Cuando la desigualdad no importa
Mar. 02 , 2009
Publicado en Reportajes La Tercera, 01 de marzo de 2009
Ese vuelo de Nueva York a México fue el más largo de mi vida. La noticia del accidente automovilístico de mi hermano mayor había provocado un torbellino de llamadas telefónicas, conversaciones de coordinación, alegatos con la compañía de seguros y discusiones sobre lo que era más conveniente para intentar trasladar a mi hermano, en coma y con riesgo vital, desde León en Guanajuato a un hospital de Houston donde pudiera recibir mejor atención.
Al llegar de madrugada a México DF dormí unas horas en casa de un buen amigo que, temprano por la mañana, me acompañó nuevamente al aeropuerto para tomar el primer vuelo a León. Era viernes santo de 2002. Dos días antes, mi hermano había chocado el auto rentado que manejaba cerca de San Miguel de Allende. Por la gravedad del accidente, había sido trasladado a León, donde le realizaron un escáner y comprobaron que había sufrido un derrame cerebral. Otras heridas y complicaciones ponían en riesgo su vida. Su novia, Leslie, que viajaba con él, nos avisó de la gravedad del caso.
Al llegar al hospital, me encontré con Leslie, quien me llevó a ver mi hermano, que yacía inconsciente y conectado a un respirador artificial en una sala común de un hospital público, cuyo financiamiento evidentemente no alcanzaba para solventar todas las necesidades de los pacientes que ahí llegaban. Vapuleado por la cercanía de la muerte, miré a mi hermano y ese tubo de oxígeno que lo mantenía con vida. De la máquina que registraba sus latidos cardíacos -el ocho bien podía ser un cinco o un tres, porque la pantalla no funcionaba bien- salía un cable que llegaba hasta un enchufe en la roída pared. La vida de mi hermano prendía de un hilo especialmente frágil por el limitado presupuesto del hospital.
Las políticas públicas, al asignar recursos escasos, fríamente deciden quiénes viven y quiénes no resultarán tan afortunados. Ese día en México las políticas públicas se convirtieron en fantasmas y demonios que amenazaban con estremecedora cercanía la vida de Bernardo y la tranquilidad y felicidad de toda su familia. Bastó un mal giro, un descuido en la carretera, un conductor de camión irresponsable, para poner una promisoria y joven vida al borde del abismo. Pero la desigual distribución de la riqueza, la corrupción en el gobierno y la falta de recursos públicos para financiar la salud en México parecían confabular para darle el último empujón hacia la muerte a mi hermano mayor.
En la otra cama
Junto a la cama de mi hermano había otra cama con un joven mexicano que también había sufrido un accidente. Su situación parecía tan compleja como la del único paciente en ese hospital que a mí me importaba. La madre del joven se acercó a desearme suerte y decirme que estaba rogando también por mi hermano. La mujer representaba unos 70 años, pero su rostro parecía decir que había vivido mucho más. Salí pronto de la sala de cuidados intensivos y no volví a entrar más.
Diez horas después, y luego de interminables conversaciones con la empresa de seguros en Estados Unidos, con un hospital en Houston y con un servicio privado de ambulancias aéreas, acompañé a los paramédicos que habían llegado de EE.UU. en un avión ambulancia para recoger a mi hermano. Firma aquí, me dijo el paramédico, "va a ser el almuerzo más caro que hayas puesto en tu tarjeta de crédito". Con tal que no se muera, le contesté. Mi hermano estaba preparado para enfrentar la muerte. Pero yo no estaba preparado para tener que llamar a mis padres.
Los paramédicos trasladaron a Bernardo a la camilla que ellos traían y que parecía mucho mejor equipada que el hospital. Raudos, lo llevaron a la ambulancia y de ahí al aeropuerto para un salvador vuelo a Houston. Cuando el avión despegó de León, supe que mi hermano viviría.
Volví al hospital a recoger las cosas de mi hermano y de su novia, que se había ido con él. Después de infructuosamente insistir en pagar la cuenta de un hospital público que no cobra por sus servicios, me encontré con la madre del muchacho que se batía entre la vida y la muerte. La mujer me dijo que le alegraba saber que mi hermano probablemente viviría. No supe qué decirle. Ni siquiera se me llenaron los ojos de lágrimas. Había un solo paciente que entonces me importaba.
Seis meses después, mi hermano salió en silla de ruedas de un hospital. Su recuperación ha tomado tiempo. Pero Bernardo y Leslie sobrevivieron, y son padres de dos hermosos niños. Aunque quedó con algunas secuelas menores, Bernardo sonríe y vive. Somos afortunados.
