la desconocida región metropolitana
May. 31 , 2011
Muy cerca de Santiago, a menos de dos horas de viaje se pueden encontrar
verdaderas sorpresas como es el caso de Lillahue, un palmar relicto de
una de las dos especies de flora endémica chilena (si estoy hablando de
nuestra Palma chilena que, quizás te pueda sorprender, se trata nada
menos que de una maleza).
Conocí este lugar gracias a su dueño, Hernán quien me invitó a visitarlo. La infraestructura del lugar no se puede comparar a la ya establecida en el Parque Nacional La Campana, pero es en propias palabras de su dueño "la forma de limitar el acceso y preservar esta especie considerada patrimonio nacional".
Caminé alrededor de una hora desde donde pudo llegar el vehículo, la mañana estaba cubierta por una densa niebla que al poco andar se dispersó y nos regaló el espectáculo de varios miles de palmeras centenarias aferradas a acantilados y lomajes dominando un paisaje de quebradas, biodiversidad y bosque nativo que perfectamente justificaban la opción de mi anfitrión.
Llegó la tarde y nuevamente comenzaron a llegar las nubes, mientras yo bajaba con la retina llena de imágenes y con un hasta pronto de este hermoso lugar.





