Ricardo Carbone B.

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¿Exceso de Padre Hurtado?

Jan. 10 , 2012

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El fin de semana, en la revista del sábado, es entrevistado Álvaro Fischer, presidente de la Fundación Chile. Entre otras cosas, se refiere a innovación, desarrollo, calidad de la educación, etc. En un momento, consultado acerca de los lastres de la mentalidad chilena que atentan contra la innovación, responde: “… creo que tenemos un exceso de Padre Hurtado en el alma nacional. Que la labor del Padre Hurtado simbolice a Chile es, quizás, un lastre que se opone a una mirada centrada en el esfuerzo, la superación, el crecimiento y la competencia”.

Es cierto que la frase es polémica, y eso se agradece. Sin embargo, cuesta entender lo que Fischer quiere decir. ¿Apunta a que la caridad y ayuda a otros limita el esfuerzo de cada persona?, ¿No reconoce la gran capacidad de emprendimiento, creación e innovación que transmite la figura del Padre Hurtado?.

Comparto que en Chile existen enormes trabas para la innovación, pero en mi opinión, varias de ellas tienen que ver con una falta de Padre Hurtado y no con un exceso de su pensamiento y figura.

Evidentemente en Chile habría más innovación si la sociedad fuera más equitativa y justa, si tuviéramos un sistema educacional de calidad, si existiera un sistema de protección social que entregara garantías mínimas, si nuestra participación política fuera mas informada y comprometida.

También habría mucha más innovación si asumiéramos la mentalidad práctica y emprendedora de Alberto Hurtado, su capacidad movilizadora, su liderazgo, su destreza comunicacional y su creatividad. También su enorme habilidad para reflexionar sobre la práctica y aprender de la experiencia.

Seríamos más creativos e innovadores si reconociéramos la importancia de aprender del fracaso, de perseverar a pesar de las dificultades, de ponerse grandes metas y sueños. Hacer preguntas esenciales y polémicas, desafiar creativamente lo establecido, distinguir medios de fines, son fundamentales para ver soluciones donde otros ven problemas, apreciar las oportunidades cuando el resto ve dificultades y trabas.

En resumen, a Chile le falta el espíritu del Padre Hurtado y creer que su legado constituye un lastre para la innovación y el desarrollo es, probablemente, una mirada reducida del legado e inspiración del Santo Chileno.


Fracaso fecundo

Nov. 09 , 2011

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La mayor parte de nosotros tiene la sensación de estar frente a un Chile que no entiende. Por una parte, está el conflicto estudiantil, la baja aprobación del gobierno y de la oposición y un alto grado de incertidumbre económica y social tanto nacional como internacional. Por otra, escandalosos  niveles de inequidad que conviven con buenos indicadores de crecimiento económico y empleo. Todo ello nos hace difícil comprender qué sucede y hacia dónde puede evolucionar nuestro país.

 Nos cuesta vivir en la incertidumbre, el desconcierto nos incomoda y buscamos estrategias para sentirnos más seguros y protegidos. Algunos negamos la realidad, tratamos de seguir funcionando como si nada pasara, apostando a que, por alguna vía, las dificultades pasarán y se resolverán. Otros tratamos de entender, de analizar lo que pasa, de racionalizar y desentrañar la relación entre distintos fenómenos, sus causas y efectos. Lamentablemente, ninguna de las dos estrategias nos permite encontrar una respuesta satisfactoria.  

Es probable que esto tenga que ver con que estamos acostumbrados a convivir con la búsqueda del éxito, del acierto y la certidumbre. Eso es lo que nos han transmitido, que debemos evitar, no reconocer y ocultar el fracaso.  

Un país que oculta el dolor y la tristeza, no tiene ninguna posibilidad de avanzar. Al contrario, mirar madura y honestamente lo realizado, especialmente si no ha funcionado, genera más posibilidades de crecer y conseguir las metas que se ha propuesto.