Nunca volví a León. Me da temor encontrarme con esa mujer que no tenía ni las tarjetas de crédito, ni el seguro de salud en Estados Unidos, que le hubieran permitido salvar la vida de su hijo.
Cuando uno las entiende como decisiones que literalmente puedan salvar la vida de personas al borde del abismo o darles un último empujón hacia la muerte, las políticas públicas cobran una nueva dimensión. La historia de mi hermano se parece en algo a la de Ema Velasco Saavedra. El milagro que ha salvado ambas vidas se facilitó por la disponibilidad de recursos que se pusieron a disposición sin consideración por los costos. Hay muchas más historias con finales menos felices de personas desconocidas -como aquella mujer- que lamentablemente no tienen las mismas ventajas, los mismos seguros de salud, las mismas tarjetas de crédito. Para ellos son las políticas públicas, aunque al diseñarlas e implementarlas no lo hagamos con la misma energía, decisión y voluntad que aplicamos cuando se trata de las vidas de nuestros seres más queridos.





Por años me seguido su columna, pero muy pocas me han atraido tantas como esta, donde a traves de un ejemplo propio ha puesto en el papel algo que no he dejado de plantearme estos 12 dias que Emita ha convalecido, ¿alguno de mis hijos habria tenido la misma oportunidad?Como madre, chilena y ciudadana ruego a Dios que esta terrible experiencia no sea solo una anecdota, sino que produzca los cambios que los comunes y corrientes esperamos y merecemos
Posted by Elizabeth Jimenez on March 02, 2009 at 10:16 AM CLST #
Excelente columna.
Posted by Sergio Correa Espinosa on March 02, 2009 at 10:24 AM CLST #
Sin embargo, el ministro Velasco seguramente pensó lo mismo que tú al ver a aquella madre mexicana: el único enfermo que me importa es el que lleva mi sangre.
Podrás decir que Velasco maneja dineros públicos y que es su responsabilidad salvar a "todos los chilenos" (exagerando obviamente).
(continúa)
Posted by Feña on March 02, 2009 at 10:29 AM CLST #
Pero tu comentario hubiera tenido mucho más peso moral si hubieras ayudado a aquella madre mexicana.
No me cabe duda que a nadie le sobra el dinero, y a ti tampoco. Pero si tanto valoras la vida del ciudadano común, ahí tenías, frente a ti, en una sola persona, la oportunidad de demostrarlo.
Es muy fácil ayudar a alguien que amas. Pero no lo es tanto con un perfecto desconocido.
Actuaste igual que los administradores de las políticas públicas.
Palabras vacías.
Posted by Feña on March 02, 2009 at 10:32 AM CLST #
Posted by Paul (Médico) on March 02, 2009 at 10:42 AM CLST #
Posted by Luis Leyton Johns on March 02, 2009 at 10:52 AM CLST #
Nuestras políticas públicas
La localidad de León debe representar a muchs zonas de nuestro país en donde las bellas infraestructuras no guardan relación con lo que ocurre en su interior. La politiquería los mantiene sin insumos, medicamentos, sin higiene, largas listas de espera y personas ansiosas por recibir la palabra decidora del médico o deben seguir esperando.
Los dineros sobran en las arcas del estado pero es tanto el desgaste que las políticas públicas estan demás.
Posted by José Mansilla A. on March 02, 2009 at 10:56 AM CLST #
Posted by Paul (Médico) on March 02, 2009 at 11:00 AM CLST #
no encontraba la manera de decirlo `pero en tu articulo lo planteas de una manera que hace valer la importancia de que existan politicas publcas en salud
que impidan la desigualdad.
Posted by carlos alfonso on March 02, 2009 at 11:01 AM CLST #
Posted by Ramon on March 02, 2009 at 11:18 AM CLST #
agalvez
Posted by Andres Galvez S. on March 02, 2009 at 11:18 AM CLST #
Posted by Vinopio on March 02, 2009 at 11:23 AM CLST #
Espero que a través de sus futuras columnas, apoye la reducción del estado y sea firme en criticar todas aquellas iniciativas que emanan desde el Ejecutivo que pretenden seguir agrandando el ya pesado estado que tenemos.
Posted by Pedrote on March 02, 2009 at 11:24 AM CLST #
Posted by ramon vergara on March 02, 2009 at 11:29 AM CLST #
Posted by Erna on March 02, 2009 at 11:30 AM CLST #
Posted by Pedro Gomez on March 02, 2009 at 11:37 AM CLST #
Pato, recuerdo esos terribles momentos que compartimos muy a la distancia. Esta columna está entre tus mejores y fácilmente es la más hermosa. Muchas gracias.
