Chile y su nuevo gobierno
Jan. 18 , 2010
Con el respaldo de la “Coalición por el Cambio” y el 51,61% de los votos, Sebastián Piñera se transformó en el nuevo Presidente de Chile.
Como se habitual, la jornada estuvo marcada por la tranquilidad, y apenas un par de horas después de cerrados los lugares de votación, el gobierno anunció los resultados definitivos, y el candidato derrotado visitó en un ejemplo de civismo al ganador.
El tema no es menor para Chile, ya que la Concertación derrotada había sido la más larga y exitosa alianza política en la historia de Chile, y nada menos que desde 1958 no llegaba al poder un candidato que representara a la centro-derecha.
Más allá de la obvia conformación de su equipo de gobierno, y partiendo de la base que los Presidentes no siempre pueden nombrar a los ministros que quieren, surgen inmediatamente las tareas que deberá abordar antes de asumir el 11 de marzo:
En primer lugar, leer bien que quisieron decir los votantes y cuanto del resultado se debió a las propuestas del ganador y cuanto al agotamiento y divisiones del oficialismo.
En segundo lugar, aceptar que no se espera un cambio básico en lo que hoy hay en economía, política, y relaciones exteriores, pero si un acento distintivo en la gestión. En efecto, por rara vez en la historia, el problema de Chile no es falta de recursos, sino la ausencia de soluciones para temas de hoy, tales como educación, salud, delincuencia e igualdad de oportunidades.
En tercer lugar, se deberá abordar un acuerdo básico que le de gobernabilidad al desempeño del gobierno, entre las almas liberales y conservadoras que componen la alianza triunfante, lo que pasa por la claridad pública en torno a las líneas rojas que ninguno está dispuesto a traspasar y que les deben ser respetadas, tal como ocurrió entre los componentes socialistas y democratacristianos de la concertación derrotada. Ello también tiene componentes prácticos, ya que el socio electoral la Unión Demócrata Independiente, no solo representa a esas fuerzas conservadoras en lo valórico, sino que también es el partido mas votado de Chile, y que por si solo es el tercio de la Cámara de Diputados.
En cuarto lugar, dado el virtual empate que hay en el congreso deberá buscar en la ampliación de la base del gobierno en independientes u otros grupos menores, además de continuar con la “democracia de los acuerdos” que ha caracterizado a Chile desde el fin del gobierno del General Pinochet, y que esencialmente es el consenso en los grandes temas o al menos en aquellos que requieren mayorías substanciales para ser aprobados.
En quinto lugar, habrá que esperar el proceso que ocurre en el oficialismo, ya que será muy importante ver si sobrevive la Concertación, y si se produce una renovación de figuras en un panorama donde esencialmente fueron los mismos los que permanecieron en posiciones de gobierno en estos 20 años. Para añadir a este tema, además del protagonismo de nuevos dirigentes, en la misma noche de la derrota se perfilaron como futuros candidatos, el ex Presidente Lagos y la todavía mandataria Michelle Bachelet, no tanto por lo que ellos dijeron, sino por lo que lo hicieron sus partidarios.
En quinto lugar, apreciar si Marcos Enríquez-Ominami como ex candidato independiente que obtuviera un sorprendente 20% con su campaña de protesta, será capaz de capitalizar este apoyo en un nuevo movimiento político, o se verá condenado a una travesía por el desierto como ha ocurrido con tantas terceras fuerzas en Chile, algunas hasta desaparecer, dadas las dificultades de un movimiento que no logró elegir ni un solo representante al Parlamento. En un contexto similar, surge la duda del rol que cumplirá el Partido Comunista, el que por primera vez desde el retorno a la Democracia está de regreso en el Parlamento, aunque todo parece indicar una disposición a negociar, sobre todo con la Concertación.
Es decir, el panorama chileno tendrá que tomar decisiones que podrían darse en los próximos meses, aunque nada fundamental, ya que el sistema electoral obliga a los acuerdos y a las alianzas.