Chile debe volcarse a vivir el fracaso fecundo, el error que da a luz una mejor solución, que permite un crecimiento más sólido. Debemos construir un país que se mira con honestidad, reconoce lo que queda por hacer y permanentemente aspira a una mejor solución.  Si seguimos buscando sólo el éxito y ocultando el fracaso, la incertidumbre, el desconcierto. Si estamos más preocupados de dar respuestas que de hacer preguntas, no lograremos salir de los actuales conflictos, quedaremos atrapados en la generación de las mismas soluciones, disfrutando del sabor pasajero del éxito transitorio.


No soy pesimista, soy optimista bien informado

Oct. 10 , 2011

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El título no son palabras mías, son de Saramago, las dice en una entrevista que dio a “El País” (en 2006) y que se encuentra publicada al final de su libro "Pequeñas Memorias". Varias preguntas refieren al marcado pesimismo que Saramago presenta en sus libros, entrevistas, ensayos y columnas. La respuesta del escritor apunta a que, independiente de si es optimista o no, lo importante es mirar la realidad, leer la prensa, ver las noticias y darse cuenta del sufrimiento y dolor que invade el mundo. En ese sentido, es un optimista… que al informarse y ver lo que pasa, se transforma en pesimista.

Latinobarómetro ha entregado estadísticas contundentes acerca de los bajos niveles de confianza interna que caracterizan a nuestro país. La fundación. Ciudadano Inteligente (www.ciudadanointeligente.cl) ha organizado una votación preguntando se creemos que el conflicto educacional se resolverá pronto o no. La consulta apunta a si vemos el vaso medio lleno o medio vacío, es decir, si en general somos optimistas o pesimistas respecto del tema.

Esta discusión es recurrente, la he escuchado desde hace mucho tiempo, cuando ya no quedan más argumentos para convencer a alguien recurrimos a "lo que pasa es que eres demasiado optimista" o al revés "no hay caso, tu pesimismo te impide ver la realidad"

Como en muchas cosas, la solución no está en uno de los dos polos, no se trata de ser irresponsablemente optimista o insoportablemente pesimista, al contrario, lo que debemos hacer es mirar los datos y los hechos de manera racional, informada y objetiva. Esto último es difícil, somos presa de nuestro contexto y circunstancias, y más de una vez hemos comprobado que algo que parecía muy dañino y perjudicial se transforma en una gran oportunidad... y al revés también.

Las preguntas que emergen son, ¿cómo debemos enfrentar la actual situación del país?, ¿con optimismo asumiendo que las cosas terminarán mejor o convencidos de que todo irá de mal en peor?.

En mi opinión, esas no son las disyuntivas correctas. Lo que debemos preguntarnos es ¿qué debe hacer cada uno para que las cosas sean distintas?, todos tenemos responsabilidad en lo que pasa, nadie puede abstraerse de la tarea de construir un país más solidario, más equitativo y más justo. Si somos optimistas o pesimistas pasivos nada cambiará, lo importante es ser activos, jugársela, ya sea para defender lo que se ha conseguido o para cambiar lo que no funciona bien.

De este modo, las invitaciones de Ciudadano Inteligente o de Saramago no son para quedarse quieto y contemplar la situación desde un grado mayor o menor de optimismo o pesimismo, lo relevante es intervenir y cambiar el curso de los hechos, modificar la historia, para que la vida no nos pase por el lado.


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Espejito, espejito... ¿Cómo retiro mi lucrito?

Sep. 15 , 2011

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Hace un par de días el senado aprobó la idea de legislar sobre el proyecto que prohíbe las “sociedades espejo”. Si bien es un avance que exista acuerdo acerca de la importancia que tiene abordar el tema, razonablemente existen dudas acerca de cuál será el real alcance que tendrá el proyecto de ley finalmente acordado. En ocasiones, la ley aprobada dista mucho del proyecto inicialmente discutido y la idea original se desnaturaliza completamente.

Con el objetivo de asegurar que las utilidades sean reinvertidas en el proyecto académico y no retiradas como beneficios para los dueños, la legislación ha prohibido expresamente el lucro en educación universitaria.

