Brasil y su momento histórico
Oct. 03 , 2009
La celebración de las Olimpiadas en Río de Janeiro el año 2016 en palabras de Lula anuncia que “el mundo ha reconocido que la hora de Brasil ha llegado”.
Creo que el mandatario brasileño tiene toda la razón. Varias de las designaciones olímpicas han servido para notificarle al mundo que ciertos países adquieren una presencia y un prestigio mucho mayor. Pasó con Tokio en 1964, con Seúl en 1988, por no mencionar la muy reciente y espectacular Pekín del 2008.
Más allá del obvio éxito de derrotar a una Madrid que lo tenía casi todo listo, o al lobby de Obama por Chicago, y al efecto de gigantescas inversiones en desarrollo urbano, infraestructura y de estar en el ojo del mundo ante mas de mil millones de teleespectadores, para Brasil podría significar algo más.
En efecto, desde hace mucho tiempo se habla de la transformación de Brasil en una gran potencia. Se dijo cuando se construyó en los 50’s desde la nada Brasilia como capital, se repitió con los militares en el poder en los 60’s, y se ha vuelto a decir bajo Lula.
Sin embargo, siempre parecía haber algo que se interponía en el camino y la promesa no se transformaba en realidad.
Ahora, los Juegos Olímpicos pueden servir para cambiar la historia. En efecto, Brasil lo tiene todo para ser una potencia: población, recursos, y una economía creciente que se contrapone con los obvios problemas medioambientales, de inseguridad y pobreza.
Brasil ha adquirido un creciente rol internacional. No solo por su excelente desempeño económico, por su participación en los llamados países emergentes como actor de peso junto a China e India, y por su objetivo nacional no logrado, que lo anterior le sea reconocido por su incorporación como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Incluso Lula ha recuperado los proyectos de los gobiernos militares y el lema de “Brasil Potencia”, con el impulso al programa espacial, armas de primera generación y transferencia de tecnología (con Francia) y el proyecto de un submarino y/o portaaviones nuclear.
Sin embargo algo fallaba. A pesar de tener una excelente y muy profesional diplomacia en la consecución de sus objetivos nacionales, Brasil y los brasileños parecían no creerse el cuento. Lula lo explica de la siguiente manera:”Siempre creí que a Brasil le faltaba algo. Fuimos colonizados y por eso teníamos la costumbre de sentirnos pequeños. Creíamos que los otros podían y nosotros no”.
No me parece que gente que piensa que tiene algunas de las cosas “más grandes del mundo” piense en pequeño, pero el fondo del argumento es cierto. Brasil se caracteriza por no ejercer todo el poder que tiene y utiliza solo el llamado “blando”, es decir, prefiere la influencia de su tamaño por sobre el poder real. Es así como es difícil que el mundo lo vea como un gran poder merecedor de ejercer vetos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (que además lo quiere por razones de seguridad nacional para evitar que se le metan en la Amazonía), cuando no ha sido capaz de ejercer un rol sin cuestionamientos en su propio barrio. Basta observar el protagonismo de Chávez, las acciones del gobierno de facto de Honduras contra su embajada, o la nacionalización de recursos tan vitales como los energéticos que sufrió en Bolivia.
Ese es el punto de fondo con el momento histórico que está viviendo Brasil, es decir, si va a aprovechar este protagonismo internacional ( a lo que hay que agregar la Copa Mundial de Fútbol el 2014), su innegable poderío económico, para algo más que prestigio. Es decir, si tiene la voluntad como país de transformarse en una verdadera potencia.
Todos los requisitos se han dado, y seguramente los Juegos van a pillar a Brasil en un momento aún mejor en lo económico, político e internacional.
Mi impresión es que el momento de Brasil ha llegado y que solo de ellos depende que la expresión de un emocionado Lula de que “Ahora somos un país de primera clase” se transforme de un deseo en una realidad.
La mesa está servida y depende solo de los brasileños. Ojala aprovechen esta oportunidad. No solo por ellos, sino por toda la región que necesita de un interlocutor de categoría mundial.
Por sobre todo, por razones egoístas, de nosotros los chilenos, que siempre hemos tenido una relación privilegiada con Brasil
(no existen fronteras comunes), pero que no la aprovechamos al nivel que deberíamos.
Ojala nuestra cancillería y nuestras autoridades vieran la luz, porque es en nuestra propia conveniencia ajustar nuestra política exterior a Brasil, y que una de las certidumbres sea el apoyo a Brasil, y una alianza automática.
El consejo es solo uno: entender que a Brasil efectivamente le ha llegado su minuto histórico y que debiéramos ligar en forma mas estrecha nuestra suerte al gigante que despertó. Si el mundo vea a Brasil como tal, ojala nos vean también más cerca.





Posted by NINOnino on October 03, 2009 at 03:37 PM CLT #
Posted by Jader Mutzig on October 03, 2009 at 04:21 PM CLT #
Posted by Jader Mutzig on October 03, 2009 at 04:24 PM CLT #
Posted by Manuel on October 03, 2009 at 04:53 PM CLT #
Posted by Jader Mutzig on October 03, 2009 at 05:57 PM CLT #
Como de costumbre sus opiniones son parejitas y simplecitas.
si usted hubiera llamado a la cancillería o, al menos leyera la prensa con detenimiento, perono, es mucho pedir. Lo mejor es la llanería y la crítica pachotera.
Posted by Marco Muñoz on October 03, 2009 at 08:46 PM CLT #
Posted by juan andres on October 03, 2009 at 09:51 PM CLT #
Posted by Manuel on October 03, 2009 at 11:05 PM CLT #
Posted by Mario on October 04, 2009 at 01:00 AM CLT #
Posted by Luciano on October 04, 2009 at 10:42 AM CLT #
Posted by Rodrigo on October 04, 2009 at 12:57 PM CLT #
Posted by Jader Mutzig on October 04, 2009 at 01:25 PM CLT #
Posted by Baco on October 04, 2009 at 04:04 PM CLT #
Posted by Alejandro on October 04, 2009 at 04:13 PM CLT #
Posted by dairy camila on June 20, 2011 at 11:20 AM CLT #