, sino sobre todo por los problemas económicos reales.
Sin embargo, de consolidarse en el poder y de continuar sin ser negociado o detenido su programa nuclear donde se podría ver un acercamiento inesperado es entre Israel y los países árabes sunitas, encabezados por aquellos que se sienten extremadamente amenazados por el programa nuclear de Irán, sobre todo por carecer de medios de respuesta, tales como Egipto y Arabia Saudita.
En otras palabras, así como Israel y la Persia del Sha tuvieron muy buenas relaciones por un enemigo común, en ese tiempo el panarabismo, ahora podríamos ver un acercamiento árabe-israelí, por sentir que Irán es su enemigo principal, aunque no existan grandes avances y hasta retrocesos en las conversaciones con los palestinos.





Posted by Mat on June 18, 2009 at 11:31 AM CLT #
Posted by stgo figueroa on June 18, 2009 at 11:48 AM CLT #
Posted by Eduardo Riveros on June 18, 2009 at 12:02 PM CLT #
Posted by Claudio on June 18, 2009 at 12:19 PM CLT #
Posted by alias on June 18, 2009 at 01:03 PM CLT #
En mi práctica en el Hospital Regional conocí a un alemana de intercambio hija de iraníes (en la práctica era iraní, pero había nacido en Alemania) a la que por supuesto le metí conversa sobre la Revolución Islámica... me contestó: "¿Viste 'Persépolis'? Es prácticamente la historia de mi papá"
Posted by Xabier Villanueva on June 18, 2009 at 02:52 PM CLT #
Posted by Xabier Villanueva on June 18, 2009 at 02:54 PM CLT #
Posted by SERGIO DONOSO on June 18, 2009 at 03:17 PM CLT #
Posted by pedro on June 18, 2009 at 08:49 PM CLT #
En los 80`s,le "tiraron" encima a Sadam,armado por ellos con todas las armas de destruccion masiva y no consiguieron derrotarlos y desde los 90`s empezo el acoso por la proliferacion nuclear,al extremo que Israel,su aliado,destruyo plantas de energia nuclear.
Estos antecedentes nos dicen,que todo lo que se diga en occidente puede ser una gran mentira.
Posted by objetividad ante todo on June 19, 2009 at 07:39 PM CLT #
Las protestas en Teheran se asemejan mucho a las del sindicato Solidaridad en Polonia, a las marchas de la primavera de Praga,a los jovenes berlineses saltando sobre el muro y a los estudiantes en Tiananmen....!Cuidado que se les puede venir otro muro sobre sus cabezas!
Posted by rene carl on June 20, 2009 at 12:02 PM CLT #