La forma que han encontrado algunos inversionistas para retirar sus utilidades ha sido mediante la generación de contratos con empresas relacionadas, a las que se les paga un sobreprecio por el servicio prestado. Estas empresas han sido denominadas “sociedades espejo”

Es así como, mediante contratos con empresas de aseo, seguridad y principalmente inmobiliarios, los inversionistas han conseguido rentabilizar sus inversiones. Esto explica, en parte, que algunas universidades tengan edificios y equipamientos completamente desproporcionados para el tamaño de las actividades que realizan. Mientras más grande es el edificio, aunque esté sin uso, más se puede cobrar por arriendo, seguridad y mantención.

Un mejor y mayor control de las empresas relacionadas ayudará a que no se siga cometiendo esta irregularidad y en algunos casos permitirá que una parte más importante de los excedentes se reinviertan en mejorar la calidad de la docencia, investigación, extensión, beneficios o gestión del proyecto universitario.

Sin embargo, no basta con exigir mayor transparencia en este ámbito, también es relevante que las universidades transparenten el origen de sus ingresos y las partidas en que gastan o invierten. Así como cualquier empresa que se transa en bolsa publica sus estados financieros, las universidades deben dar a conocer su situación financiera y el destino que dan a los excedentes que eventualmente generan mediante la operación. Esta medida debe ser aplicada tanto a universidades públicas como privadas.

Este flujo de información no sólo permitirá que exista más transparencia en el sistema de educación, también ayudará a que, en su conjunto, las universidades se hagan más eficientes en la administración de sus recursos, ya que existirán parámetros y estándares de comparación.

Es cierto que legislar en torno a las “sociedades espejo” es aprobar una ley que tiene como finalidad que se cumpla otra ley (prohibición del lucro), esto que parece un contrasentido, puede ser un paso importante en la construcción de un sistema de educación superior de mejor calidad, más informado y transparente.

La marcha de Tántalo

Jul. 04 , 2011

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Dice el mito griego que Tántalo, hijo de Zeus, por razones que no viene al caso contar, fue condenado un espantoso castigo. Lo colgaron para siempre de un árbol y fue forzado a sufrir sed y hambre. Bajo él había un estanque de agua pero, cuando trataba de beber, el estanque quedaba fuera de su alcance. El árbol estaba cargado de manzanas, higos y otras frutas, pero cuando estaba cerca de las frutas el viento apartaba a las ramas y nunca podía alcanzar alguna.

Al mirar los jóvenes que marchaban el jueves, no pude dejar de recordar este mito. Lo que realmente pedían  los universitarios, secundarios, algunos trabajadores, ambientalistas, etc. no era únicamente que mejorara el sistema de educación superior, aumentara el financiamiento para la educación pública, se transparentara el lucro o se respetara el medioambiente.

Lo que realmente manifestaban era su cansancio frente a promesas no cumplidas. La mayor parte de ellos lo hacía de manera pacífica y creativa, los menos, con rabia y resentimiento.

La sociedad y el sistema económico han generado un conjunto de expectativas que movilizan el esfuerzo de muchos jóvenes y sus familias. La promesa de un buen trabajo si se estudia una carrera universitaria, de integrarse a la sociedad, la posibilidad real de competir en base al mérito y el esfuerzo propio sin importar el origen social no se han cumplido.
Al igual que Tántalo, estos jóvenes ven como el agua y las frutas se corren cada vez que están cerca. Ven como, una vez finalizado el liceo, no tienen reales posibilidades de escoger lo que les gustaría hacer, más bien deben optar únicamente entre unas pocas alternativas, no todas buenas y muchas inalcanzables aun cuando haya créditos o becas. La manzana se aleja.

Entonces, deciden estudiar en la universidad o tal vez en un centro de formación técnica. La promesa es integrarse al mercado del trabajo y acceder a un nivel de vida más alto y con mayores seguridades. Terminados los estudios Tántalo ve como el agua se corre, no es posible encontrar trabajo, su título no es suficiente, su red social no alcanza para insertarse laboralmente, independiente de su capacidad y esfuerzo no consigue alcanzar su meta. La decepción es enorme.

