Volver a la ¿normalidad?
Mar. 14 , 2010
Publicado en La Tercera, 14 de marzo.
Qué difícil se me hace volver a escribir después de todo lo vivido. Es volver a empezar. Y es lo que pasa hoy con cualquier actividad. Seguir viviendo desde la necesidad, pero con esa mezcla de miedo, ira, incertidumbre y pena. Mucha pena.
Cómo retomar nuestras vidas cuando parte de ellas está en el suelo. Sueños y proyectos se terminaron en dos minutos.
Es cierto que el show debe continuar, aunque no para todos. Para los que quedamos la apuesta es secarnos las lágrimas, aclarar la garganta y volver porque el mundo sigue girando. La pregunta es ¿Cuándo? ¿Cómo?
Si no hubiera Mundial, sin duda estaríamos hablando de posponer la actividad lo que sea necesario hasta que todos los clubes estén en condiciones de volver. Pero Sudáfrica nos pone una tarea enorme. Más allá de las condolencias y el dinero aportado por la FIFA, el mensaje es claro. El 9 de mayo todo termina.
Si bien el cambio de sistema tampoco dejó indiferente a nadie era la opción más viable. Así como estaban las cosas, la Unión Española miraba el futuro optimista con la "U" pisando los talones, con Colo Colo prácticamente fuera de competencia. Ahora todo cambia. Todos vuelven a tener chance. ¿Injusto? Deportivamente, sí. ¿Pero qué otra opción había? Si todo se suspendía de forma indefinida, la gran afectada sería la Selección. Saquen la cuenta cuántos jugadores quedarían fuera de ritmo de competencia a pocos meses del Mundial.
Es cierto que hablamos de alto rendimiento. Y por esa misma razón el profesionalismo debe salir a flote más que nunca. Un jugador afectado a nivel emocional está propenso a lesiones, reacciones poco habituales y una concentración deficitaria.
Por eso soy partidario de que jueguen los que puedan y los que, de manera sincera, estén en condiciones mínimas aceptables.
¿Qué pasa hoy en un plantel común y corriente? Incertidumbre, temor, desorientación. ¿Qué pasa en uno de la VIII Región? Una tremenda pena y miedo. A las réplicas y a un futuro incierto. Propio y familiar.
Entonces, ¿qué hacemos? ¿Cómo un futbolista de Huachipato se puede concentrar cuando su hogar esta inhabitable? ¿Cómo un jugador de Concepción puede entrenar sabiendo que su familia no tiene dónde dormir?
El país ha dado muestras de querer levantarse y ayudar. Nadie es el mismo que hace tres semanas. Todos cambiamos. El futbol también. Si esperamos a que se nos pase la pena se nos va primero el año. Pensar en recuperarse por completo es imposible. Hay traumas que durarán meses y hasta años.
Tengo muchas convicciones de vida y, en especial, en el fútbol. Pero, honestamente, en este tema tan debatible la palabra la tienen ustedes. Los más sólidos argumentos se derrumban. Como todo lo demás.





Posted by marcelo vega f on March 14, 2010 at 12:43 PM CLT #
Posted by marco henriquez on March 14, 2010 at 12:48 PM CLT #
Posted by Hugo on March 14, 2010 at 01:16 PM CLT #
Posted by Oscar E. Herreros Rojas on March 14, 2010 at 02:09 PM CLT #
Posted by Hugo Contreras on March 14, 2010 at 04:55 PM CLT #
Posted by jehito on March 15, 2010 at 08:31 AM CLT #
eran solo 4 puntos
Posted by matty on March 15, 2010 at 06:08 PM CLT #
El autor le está ofreciendo la palabra para que exprese su percepción. ¿Eso es negativismo?
A un jugador cuya familia está damnificada no se le puede obligar a jugar; para eso está la banca, y nadie es indispensable, mucho menos en una actividad que sólo representa entretención y no contribuye a ayudar a los sobrevivientes ni a buscar desaparecidos.
Hay prioridades:la vida y la salud están por encima de cualquier otra cosa, y MIL VECES por encima de la farándula y la entretención.
Posted by Daniel Yovanovic on March 15, 2010 at 10:58 PM CLT #
Posted by Luis A.M. on March 17, 2010 at 06:35 PM CLT #
Posted by Rodrigo on March 18, 2010 at 09:11 AM CLT #
Posted by Gabriel on March 19, 2010 at 01:28 PM CLT #