Posted by Zoltan Karpathy on March 02, 2009 at 11:40 AM CLST #
Por lo demas, Buena Columna.. En este pais, si tienes un accidente en la calle y no eres adinerado, mueres..
Tenemos mucho trabajo que hacer, me sumo con fuerza.
Posted by Nicolas on March 02, 2009 at 12:07 PM CLST #
Posted by Que cruz señor¡ este $$$$HILE.... on March 02, 2009 at 12:21 PM CLST #
Posted by Verónica on March 02, 2009 at 12:24 PM CLST #
Posted by Mario on March 02, 2009 at 12:36 PM CLST #
Posted by rafael gumucio on March 02, 2009 at 12:45 PM CLST #
Posted by 200.111.133.174 on March 02, 2009 at 12:55 PM CLST #
Posted by María Toledo on March 02, 2009 at 01:15 PM CLST #
La salud en Chile es una verguenza y el Gobierno se limita a culpar a los privados. Ojalá los chilenos hagan que el Gobierno se haga responsable.
Posted by Jorge Torres on March 02, 2009 at 01:16 PM CLST #
Posted by 200.111.133.174 on March 02, 2009 at 01:16 PM CLST #
Posted by CARLOS on March 02, 2009 at 01:22 PM CLST #
Posted by Viviana on March 02, 2009 at 01:32 PM CLST #
Posted by Alejandro Parada on March 02, 2009 at 01:51 PM CLST #
Posted by Pablo on March 02, 2009 at 01:55 PM CLST #
Creo que todos de alguna forma reflejamos lo que deseamos construir como sociedad (como critica o comentario a lo que actualmente tenemos).
Me gustaría(como lo señalo otro posteador de esta columna) saber su opinion con respecto al camino o cambio a las politicas publicas de salud y educacion que son los temas a mi juicio mas relevantes.
Posted by `Patricio on March 02, 2009 at 02:03 PM CLST #
Posted by Miguel on March 02, 2009 at 02:09 PM CLST #
Posted by Cristian Gonzalez Verasay on March 02, 2009 at 02:44 PM CLST #
Posted by Rodrigo on March 02, 2009 at 02:46 PM CLST #
Hice lo mismo que tu, traje mi hermana a USA, le sacaron la protesis la rasparon, estuvo dos años acá, ahora, hasta puede bailar con los ritmos de...La noche.
Posted by Luis GUajardo on March 02, 2009 at 02:52 PM CLST #
Basta con ver estadísticas de depresión en Chile. Los grandes laboratorios son los causantes de muchas enfermedades. Somos vulnerables y todavía creemos en este "dios" medicina alópata. No hay trabajo en prevención.
Posted by verónica ansaldo on March 02, 2009 at 02:53 PM CLST #
Posted by Carlos on March 02, 2009 at 02:58 PM CLST #
Carlos (médico).
Posted by Carlos on March 02, 2009 at 03:04 PM CLST #
Posted by gabriela on March 02, 2009 at 03:08 PM CLST #
Posted by gabriela on March 02, 2009 at 03:17 PM CLST #
ojala ud tambien comente un dato valioso , que tambien esa Clinica de Houston no le embargo la casa a su hermano q el no pudopudo pagar los gastos en x tiempo , y que es muy probable que el solo pague lo que puede ....ni mas ni menos ...por eso la tarjeta de credito en EEUU no es peor que la enfermedad.
Posted by gabriela on March 02, 2009 at 03:26 PM CLST #
Posted by Sergio on March 02, 2009 at 03:33 PM CLST #
Posted by Marcelo on March 02, 2009 at 03:35 PM CLST #
Hay otras alternativas?
Posted by Marcelo on March 02, 2009 at 03:37 PM CLST #
Excelente columna.
Posted by Sergio Correa Espinosa on March 02, 2009 at 03:41 PM CLST #
Alguien les ensegna de la Diabesidad, de las enfermedades ligadas al stress...que son cada dia mas etc.quien debiera tomar esas deciones Sr. Navia? quien debiera ver mas alla del discursofacil
Posted by gabriela on March 02, 2009 at 03:49 PM CLST #
Posted by Paul (Médico) on March 02, 2009 at 03:52 PM CLST #
Antes de apuntar con el dedo, quizás debieramos preguntarnos que haríamos frente a una situación como la descrita, alguién puede ufanarse de no ser egoísta bajo ninguna circuntancia?