Cuando se analizan las reformas legislativas necesarias para promover la participación política y electoral de los jóvenes se olvidan todas las promesas incumplidas que se les han hecho. Ya no creen, se les acabó la paciencia, no están dispuestos a seguir apostando por promesas de futuro, sienten que ya hicieron su parte.
En este contexto, los cambios que piden deben ser abordados ahora, el resto es no entender lo que les pasa.



¿Universidades privadas en el CRUCH?

May. 27 , 2011

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El día 29 de abril, el CRUCH invitó a las universidades privadas a
sumarse al sistema único de admisión. Con ello, respondía, entre otras
cosas, a las críticas formuladas en los últimos procesos de selección,
en relación a que demoraban la entrega de los resultados, sacando una
ventaja al disponer de esa información, valiosa y estratégica, algunas
horas antes que el resto...

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Evaluación docente: Tomando sopa con tenedor

Mar. 30 , 2011

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Los profesores son el principal factor explicativo de los resultados que alcanzan los estudiantes. De ellos depende el avance o estancamiento del sistema en su conjunto y no me cabe duda, porque conozco a gran cantidad de docentes, que la mayor parte de ellos hace su mejor esfuerzo por asegurar que los niños y niñas aprendan y se desarrollen.


Lo anterior explica la importancia que tienen los resultados del proceso de evaluación docente 2010 que fueron dados a conocer ayer.  Nadie puede, a estas alturas del partido, poner en duda la importancia de llevar a cabo estos procesos de evaluación. Menos aún en el caso de los profesores, que saben mejor que nadie lo importante que es, para cualquier proceso formativo, conocer el nivel de desarrollo y dominio de determinadas habilidades o conocimientos.


El proceso implica autoevaluación, evaluación de pares, evaluación del director o jefe de la unidad técnico pedagógica y análisis de un portafolio (este último incluye también una clase filmada). El análisis de estos instrumentos permite ubicar a los profesores evaluados en cuatro categorías: destacado, competente, básico e insatisfactorio.


Los resultados no son muy alentadores. Un 20% de los profesores que habían sido evaluados como destacados o competentes bajó de categoría y un 40% de los que habían sido reconocidos como básicos se mantuvieron en ese segmento.


En resumen, actualmente habría un 36%  de los profesores con resultados básicos o insatisfactorios. Puesto de manera más dramática, 4 de cada 10 profesores no estarían alcanzando el nivel mínimo necesario para abordar exitosamente la tarea educativa.


Finalmente, el subsecretario informa que, de los 11.000 profesores evaluados, 29 deberán abandonar sus funciones, 15 por acumular tres evaluaciones insatisfactorias y 14 por negarse a ser evaluados sin causa justificada.


Es obvio que debe hacerse un proceso de reflexión serio y profundo. Podremos discutir si estos números son buenos o malos y si el instrumento es técnicamente robusto o debe mejorarse. Lo que no podemos hacer, es caer en dos prácticas que se han hecho comunes cuando los indicadores son malos: a) buscar alambicadas explicaciones para demostrar que las cosas no son como nos dicen que son y b) hacer un anuncio de mejora y poner una meta muy exigente a cumplir en algunos años más. Lo primero confunde, lo segundo  evita asumir el costo político de tomar medidas impopulares.


Un sistema de evaluación que pretende orientar el desarrollo y capacitación de los profesores y al mismo tiempo entregar incentivos y castigos está condenado al fracaso. La experiencia muestra que utilizar el mismo instrumento para ambas cosas es la fórmula perfecta para quedar a medio camino en ambos objetivos. No se obtiene buena información para orientar la capacitación y tampoco se premia a los que tienen un mejor desempeño.


En este sentido, es fundamental contar con procedimientos e instrumentos adecuados al objetivo, de lo contrario seguiremos tomando sopa con tenedor.


