La muerte del gimnasio
Nov. 14 , 2009
Tal y como lo conocemos, ruidoso, vigoréxico, hiperactivo, con punchi punchi de fondo en las duchas y ultra luminoso, ese tipo de gimnasio que se ha convertido en la norma de los últimos quince años tiene sus días contados. Lo que viene es muy distinto, pues interpreta las nuevas necesidades de un ser urbano agotado, contaminado, tan necesitado de bajar los rollos como de descansar las neuronas por un rato.
Para empezar, conceptos como gimnasio, gym, power o energy ya no mandan. Los centros de actividad física del futuro, que ya existen en Santiago, se llaman “Balance & wellness club” o “Experiencia wellness”. Y esa palabra es clave: wellness, que se traduce como bienestar. Voy a quemar calorías, cierto; voy a aumentar musculatura, también; pero mi fin último es sentirme bien, estar más feliz, salir con una sonrisa y en equilibrio con mi mente.
Por eso, cosas que hoy son un pequeño lujo, mañana debieran ser regla: no se preocupe de las toallas, del champú ni del jabón, nosotros se lo entregamos. Olvídese del smog, tenemos aire purificado. ¿Quiere descansar? Diríjase al “slow room” o zona de relax. ¿Le gustaría ver los videos de su iPod mientras hace bicicleta? No hay problema, las nuevas máquinas para hacer ejercicios de cardio (trotadoras, elípticas, bicicletas) están diseñadas para que uno conecte el iPod, el iPhone o cualquier dispositivo USB y pueda ver fotos o películas, escuchar canciones y todo eso mientras el aparato se carga.
Vamos más al detalle. Los nuevos santuarios del wellness trabajan con una marca que convierte las máquinas para desarrollar musculatura en verdaderos mini computadores. Mediante la tecnología Technogym, cada usuario es dueño de una llave digital (en el fondo, un tipo de pendrive) que guarda información acerca de su programa de trabajo en la sala de fitness (ya no se habla de pesas). Algo que sólo se entrega después de una evaluación médica, obligatoria, y la evaluación física del entrenador. La llave reemplaza el antiguo papel, que siempre fue un cacho, y se enchufa en las ranuras de las máquinas. Entonces, una pantalla indica qué peso hay que poner, cuántas repeticiones hay que hacer y en qué posición se debe ubicar el asiento. Todo lo que uno realiza queda grabado y basta consultar en alguna de las pantallas centrales desplegadas en la sala de ejercicio, para saber qué hice hoy, compararlo con la rutina de ayer y, porqué no, pedir gráficos de carga levantada por sesión o calorías consumidas. En serio. No es una película de ciencia ficción. Es lo que ya llegó y, aunque todavía aparece como exclusivo, mañana será comoditizado. Igual que los televisores de LCD, los notebooks, los celulares con cámara y los reproductores de mp3.
Pero no todo es tecnología. En estos lugares, donde cada vez suena más distante y extraña la palabra gimnasio, la luz, las texturas, los suelos, no se dejan al azar. Veamos. El camarín suele estar lejos de las salas de ejercicio. Por una razón simple. El cliente puede viajar en una misma sesión desde la intensidad de las mancuernas a la calma de un masaje, el placer de un baño turco o la siesta en una silla larga. Y en ese periplo desde un punto a otro, los clubes de bienestar que van a la vanguardia se han preocupado de que las paredes están revestidas con mimbre, los vidrios adornados con palos de eucaliptos y que la luz sea cualquier cosa menos agresiva. Tenue, elegante, indirecta; con mucho uso de leds para no calentar el ambiente, la iluminación es ahora tan importante como el piso de piedra de los baños, el amplio tamaño de los lockers y el ventilador de la trotadora, ese que ayuda a sobrevivir cuando el calor agota.
Pequeños grandes detalles, mucha tecnología y, especialmente, otra visión respecto de lo que buscan las personas en el escaso tiempo dedicado al cuerpo, son los factores que están matando al viejo y predecible gimnasio.





, otros juegan futbol o tenis, super bien
Posted by Maria Fernanda on November 14, 2009 at 09:34 AM CLST #
Posted by Carlo Mun on November 14, 2009 at 10:26 AM CLST #
Posted by Carlo Mun on November 14, 2009 at 10:27 AM CLST #
Posted by Carlo Mun on November 14, 2009 at 10:28 AM CLST #
Posted by Carlo Mun on November 14, 2009 at 10:50 AM CLST #
Posted by Tio Karlov on November 14, 2009 at 12:55 PM CLST #
Los invito a www.daniellabarca.ch.tf
Posted by daniel labarca on November 14, 2009 at 03:08 PM CLST #
La tendencia para los deportistas es volver a lo básico y para los que buscan status pueden usar todos los términos siúticos y artículos superficiales que quieran.
Posted by Rodrigo Cordova on November 14, 2009 at 05:12 PM CLST #
Lo mas cercano a un "wellness del pueblo" es el pacific,que tiene piscina y saunas gratis,pero su masividad le impide tener profesores de calidad,lo que causa que la gente muera luego en Pacific.Por mi,los gyms de barrio son lo mejor,por los profes.
Posted by Joan Montt on November 14, 2009 at 05:16 PM CLST #
Hay todo un mundo más allá de Nueva York...
Posted by Jaime Caballero on November 14, 2009 at 05:23 PM CLST #
Posted by Juan Carlos Soto on November 14, 2009 at 07:42 PM CLST #
Saludos.
Posted by Daniela on November 14, 2009 at 08:40 PM CLST #
Posted by Álvaro on November 14, 2009 at 09:22 PM CLST #
Posted by matt on November 14, 2009 at 10:10 PM CLST #
Hay tantas formas de "bienestar" que no implican "wellnes", Rodrigo, tantas otras.
Posted by Felipe on November 14, 2009 at 11:02 PM CLST #
Posted by frank loysdf on November 15, 2009 at 05:26 AM CLST #
Posted by veronica ansaldo on November 15, 2009 at 10:29 AM CLST #
Posted by Andres Avila on November 15, 2009 at 10:46 AM CLST #
Posted by Malaquias on November 15, 2009 at 01:09 PM CLST #
Posted by Giselle on November 16, 2009 at 02:22 PM CLST #
Posted by Blopanomas on November 16, 2009 at 03:06 PM CLST #
Posted by Sebastian M. on November 18, 2009 at 11:27 AM CLST #
Harto fome el tema de los gimnasios, maquinas más o menos avanzadas, con más o menos lucesitas o indicadores en realidad no me parece tema, la verdadera revolución se vive en las calles ahora.
Posted by Decker on November 22, 2009 at 10:07 PM CLST #