Para Piñera y su gobierno, existe el problema del manejo de las expectativas, ya que la propia experiencia de Obama, muestra cuan dañino puede ser que sus partidarios se fijen expectativas irreales, por lo que mientras mas realista se sea mejor para todos, lo que incluye la necesidad de un traspaso muy ordenado de la administración saliente a la entrante, tal como por lo demás se produjo en el retorno a la democracia en 1989-1990, lo que es seguro a niveles de la alta administración, pero podrían haber problemas si hay descomposición a niveles menores entre quienes temen perder sus cargos, después de tanto tiempo. Lo anterior no es menor dado el ingreso al gobierno de mucha gente que no ha tenido esa oportunidad en 20 años, lo que excluye cambios bruscos y masivos de quienes allí trabajan, más allá de la entendible remoción de operadores políticos y de los cargos de confianza. Aquí aparece la sabiduría de las palabras del exPresidente uruguayo José María Sanguinetti, quien decía que el éxito dependía de moderar las ansias del que entra y reducir el temor del que sale.
El tema de las expectativas no es menor, toda vez que aceptando que no van a haber cambios medulares ni en política, economía ni en relaciones internacionales, se va a esperar un cambio en la gestión, ya que por rara vez en Chile el problema no es de recursos sino del uso ineficiente de ellos. En otras palabras, se va a esperar que Piñera tenga resultados donde la concertación fracasó, es decir, en los problemas del Chile de hoy: educación, salud, educación y meritocracia. Allí el manejo de las expectativas es fundamental, ya que el gobierno es corto (4 años) y sin reelección, y al menos en el primer año el presupuesto ya está elaborado y el Presidente va a disponer de no mas de US$ 450 millones de dólares de libre disposición, por lo que el acento solo puede estar en un mejor uso de los dineros públicos, y también en algo difícil: combatir la corruptela que se había instalado entre tanto operador político, a instancias diferentes del aparato público.
En cuanto a su gobierno, de Piñera se va a esperar características diferentes a las que le dieron tanta popularidad a la Presidenta Bachelet, es decir, una gestión mas empresarial del gobierno, y un Presidente metido en el día a día, y con un control directo y rendición de cuenta permanente de sus colaboradores ministeriales y locales. Incluso, la propia fortuna personal de Piñera, le puede dar una independencia de los grandes grupos económicos, ya que la concertación ha sido muy criticada por la gran concentración que se ha desarrollado en la economía chilena bajo sus gobiernos, y como en lo personal su trayectoria no es criticable en el campo de los derechos humanos, perfectamente se podría sorprender, abriendo el campo de los derechos humanos a lo que se incorporado en el mundo en las últimas décadas, además de la parte criminal de éstos, es decir, torturas y desapariciones, que en Chile están todas siendo investigadas en los tribunales de justicia. Además que en lo internacional, podría tomar una posición de total apoyo a los derechos humanos, sin condicionarlo a si se violan en Cuba, en China o en Guantánamo, además de adoptar una posición menos complaciente con Chávez.
E el extranjero esto puede ser percibido como un cambio en la orientación política de la región, lo que no es del todo cierto, ya que antes Calderón en México, Porfirio Lobos en Honduras y otros habían sido electos con el apoyo de la derecha y también en el (poco recomendable) intento reeleccionista de Uribe en Colombia, que puede alterar ante la historia sus logros anteriores. En otras palabras, hay tal diversidad en la región, que solo si hay un cambio en Brasil, con una derrota de la candidata de Lula, se podría hablar de un cambio de orientación. Por último, en sus relaciones con países vecinos como Perú y Bolivia, estos ya están marcados por la demanda de Perú ante la Corte Internacional de La Haya y la demanda de soberanía marítima boliviana, además que las relaciones de Chile con EE.UU.,Europa y China son los suficientemente sólidas como para mantenerse, e incluso mejorar.





En el primer episodio, el jovencito de la película asume el papel del Cura de Catapilco.
En el segundo episodio sale elegido el Berlusconi chileno.
El original italiano es ya más que peor.
Con lo que se confirma el dicho que cada país recibe el gobierno que se merece.