La PSU es mía me la quieren quitar

Dec. 31 , 2010

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El año pasado, en esta misma fecha, escribí la columna “Postular a la
universidad en navidad, ¿cuál es la idea?, a propósito de la decisión
del Consejo de Rectores de entregar los resultados de la PSU en la
madrugada del 24 de diciembre y realizar el período de postulaciones
los días 24,25 y 26 del mismo mes. ¿Era posible encontrar una fecha
peor?..

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¿El retorno de Ricardo Lagos?

Nov. 27 , 2010

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Debo reconocer que tengo una gran admiración por Ricardo Lagos. He seguido su trayectoria desde el épico momento del dedo índice interpelando a Pinochet hasta su vida como académico y encargado mundial para el cambio climático. Asumo también que disfruté su gobierno, en parte por lo que hizo y en parte por como dijo lo que hizo. Su forma de pensar, su liderazgo, su formación y especialmente su profunda vocación republicana y democrática son admirables y Chile le debe mucho.

Sin embargo, hoy al escuchar que asumiría un rol más activo en la oposición, al verlo opinando acerca de las propuestas de mejoramiento de la educación propuestas por el gobierno o al escucharlo hablarle a los(as) rectores(as) de instituciones de educación superior se me produjo una sensación de inquietud, de desánimo, de desconcierto.

¿Por qué?. Creo que la oposición necesita redefinir su proyecto, su misión, su relato, dar espacio a los liderazgos emergentes. La sensación de paternidad y protección que Lagos produce en la oposición pueden hacernos tomar decisiones equivocadas, creer que la concertación puede reinventarse a la sombra de sus viejos líderes es no reconocer que el problema es la falta de sueños, proyectos y propuestas.

Los líderes que la oposición necesita deben conducir ese proceso de redefinición y renacimiento (refundación está muy desgastado como concepto), tomando lo mejor del pasado, recuperando la mística y proyectándolo al nuevo Chile. Es un error enfrentarse a la “nueva forma de gobernar” mostrando a la antigua forma como solución.

Por otra parte, es obvio que la oposición necesita sumar adherentes y apoyos, Lagos no contribuye en ese sentido, no tengo claro que sea atractivo para la juventud ni para los desencantados de la concertación.

Los partidos de oposición están desperfilados y desgastados, deben invertir sus energías en reposicionarse, legitimarse y fortalecer los líderes que conducirán la oposición a futuro. Debe traspasar su capital político a estos nuevos líderes teniendo cuidado de no eclipsarlos o dejarlos sin oxígeno.

Lagos tiene un rol insustituible en la reconstrucción y realineamiento de la oposición. Tiene el liderazgo, el talante moral y la experiencia para hacerlo. Sin embargo, debe procurar que su papel sea asegurar un proceso de renovación, abrir espacio para nuevos liderazgos y especialmente actuar y tomar decisiones mirando el futuro y no el corto plazo.

¿Profesionales exitosos en sociedades fracasadas?

Nov. 12 , 2010

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Durante todo el año, pero principalmente estos últimos dos meses, las universidades sacan toda su artillería publicitaria a la calle.  Avisos, paletas, carros del metro, radio y TV, empiezan a transmitir mensajes destinados a capturar la atención y el interés de los postulantes por una universidad específica...

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La comezón del Bicentenario

Sep. 29 , 2010

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Ya está terminando Septiembre, y aún cuando técnicamente podemos celebrar nuestro bicentenario todo este año, inevitablemente asociamos septiembre con la fiesta y celebración más significativa.

¿Cuál es la sensación en este momento?. Tiendo a pensar que el bicentenario tiene un dejo amargo. Hay algo que no nos termina de convencer. Si miramos algunos indicadores macroeconómicos, nuestra infraestructura, el posicionamiento internacional nos sentimos contentos y orgullosos, pero cuando miramos hacia adentro y vemos el enraizado conflicto mapuche, el desprestigio de la política, los nulos avances en distribución del ingreso y mejora de la educación nos sentimos incómodos y decepcionados.

