Ellas quieren el sacrificio
Feb. 06 , 2010
Le pasó a un amigo hace poco. El día del cumpleaños de su mujer,
Valeria, ella recibió un impresionante ramo de flores. Elegante,
abundante y generoso. En la noche, Mario la pasó a buscar y fueron a
comer a uno de los buenos restaurantes de Santiago. Antes del postre,
le regaló unos aros de oro blanco. El mejor marido del mundo, ¿cierto?
Casi.

