Hacer más verde el desarrollo, un desafío mundial, por Nicola Borregaard
Mar. 31 , 2011
Se dice que las crisis son oportunidades para cambiar. El mundo está experimentando diversas crisis. El clima está cambiando; los glaciares se retraen, el agua escasea, su calidad empeora, y cada vez se producen más eventos extremos. El petróleo está a merced de los conflictos sociales y políticos; es un recurso finito cada vez más demandado y escaso y, por ende, más caro. Los alimentos sufren las consecuencias del cambio climático, de la crisis del agua y del petróleo, y compiten con los cultivos utilizados para los biocombustibles. La crisis financiera (del 2008) resulta difícil de dar por superada y su sombra parece todavía acechar.
En este contexto, ¿cuál es la oportunidad? Naciones Unidas, producto de la crisis financiera y la inyección de considerables recursos para superarla, adelantó ya en 2009 que tendría que venir un crecimiento verde; que los paquetes de incentivos fiscales, los fondos de ayuda internacional, las inversiones a realizar, debían ir en beneficio del medio ambiente. Por ejemplo, las obras públicas en el sector vivienda debían realizarse bajo criterios ambientales (suficiente aislación térmica, eficiencia energética, energías alternativas, etc.); las inversiones en transporte debían privilegiar el transporte no motorizado y aquel público; el fomento agrícola debería hacerse privilegiando la agricultura bajo prácticas que cuiden el agua y la tierra. Se comenzó a hablar de las soluciones “bajas en carbono” o “cero carbón”, haciendo referencia a menores emisiones producto de la combustión de combustibles fósiles.
Rio + 20, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable que ocurrirá en Río durante 2012, asumió el lema de la “economía verde”. Muchas iniciativas están ocurriendo a nivel internacional. Tal como se habla de economía verde, también se habla de “empleos verdes”. Naciones Unidas ha profundizado en el significado económico de la protección del medio ambiente; en particular, se ha desarrollado un trabajo inédito sobre la “economía de la biodiversidad”, lo cual sin duda será fundamental para persuadir a quienes todavía dudan sobre la importancia de cuidar el medio ambiente. La OECD se ha sumado a esta corriente, formuló una Declaración de “Crecimiento Verde” en 2009, y está desarrollando diversos estudios y discusiones sobre el “desarrollo verde”.
Adicionalmente, una coalición de organizaciones muy diversas – empresas, organismos internacionales, y ONGs entre otros – está trabajando hace casi dos años sobre la economía verde. Esta coalición, coordinada por el Instituto Internacional del Medio Ambiente (IIED, Reino Unido), además de articular y realizar estudios, está colaborando en la realización de diálogos nacionales sobre la economía verde. Ya se han realizado diálogos en India, Brasil, y en Trinidad y Tobago. La idea central es llegar a Rio + 20 con una visión de lo que significa la economía verde y las correspondientes prioridades de acción en los diversos países.
¿Y qué pasa en Chile? El “Encuentro Opción Verde”, organizado por el Centro de Investigación y Planificación del Medio Ambiente, CIPMA, la Asociación de Empresas Eléctricas y la Fundación AVINA, es una iniciativa que está ocurriendo en paralelo a lo que está sucediendo a nivel internacional. Con el objetivo de obtener una visión país sobre lo que un desarrollo con base en nuestro capital ambiental y social puede significar, desde enero a la fecha se han realizado una serie de talleres y diálogos en el tema de las ciudades, el sector forestal, el sector energético, el sector minero y el sector alimentario. Los resultados se presentarán y discutirán el próximo 14 de abril en el Museo de Arte Contemporáneo, con la participación de la Ministra de Medio Ambiente, varios Subsecretarios y Senadores y Diputados del Congreso Nacional.
De esta forma se está construyendo una visión nacional que se retroalimenta directamente con lo que ocurre a nivel internacional. De hecho, el Encuentro cuenta con el patrocinio y la participación del antes mencionado IIED. No solo los acontecimientos internacionales sino también los cambios y los conflictos ambientales y sociales que vivimos en el país nos apremian a encontrar nuevos caminos al desarrollo.
Nicola Borregaard, Directora Ejecutiva CIPMA