Posted by Guillermo Varas B. on March 02, 2009 at 03:53 PM CLST #
Posted by Mario on March 02, 2009 at 04:08 PM CLST #
Posted by Chavita on March 02, 2009 at 04:13 PM CLST #
que suerte para el ministro contar con todos esos recursos, ojala para todos fuese igual
Posted by victor on March 02, 2009 at 04:20 PM CLST #
Tuve que llevar a mi madre a una urgencia publica, despues de 3 horas me dicen que tiene que esperar 3 horas mas,la lleve a una urgencia privada, hicieron lo que pudieron, pera era tarde, fallecio
Posted by Luis Antonio on March 02, 2009 at 04:29 PM CLST #
Quedo con un sabor desagradable y creo que si hubiera vivido una experiencia parecida y, a pesar de la urgencia y el dolor personal, hubiera dejado un "pedazo" de tiempo para aquella mujer, y no sólo el comentario que para ella es sólo algo frío y sin ningún sentido...
Posted by Sergio Saavedra Rivera on March 02, 2009 at 05:37 PM CLST #
Posted by FERNANDO, LA SERENA on March 02, 2009 at 05:38 PM CLST #
Posted by Joaquin on March 02, 2009 at 05:43 PM CLST #
Posted by Jessica on March 02, 2009 at 06:19 PM CLST #
Posted by brad on March 02, 2009 at 06:31 PM CLST #
Posted by Cabreada de la desigualdad nacional y mundial on March 02, 2009 at 06:59 PM CLST #
Posted by no entiendo on March 02, 2009 at 06:59 PM CLST #
Posted by Objetividad ante todo on March 02, 2009 at 07:04 PM CLST #
El Gobierno no se responsabiliza de nada; Bachelet no renunció cuando fracasó en Salud, Cortázar no renunció cuando fracasó en Transportes. Así las cosas achicar el Estado y destinar recursos a modernización salvaría muchas vidas.
Posted by Roberto McNamara on March 02, 2009 at 07:31 PM CLST #
Posted by Dra. Carmela on March 02, 2009 at 07:36 PM CLST #
La realidad es una: Necesitamos mejores polìticas pùblicas y el paìs està en condiciòn de otorgarlas.
El Ministro sin duda està haciendo lo mejor mirando hacia la generalidad del paìs, pero que Chile ha mejorado, lo ha hecho en estos 20 años.
Que muchos otros Bernardos y Emitas puedan vivir despuès de tan duras experiencias para ellos y sus familias.
Gracias Pato por tus columnas !!
Posted by Diogenes Millanao on March 02, 2009 at 10:17 PM CLST #
Posted by Marcelo Del Lago on March 02, 2009 at 10:40 PM CLST #
Posted by Marcelo Del Lago on March 02, 2009 at 10:40 PM CLST #
Posted by Marcelo Del Lago on March 02, 2009 at 10:41 PM CLST #
Posted by Marcelo Del Lago on March 02, 2009 at 10:41 PM CLST #
Con mucho afecto, desde Temuco. Pioneros.
Posted by Ruth on March 02, 2009 at 10:44 PM CLST #
QUizá es justificable uno, por la gravedad de la niña, ¿pero el 2do para trasladar a los padres?
Durante esos días, un niño murió producto de asfixia por inmersión, nada se supo, ningún helicóptero fiscal voló.
Posted by Cristóbal on March 03, 2009 at 03:28 AM CLST #
¡Què podìa hacer el Pato Navia por ese joven enfermo en Mèxico...?
¡Llevarlo a USA...? ¡Tenìa el joven visa para ingresar a EE.UU y plan mèdico para ser atendido en ese paìs...?
Què fàcil es dar consejos cuando no se sabe la realidad.
Ahora hay Internet, informarse ante3s de escribir.
Posted by Diògenes Millanao on March 03, 2009 at 12:22 PM CLST #
Posted by Jorge Pacheco on March 03, 2009 at 04:47 PM CLST #
Gracias.
Posted by LiRio on March 05, 2009 at 10:48 AM CLST #
Estos relatos como el tuyo nos detienen y nos hacen reflexionar que hacemos cada uno de nosotros por el otro.
Posted by José Domínguez on March 05, 2009 at 02:50 PM CLST #
Posted by Cristina Miranda Espinoza on March 13, 2009 at 08:25 PM CLST #
Posted by Pablo Dominguez on March 31, 2009 at 07:21 PM CLT #