Nicolás Emilfork

Cultura

 

Un Gran Regalo: Meciendo, Cantata con Poemas de Gabriela Mistral

Dec. 19 , 2008

5 Comments

Hace unas semanas cayó en mis manos, gracias a la gentileza de un amigo, el disco “Meciendo”, una cantata latinoamericana con textos de Gabriel Mistral, y música de Alex Vigueras sscc. Una obra, que según mi opinión, tiene que ser difundida, ya que une de manera riquísima, y en ocasiones notable, textos, música  e instrumentación. Y que mejor período que Navidad para hacer un regalo con sentido.


 


Los textos escogidos son del libro Desolación, y la transversalidad entre los textos está determinada por la temática de la maternidad. Por un lado, la maternidad sagrada, que reconoce la presencia de Dios; por otro, la maternidad dramática,  donde la soledad de la madre y la amenaza están en el centro; y por último la maternidad vulnerable y necesitada.


 


La música es de Alex Vigueras, sacerdote de la Congregación de los Sagrados Corazones, quién con una sensibilidad notable es capaz de recrear musicalmente cada texto con criterio sin caer en la precariedad ni en los excesos, demostrando oficio, belleza, y en muchos momentos, genialidad.


 


La voz de la solista, Magdalena Matthey, se mueve con especial versatilidad en cada uno de los cantos, capaz de recrear tanto la nostalgia, la tristeza  y lo lúdico. Alcanza momentos realmente notables en La Madre, Yo no tengo Soledad, Canción Amarga y Mi Canción. Ximena Rivas nos hace sentir acogidos a través de una narración realista, sobria, que no cae en excesos teatrales, lo que la convierte en una pieza vital. Junto al Coro Universitario de Santiago, dieciséis músicos y los arreglos musicales de Luciano Valdebenito, dan vida a 13 poemas de gran factura literaria a través de un musicalización impecable.


 


Utilizando ritmos latinoamericanos como base de la composición, que son enriquecidos por la instrumentación a través de agrupaciones propias de la música clásica, de la música folclórica y de la participación de un coro clásico, el compositor crea una sonoridad enriquecida por la multiplicidad de instrumentos y su utilización con criterio.


 


La Obertura, iniciada por los vientos y cuerdas, determina el carácter nostálgico de la obra, que con la aparición del coro a modo de clamor, nos manifiesta la fragilidad de la condición de la mujer y de su maternidad, y al mismo tiempo, la riqueza innegable por su condición de madre. Seguida de un texto (que nos recuerda el Decálogo del Artista que alguna vez escribió la poetisa) y una música más festiva, se nos pone de manifiesto el carácter sagrado de la vida y la maternidad, que manifiesta Gabriela Mistral en el poema, traducido en la esperanza y el gozo de mecer a un niño.


 


Continúa con La Madre Triste, una canción de cuna al más puro estilo mistraliano, que a través de la inclusión paulatina de instrumentos nos devuelve la alegría que a veces será negada por los textos tristes y nostálgicos de la Cantata. Cómo será, nos manifiesta el deseo y la esperanza de cargar al niño que está por nacer, a través de un texto íntegramente narrado, interrumpido sólo por el verso que da nombre al poema y que enlaza musicalmente con Apegado a Mí,  un bossa-nova que nos describe el deseo de dormir junto al hijo recién nacido.


 


La Dulzura, es uno de los textos que mejor describe el carácter sagrado y de santidad que Gabriela Mistral le da al misterio de la maternidad, que acompañado de cadencias al más puro estilo de música la nacionalista española, lo convierte en una de los momentos de mayor vigor de la obra. Continúa con Meciendo, poema que es expuesto en forma de vals, que da título a la obra, y que nos hace danzar en nuestro imaginario junto a la alegría de mecer al hijo que ha llegado.


 


El Dolor Eterno, marca de manera fulminante el carácter doble de la maternidad que le otorga la poetisa. Por un lado la alegría, y por otro el dolor que marca el estar conectado a la vida de un ser nacido de las entrañas, que es descrito a modo de declaración de amor, en el octavo poema de la cantata, La Noche.