Tengo la impresión que, como país, estamos desconcertados, descentrados, una especie de comezón del séptimo año o crisis de los 40. La sensación de haber avanzado, pero que ese avance es insuficiente y que hay grandes proyectos que no hemos podido abordar de manera exitosa y que no es claro que podamos resolver.

Cuando éramos niños imaginábamos que en el año 2010 las cosas serían muy distintas, probablemente que andaríamos en autos que vuelan, que podríamos viajar a la luna, etc. Nos imaginábamos una fecha muy lejana, casi inalcanzable.

Hoy ha llegado ese momento y nos damos cuenta que, en algunos campos se ha avanzado mucho más de lo que imaginábamos pero que en otros las cosas no son muy distintas a lo que pasaba hace 30 ó 40 años.

Al mirar los actos de celebración del bicentenario no puedo dejar de pensar en los desafíos que tenemos como país y en el rol que le cabe al gobierno, a la oposición y a la sociedad civil. En el liderazgo que se necesita para avanzar más decididamente hacia la solución de los grandes problemas que aún tenemos.

Evidentemente carecemos de liderazgos que nos convoquen y movilicen. Cada uno se ha replegado a su casa, a su trabajo, partido, iglesia o asociación y estamos cayendo en el peor escenario, buscar soluciones particulares a problemas que nos son comunes.

Todo liderazgo debe dar sentido, tener influencia y obtener resultados. El gobierno ha puede mostrar algunos resultados y cierta capacidad de influencia, pero adolece de sentido, de proyecto de país. No basta con un conjunto de proyectos, se necesita el alma que aglutina esas actividades y metas.

Esa carencia de sentido, de sueño, de relato, es lo que nos está pasando la cuenta como país. No podemos celebrar tranquilos, principalmente por que no está claro hacia dónde vamos. La respuesta de ser un país desarrollado no es suficiente, necesitamos un sueño de país que nos convoque y movilice, por el que valga la pena trabajar y luchar.

Dato en el dato, ¿y el hombre dónde estuvo?

Jul. 26 , 2010

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Después de varias semanas escuchando y tratando de entender la discusión en torno al SIMCE y posteriormente a la CASEN, cansado de datos, estadísticas, explicaciones, supuestos, etc., me encontré leyendo el Canto General de Pablo Neruda. Siempre me han seducido sus versos, especialmente cuando Neruda, mirando las imponentes ruinas de Machu Picchu, se pregunta, “piedra en la piedra, ¿y el hombre dónde estuvo?”. Descubrí que eso era lo que me inquietaba de tantas estadísticas, de tantos números, que ocultan a las personas que están detrás, invisibilizan sus sueños, silencian su relatos.

Los indicadores tienen una magia especial, le dan solidez a algunos diagnósticos y facilitan la gestión, pero también tienen grandes debilidades, la mayoría de las veces van detrás de la realidad, presentan hechos ya ocurridos, sobre los que no es posible hacer nada.

El jefe de hogar que tuvo un accidente y no pudo seguir trabajando como jardinero, o la jefa de hogar que perdió su trabajo producto de la crisis económica, desaparecen detrás de las cifras, de los porcentajes, de los cálculos e indicadores.

Este excesivo foco en los datos ha contaminado no sólo al gobierno, también  a algunas ONGs, fundaciones, corporaciones, que para conseguir financiamiento, se han llenado de indicadores, balanced score card, informes y planillas de cálculo. Es obvio que esas organizaciones (como todas) deben procurar ser especialmente eficientes (organización sin fin de lucro no es sinónimo de organización con fines de pérdida), el problema se produce cuando es más importante la presentación en power point para el directorio o la conferencia de prensa para los medios, que detenerse a conversar con uno de los miles de beneficiarios o colaboradores. A escuchar activamente lo que les pasa, a ponerse en su lugar y hacerlos parte de la solución que se está diseñando…para ellos… pero sin ellos.
 
