Burbuja solidaria
May. 19 , 2010
Junto con la gran destrucción provocada por el terremoto, se revitalizó un enorme torrente solidario. Muchas personas partieron al día siguiente a los lugares más afectados llevando lo que habían logrado recolectar. Otros se sumaron a las actividades lideradas por organizaciones formales de mayor envergadura y experiencia.
Ambas iniciativas son igualmente importantes y meritorias, en el primer caso, desarticuladas, pero muy flexibles y de rápida reacción. En el segundo, más organizadas, planificadas y coordinadas, pero mas lentas y pesadas.
Ayer también se dio a conocer que se había cumplido la meta de construir 40.000 mediaguas, es obvio que el trabajo de miles y miles de voluntarios anónimos estuvo a la base de ese logro.
El momento es muy adecuado para preguntarse cómo capitalizar toda esa energía, de modo que esto no sea sólo una burbuja solidaria, algo que en el corto tiempo se desgaste o desaparezca.
En primer lugar debe informarse de manera clara y transparente las necesidades detectadas y las soluciones entregadas. Esta información es relevante para evidenciar que aún queda mucho por hacer. La teletón recaudó alrededor de 85 millones de dólares, pero la reconstrucción se ha estimado en 30 mil millones de dólares. Claramente esos fondos son importantes, pero la tarea no esta hecha.
Otra pregunta relevante es el rol que le cabe al gobierno y a la sociedad civil. Chile necesita del voluntariado para la reconstrucción, pero ciertamente el liderazgo y conducción de ese proceso debe estar en manos del gobierno. Cada uno debe hacer su trabajo y el gobierno no puede hacerse a un lado y tomar palco. La pregunta por el financiamiento para la reconstrucción debe ser discutida por todos los actores pero sobre propuestas claramente formuladas por el gobierno.
Cuándo se construirá, qué y cómo se financiara son preguntas importantes; sin embargo, la respuesta no es sólo el tipo de casas, caminos, hospitales o escuelas. La pregunta es qué tipo de país y sociedad queremos reconstruir y cómo queremos que sean los hombres y mujeres que habitarán esas casas y transitarán por esas calles.
La sociedad civil, los voluntarios deberán seguir de cerca el proceso de reconstrucción, pero probablemente el trabajo migrará desde la construcción de mediaguas a la reflexión en torno a la sociedad que queremos construir y especialmente a estar atentos para que las soluciones de emergencia no se eternicen en el tiempo.
Ambas iniciativas son igualmente importantes y meritorias, en el primer caso, desarticuladas, pero muy flexibles y de rápida reacción. En el segundo, más organizadas, planificadas y coordinadas, pero mas lentas y pesadas.
Ayer también se dio a conocer que se había cumplido la meta de construir 40.000 mediaguas, es obvio que el trabajo de miles y miles de voluntarios anónimos estuvo a la base de ese logro.
El momento es muy adecuado para preguntarse cómo capitalizar toda esa energía, de modo que esto no sea sólo una burbuja solidaria, algo que en el corto tiempo se desgaste o desaparezca.
En primer lugar debe informarse de manera clara y transparente las necesidades detectadas y las soluciones entregadas. Esta información es relevante para evidenciar que aún queda mucho por hacer. La teletón recaudó alrededor de 85 millones de dólares, pero la reconstrucción se ha estimado en 30 mil millones de dólares. Claramente esos fondos son importantes, pero la tarea no esta hecha.
Otra pregunta relevante es el rol que le cabe al gobierno y a la sociedad civil. Chile necesita del voluntariado para la reconstrucción, pero ciertamente el liderazgo y conducción de ese proceso debe estar en manos del gobierno. Cada uno debe hacer su trabajo y el gobierno no puede hacerse a un lado y tomar palco. La pregunta por el financiamiento para la reconstrucción debe ser discutida por todos los actores pero sobre propuestas claramente formuladas por el gobierno.
Cuándo se construirá, qué y cómo se financiara son preguntas importantes; sin embargo, la respuesta no es sólo el tipo de casas, caminos, hospitales o escuelas. La pregunta es qué tipo de país y sociedad queremos reconstruir y cómo queremos que sean los hombres y mujeres que habitarán esas casas y transitarán por esas calles.
La sociedad civil, los voluntarios deberán seguir de cerca el proceso de reconstrucción, pero probablemente el trabajo migrará desde la construcción de mediaguas a la reflexión en torno a la sociedad que queremos construir y especialmente a estar atentos para que las soluciones de emergencia no se eternicen en el tiempo.
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Posted by Fantomas on May 19, 2010 at 09:24 AM CLT #
Se siguen profundizando las políticas asistencialistas y se seguirán viendo fenómenos como el de los saqueos y la poca cohesion social que existe al menos que se desarrollen las iniciativas ciudadanas y organizativas de base que surgieron a partir y antes del terremoto. La sociedad civil no debe mirar de cerca como ud dice, debe ser el protagonista organizado y empoderado. Su columna no aporta nada nuevo.
Posted by elmantro on May 19, 2010 at 10:29 AM CLT #
Posted by daniel on May 19, 2010 at 03:12 PM CLT #
Posted by Hernán D. on May 19, 2010 at 04:19 PM CLT #
Posted by Hernán D. on May 19, 2010 at 04:29 PM CLT #
¿quien corta el queque?
creo que la autoridad, delegada por votacion popular.
el resto es chavez, evo, castritos,noriega, correa y otros proceres "progresistas"(?)
Posted by la araña on May 19, 2010 at 08:25 PM CLT #
Posted by Vicente Olazaran on May 20, 2010 at 04:10 PM CLT #