 


Arrojada, marca el comienzo de la sección más lograda de la cantata, la de más alto vuelo, y quizás la más original. Nos pone en una de las situación más dolorosas: el hijo no deseado, que en un clamor de la solista, del coro y de la narradora la convierten en uno de los pasajes más estremecedores de la obra, que cierra con una de los versos más hermosos, “Para mí viniste, para mí que estaba sola”, que  gracias a la musicalización, paulatinamente es transformado de un carácter triste a uno esperanzador. Yo no tengo Soledad, continúa con el desarrollo del verso antes señalado, que grita a los cuatro vientos el agradecimiento por la compañía del niño amado, respuesta al desamparo y tristeza que rodea a la madre.


 


Por Él es una declamación, un grito de misericordia por la existencia de este niño, el hijo, que junto a la gran presencia del coro, otorga una gran empatía e identificación con el auditor. Canción Amarga, quizás la más sinfónica de todas, es capaz de manifestar la alegría, y la festividad del juego gracias a la utilización de la guitarra, los vientos y bronces a lo largo del poema.


 


La Madre, con una participación notable del violoncello y del coro, nos devuelve la nostalgia, y la tristeza presente en los textos anteriores, que de una manera u otra son mermadas por Mi Canción, gran epílogo de la obra, que con apoyo del coro y la fuerza de la instrumentación, nos deja con un espíritu fortalecido que nos permite recrear y sentir la bendición de la maternidad.


 


La carátula del disco, gracias a las ilustraciones de Nelson Plaza, es otra obra de arte, que dan una mano en la comprensión íntegra de los textos que dan vida a la Cantata.


 


En síntesis, una obra necesaria, que da cuenta de textos de gran profundidad que vuelven a nacer través de la música. Una obra que seguramente producirá identificación en las mujeres embarazadas, y que gracias a los textos de una gran mujer y la gran elaboración musical de Alex Vigueras, nos permitirá sentir a todos, en palabras de la poetisa, “la santidad de este estado doloroso y divino”.


Nota: Dónde obtenerlo


- Link


- Casa Provincial SSCC, Condell 665, Fono 222 0143



Comments:

Gracias por el dato! definitivamente un aporte, hay que comprarlo y dsifrutarlo. Saludos!

Posted by Laura on December 19, 2008 at 10:01 AM CLST #

También he tenido la maravillosa oportunidad de escuchar este trabajo. He tenido la grandiosa suerte de conocer a Alex Vigueras y de ser testigo de su inquietud musical, la cual se ve reflejado en este grandioso disco, donde no sólo se rescata los poemas de Gabriela Mistral (Un gran favor para quienes no tenemos mayor cercanía con la poesía), sino que también es todo un homenaje a la maternidad.
Gran voz la de Magdalena Matthey y los relatos de Ximena Rivas.
Muy recomendable.

Posted by Alvaro Ruiz Mardones on December 19, 2008 at 10:08 AM CLST #

Nicolás....gracias por tus comentarios musicales
sobre "Meciendo". Es un gran aporte el que haces, imagino que el lector se hace una idea profunda de lo que es la obra. Nosotros con Alex estamos felices con los resultados. Estamos trabajando por la posibilidad de montarla en vivo...es lo único que queremos.

Un abrazo y gracias nuevamente

Luciano Valdebenito

Posted by Luciano Valdebenito on December 21, 2008 at 10:13 PM CLST #

Hola. Vivo en Murcia, España. Estoy interesada en comprar este CD, pero no lo encuentro en mi ciudad de residencia, Murcia. ¿Alguien me podría decir en dónde encontrarlo? Gracias.

Posted by María del Carmen on December 27, 2008 at 04:38 AM CLST #

Estimada María Carmen, Puedes contactar vía teléfono a la congregación en Chile de los SSCC o en el link que aparece al final de la columna. Creo que su distribución aún no es internacional.
Saludos

Posted by Nicolás Emilfork on December 27, 2008 at 02:48 PM CLST #

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