Cuando los ministros ponen el acento en hacer mediciones más periódicas, van en el sentido correcto, pero también corren el riego de tener más datos disponibles, más asesores tratando de explicar los resultados (especialmente si no les son favorables), y menos foco en las personas, en sus historias de éxito y fracaso. El paper soporta datos, teorías, conclusiones, pero la realidad es mucho más compleja, más dramática y también mucho más esperanzadora y sorpresiva.

Finalmente, la clave no es únicamente que las cifras cuadren y expliquen lo previamente tenemos en la cabeza, al igual que Neruda interpelando las ruinas, debemos preguntarnos “Machu Pichu, pusiste piedra en la piedra, y en la base harapos?. Carbón sobre carbón, y en el fondo la lágrima”. ¿Sobre qué estamos construyendo?, ¿Sobre un proyecto de país inclusivo y equitativo?, ¿Sobre intereses de corto plazo?

No perdamos de vista el centro de la discusión y de lo que deben ser nuestros desvelos, la verdadera humanidad y el desarrollo integral de la persona… de todas y cada una de las personas.
 

Saramago

Jun. 18 , 2010

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Hace algunas horas murió José Saramago. Cuando me enteré de la noticia se vino a mi mente una de las frases que mas repetía cuando le preguntaban acerca de la vida después de la vida o de la existencia de Dios. Sabiendo que era un agnóstico militante, pero con una sensibilidad religiosa muy desarrollada, permanentemente era consultado acerca de su relación con Dios, con la Iglesia católica y con el Cristianismo.

Normalmente respondía de la misma manera, cuando muera “iré a pedirle explicaciones a Dios”.

Y eso era lo que hacía permanentemente en sus libros. Generar situaciones extremas y preguntarse cómo reaccionaría la humanidad, de qué manera las personas buscarían su seguridad, que ideologías vendrían a ordenar la vida de las personas.

Existe la alternativa de escribir estas líneas con más tiempo y buscando las referencias exactas en los libros, sin embargo, confío en que al hacerlo sólo en base a lo que recuerdo, efectivamente lograré relevar, no lo más importante, pero sí lo que en algún momento me hizo sentido.

En el “Evangelio según Jesucristo”, Saramago hace una relectura del nuevo testamento, en uno de sus últimos libros, Caín, hace lo mismo pero con el antiguo. Ambos libros están muy bien documentados y es posible encontrar la enorme sensibilidad religiosa del autor. Los pasajes muestran personajes bíblicos llenos de dudas y, gracias a ese proceso de humanización, aparecen reveladas las virtudes y defectos de nuestra sociedad, de los gobiernos, de la Iglesia.

En otros libros la trama surge de un capricho de la naturaleza (o de Dios para Saramago). En las “Intermitencias de la muerte”, repentinamente las personas dejan de morir. Toda una ciudad ve como el ciclo natural de la vida se ve interrumpido. Los seres humanos nacen, crecen, viven, pero no mueren. Deja de tener sentido la pregunta por la vida posterior y surgen muchos cuestionamientos de la forma actual de vivir, de nuestras opciones, decisiones y elecciones.

En la Balsa de Piedra, Portugal se transforma en una isla, y lenta pero sostenidamente empieza a separarse del resto de Europa. Quedan de manifiesto la arrogancia y debilidad del hombre, de sus técnicas y cálculos cuando una y otra vez se destruyen los puentes que son construidos para mantener unido lo que se ha separado. ¡¡¡ cuántas analogías podrían hacerse con este pasaje del libro!!!

En otros textos el eje está dado por la necesidad del hombre de hacer algo excepcional, distinto. En “Todos los Nombres”, un funcionario del registro civil se dedica a coleccionar datos de personajes famosos de la ciudad. En “El Elefante”, un rey gasta parte importante de su fortuna en regalar un elefante a otro rey, para eso debe cruzar kilómetros y kilómetros con no pocos problemas, preguntas y cuestionamientos.

“El Hombre duplicado” relata magistralmente que pasaría por nuestra mente si encontráramos una persona exactamente igual a nosotros. ¿Nos atreveríamos a abordarlos?, o mas bien, como en el libro, trataríamos de conocer cómo es su vida haciéndonos pasar por él, ante su familia, trabajo y amigos.