Pobre Chilito, mi más sentido pésame!
Ricardo Ríos Pooley
Heidelberg, RFA
Posted by Ricardo Ríos Pooley on January 18, 2010 at 03:05 PM CLST #
Posted by Marcelo G. on January 18, 2010 at 03:28 PM CLST #
Posted by Jaime on January 18, 2010 at 06:46 PM CLST #
Favor sea mas certero historicamente en su comentario cuando dice : "y nada menos que desde 1958 no llegaba al poder un candidato que representara a la centro-derecha"
deberia decir: "y nada menos que desde 1973 no llegaba al poder un representante la centro-derecha"......acuerdece que el gobierno de pinochet no era de centro-izquierda, es solo ver la gente que rodea a piñera en estos momentos para ver de que mundo viene
Posted by Patricio K. on January 19, 2010 at 11:35 AM CLST #
Posted by jose on January 19, 2010 at 12:05 PM CLST #
Posted by Patricia Rentería on January 19, 2010 at 12:36 PM CLST #
Posted by ciQta on January 19, 2010 at 12:55 PM CLST #
SABE LA CONCERTACION EMPEZARA A FORTALECERSE NO TANTO POR LA CAPACIDAD DE ELLA SINO KE POR LA MISMA INCAPACIDAD DEL GOBIERNO DE PIÑERA
Posted by ASTRID NILSSEN on January 19, 2010 at 12:59 PM CLST #
Si Pinochet hubiera entregado el gobierno a los civiles, al cabo de unos años, sería un héroe.
Si la Concertación hubiera entendido los conceptos "alternancia" y "soberbia", pudo dejar el poder después de un par de periodos y hoy habría vuelto, a gusto de todos. Nos saturaron con su odio. El "cambio" incluye la humildad para gobernar sin machacar, por 30 años, el pasado y el pasado.
Posted by mvd on January 19, 2010 at 12:59 PM CLST #
Me gusto su análisis, tratando de ser lomás objetivo posible.Sin embargo, lo que me parece triste es ver como laspersonas se ensañen con el panelista, sin siquiera leer lo que Ud. escribió, sino lapidarlo por el sólo hecho de haber manifestado libremente su opción política. Si se consideran los paladines de la democracia, lo que hacen escribiendo estupideces los deja muy mal parados. La soberbia, el creerse con una altura moral por sobre todo y dueños de la verdad los llevo a perder
Posted by Hernan-2 on January 19, 2010 at 01:54 PM CLST #
Posted by Ambrosio Puerta y Ombligo on January 19, 2010 at 02:01 PM CLST #
Posted by YO_TORREJA on January 19, 2010 at 02:28 PM CLST #
Creo que un columnista no puede darse esos lujos... (De paso también, ojo a los encargados del diario!!!!).
Posted by Carlos on January 19, 2010 at 03:32 PM CLST #
Leí todo su comentario y es impresentable la cantidad de acentos que se come. Le diría lo que a mis trabajadores..."es una falta de respeto escribir de esa manera" y más, viniendo de alguien que ha publicado 14 libros y que su C.V. es tan extenso y generoso.
Yo sé que apoyó públicamente al candidato ganador, por lo que, sus comentarios pierden absolutamente credibilidad; y no lo digo, desde la trinchera de los perdedores, con odio y resentimiento, sino que, con altura de miras.
Posted by Jorge on January 19, 2010 at 04:09 PM CLST #
Posted by eduardo palominos peredo on January 20, 2010 at 06:20 PM CLST #
Por lo tanto se debe dar una respuesta a las crecientes demandas sociales y de grupos que el gobierno saliente no fué capaz de encausar o dar solución tales como: derechos laborales de los profesores, de los trabajadores de la salud, deudores habitacionales, gendarmería, etc
Posted by ricardo on January 20, 2010 at 09:10 PM CLST #
No hay que olvidar que la concertacion obtuvo el 48% de la votacion, esto no es menor,solo con capturar un poco mas del 50% dels swing voter y obtiene mayoria.
Posted by patricio a on January 21, 2010 at 06:17 PM CLST #