Valparaíso más allá de 2010
May. 10 , 2009
De todas las iniciativas y programas en curso para las celebraciones del Bicentenario, probablemente las más esperadas tienen que ver con nuestra entrañable ciudad-puerto de Valparaíso. No se trata de desmerecer aquellos proyectos y celebraciones que se abren camino en la capital y regiones. Pero en el caso de Valparaíso, la oportunidad del Bicentenario encarna aspiraciones que van más allá de la mera conmemoración, y manifiestan el deseo profundo de una renovación de la ciudad y la esperanza de reconversión de su economía. Todo ello, con la dificultad que impone velar por la preservación de sus valores culturales, sociales e identitarios.
La ambición detrás de estos cambios es enorme y se grafica en las enormes dificultades que han enfrentado los organismos, organizaciones, autoridades e instituciones para poder coordinar e implementar estas transformaciones. Es inédito en Chile el caso de una ciudad en que converjan simultáneamente oportunidades tan excepcionales como la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad, la aprobación de fondos especiales del Banco Interamericano de Desarrollo y la voluntad expresa de un Presidente de la República -como fue el caso de Lagos- por renovar la ciudad y sacarla del círculo de decadencia en que estaba. Lamentablemente Valparaíso no tenía un plan, o al menos una estrategia predeterminada, para poder gestionar y conducir este tsunami de atención y recursos. A ello se agrega algo que todos los porteños conocen, como es la bolsa de gatos de su política local. En un contexto así, no es raro que durante años los planes y proyectos para el Puerto se vieran teñidos por un velo de confusión que suponía duplicidad de roles, rivalidades entre agencias o distintas escalas de gobierno, trabas burocráticas y un sinfín de problemas que aumentaban en la medida que el calendario nos acercaba a 2010.
Pese a lo anterior, poco a poco empiezan a abrirse claros de luz entre la niebla, y se advierte un avance sostenido al nivel de proyectos, que probablemente serán la base de las transformaciones que vendrán. Ejemplo notable de estos cambios es el golpe de cátedra que se dio con la cancelación del absurdo proyecto de Niemeyer para el cerro Cárcel y el magnífico resultado del concurso de que organizó la dirección de Arquitectura del MOP en su reemplazo, que de seguro pondrá buen término a años de controversias con un centro cultural de gran nivel y mucho más integrado a las comunidades vecinas. Lo mismo se comenzará a apreciar cuando se completen las obras de intervención y mejoramiento del equipamiento y espacios públicos de aquellos cerros que los turistas no conocen, como el cerro Toro, donde está la pobreza dura producto de la obsolescencia económica del puerto. Otros proyectos como la reconfiguración de la Plaza Sotomayor y el polémico, pero finalmente resuelto borde costero de Barón, sin duda verán la luz en los próximos años y es de esperar que cada uno en sus propias escalas: cultural, social, espacio cívico y comercial, puedan ir ordenando y liderando este tan esperado proceso. Recomiendo leer el último número de la revista del Colegio de Arquitectos, dedicada al Puerto.
Valparaíso no estará a punto para el Bicentenario, y sería injusto exigirle semejante responsabilidad. En este sentido vale la pena preguntarse cómo esta ciudad en transformación podrá albergar el próximo año al Tercer Foro Internacional de las Culturas, evento global iniciado en Barcelona en 2004 y que los catalanes inventaron como punta de lanza de la tercera fase de renovación urbana de la ciudad. Para los catalanes, el Foro era una excusa para ponerle una fecha de término al ambicioso plan de renovar y reconvertir las zonas post-industriales del norte de la ciudad y la ribera del Besòs como un nuevo polo de desarrollo tecnológico, cultural y académico, aglutinando obras e inversiones por sobre los miles de millones de euros. Si bien Valparaíso no es Barcelona, y los efectos del Foro Catalán han sido cuestionados, llama la atención que el evento de 2004 estaba claramente definido en el Plan
Estratégico de renovación Urbana de la ciudad desarrollado a finales de los 80, que en sus exitosas fases anteriores incorporó la recuperación de barrios, la infraestructura Olímpica y una serie de acciones cuidadosamente planeadas y gestionadas en forma impecable por una institucionalidad coherente y estable. A la luz de lo que estamos experimentando en nuestras ciudades, y ante la inminente llegada del Bicentenario, se hace cada vez más necesaria la implementación de la tan esperada Reforma Urbana, que permita a nuestras ciudades establecer alianzas público-privadas que lideren sus procesos de transformación apoyadas en agencias capaces de planificar estratégicamente y gestionar su implementación en forma coherente. Valparaíso sin duda quedará más bello con sus proyectos, pero para que ello perdure, la reconversión económica aún está pendiente.




Posted by Enric Valls on May 10, 2009 at 12:15 PM CLT #
Posted by juanmo on May 10, 2009 at 12:52 PM CLT #
Posted by Jorge Canales Gatica on May 10, 2009 at 02:08 PM CLT #
Posted by Jorge Canales Gatica on May 10, 2009 at 02:09 PM CLT #
Posted by Daniela Vega on May 10, 2009 at 02:28 PM CLT #
Valparaíso, comuna y ciudad, ha sido la primera en muchos ámbitos; sin embargo, el traslado de las industrias a Santiago o, lo que es peor, de las casas matrices debilitó al puerto y a su área metropolitana.
Posted by camilo on May 10, 2009 at 02:56 PM CLT #
Posted by Daniel on May 10, 2009 at 03:45 PM CLT #
Atte: Conconino.
Posted by Nicolás Hernández on May 10, 2009 at 06:50 PM CLT #
Posted by david on May 10, 2009 at 07:02 PM CLT #
Posted by Carlos on May 10, 2009 at 09:15 PM CLT #
Posted by Felipe on May 10, 2009 at 11:36 PM CLT #
Por otro lado, creo que los procesos de transformación, que nadie niega que son necesarios, no pueden concebirse sin la participación de los habitantes. La siempre mencionada "alianza público-privada" suele ser más bien una alianza a puertas cerradas que de pública tiene bastante poco.
Posted by Felipe on May 10, 2009 at 11:47 PM CLT #
Posted by Felipe V. on May 10, 2009 at 11:50 PM CLT #
Por otro lado, creo que los procesos de transformación, que nadie niega que son necesarios, no pueden concebirse sin la participación de los habitantes. La siempre mencionada "alianza público-privada" suele ser más bien una alianza a puertas cerradas que de pública tiene bastante poco.
Posted by Felipe V. on May 10, 2009 at 11:50 PM CLT #
Posted by Felipe V. on May 12, 2009 at 06:00 PM CLT #
Por otro lado, creo que los procesos de transformación, que nadie niega que son necesarios, no pueden concebirse sin la participación de los habitantes. La siempre mencionada "alianza público-privada" suele ser más bien una alianza a puertas cerradas que de pública tiene bastante poco.
Posted by Felipe V. on May 12, 2009 at 06:01 PM CLT #