Hay muchos libros más “Cuadernos de Lanzarote”, sus memorias, “El Memorial del Convento”, “El  Cerco de Lisboa”, etc.

He dejado para el final uno de los que, en mi opinión, sintetizan mejor la agudeza y talento de Saramago. En "El Ensayo sobre la ceguera”, repentinamente las personas de una ciudad, excepto dos o tres, quedan ciegos. La sociedad se reordena, se redistribuye el poder, cambian las prioridades. Los valores, principios, rasgos culturales y convenciones se ven puestas en duda. El texto, supera incluso, Informe sobre ciegos de Ernesto Sábato.

Es probable que Saramago esté pidiendo explicaciones a Dios, pero también debemos reconocer que, en todos sus libros pedía explicaciones a cada uno de nosotros.. y no siempre teníamos una respuesta satisfactoria o que por lo menos nos dejara cómodos. Eso es lo interesante de la obra de Saramago, no es para acomodarse, es precisamente para desajustarse, reflexionar, desarmarse y volver a armarse más sólido y conciente de las fortalezas y debilidades personales.

Requiem por el paper

Jun. 10 , 2010

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Una de las áreas que más se ha impactado es la
investigación . No sólo han tenido que hacerse competitivos por fondos
concursables, además se han visto obligados a trabajar en red, 
modificar los diseños metodológicos, productos de investigación,
incursionar en la consultoría, asesoría o investigación aplicada,
modificando sus agendas y líneas de investigación.

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Burbuja solidaria

May. 19 , 2010

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Junto con la gran destrucción provocada por el terremoto, se revitalizó un enorme torrente solidario. Muchas personas partieron al día siguiente a los lugares más afectados llevando lo que habían logrado recolectar. Otros se sumaron a las actividades lideradas por organizaciones formales de mayor envergadura y experiencia.

Ambas iniciativas son igualmente importantes y meritorias, en el primer caso, desarticuladas, pero muy flexibles y de rápida reacción. En el segundo, más organizadas, planificadas y coordinadas, pero mas lentas y pesadas.

Ayer también se dio a conocer que se había cumplido la meta de construir 40.000 mediaguas, es obvio que el trabajo de miles y miles de voluntarios anónimos estuvo a la base de ese logro.

El momento es muy adecuado para preguntarse cómo capitalizar toda esa energía, de modo que esto no sea sólo una burbuja solidaria, algo que en el corto tiempo se desgaste o desaparezca.

En primer lugar debe informarse de manera clara y transparente las necesidades detectadas y las soluciones entregadas. Esta información es relevante para evidenciar que aún queda mucho por hacer. La teletón recaudó alrededor de 85 millones de dólares, pero la reconstrucción se ha estimado en 30 mil millones de dólares. Claramente esos fondos son importantes, pero la tarea no esta hecha.

Otra pregunta relevante es el rol que le cabe al gobierno y a la sociedad civil. Chile necesita del voluntariado para la reconstrucción, pero ciertamente el liderazgo y conducción de ese proceso debe estar en manos del gobierno. Cada uno debe hacer su trabajo y el gobierno no puede hacerse a un lado y tomar palco. La pregunta por el financiamiento para la reconstrucción debe ser discutida por todos los actores pero sobre propuestas claramente formuladas por el gobierno.

Cuándo se construirá, qué y cómo se financiara son preguntas importantes; sin embargo, la respuesta no es sólo el tipo de casas, caminos, hospitales o escuelas. La pregunta es qué tipo de país y sociedad queremos reconstruir y cómo queremos que sean los hombres y mujeres que habitarán esas casas y transitarán por esas calles.

La sociedad civil, los voluntarios deberán seguir de cerca el proceso de reconstrucción, pero probablemente el trabajo migrará desde la construcción de mediaguas a la reflexión en torno a la sociedad que queremos construir y especialmente a estar atentos para que las soluciones de emergencia no se eternicen en el tiempo.

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