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de La Tercera

 

¿Y quién se queda con los recuerdos?, Susana Mondschein

Dec. 30 , 2011

1 Comments

Hace un tiempo mi amiga Gina me escribió a propósito de uno de mis posteos: "…este mail me encontró un viernes por la tarde, a las 7 pm, ya a esa hora sin nana, sola con David, yo preparando a última hora una presentación sobre Responsabilidad Social y Derechos Humanos para el lunes y David (de 8 años) revoloteando a mi alrededor para comer, jugar, cantar y ojalá también bailar (si es que yo estaba disponible) ¡Me detuve a leer el posteo y  me divertí mucho! Fue un excelente break entre las tensiones del momento. Y luego me hizo reflexionar... a nosotros nunca se nos pasó por la cabeza tener nana puertas adentro, incluso cuando nacieron los niños y nos cambiamos a un departamento más grande, y en un período, además, en que las actividades de pareja se veían mermadas brutalmente con los niños pequeños, siempre demandando atención individualizada ... Ahora, pensaba, si esa nana estuviera, yo terminaría mi presentación tranquila, mientras ella le da de comer a David, juega con él, canta y bailan juntos y se graba en su corazón esos momentos preciosos con mi hijo.

Luego pensé ¿y para qué diablos me independicé (laboralmente)? En buena parte fue para tener más libertad de movimiento y estar más con los niños, particularmente con él (David); la Beatricita (hoy de 12 años) ya había sufrido sus primeros 4 años de mamá "after eight". Bueno, dejé el computador, le serví a David su comida, dejé que llevara la radio a la cocina y pusiera desde la cancioncita del mundial con la Shakira hasta Villancicos de Navidad; ahí descubrí que la  que más le gustaba era la  que más lo ponía triste, porque trataba de un niñito pobre que no recibía regalo de Navidad.

Luego bailamos todas sus canciones preferidas y negociamos el brócoli por la lechuga (había que terminar de comer también, pues). Hoy lunes hice mi famosa presentación, que la terminé el sábado a las 3 de la mañana. Y miro ese viernes con David, y fue lejos lo mejor de la semana; agradecí no tener nana puertas adentro. ¡Ahora sólo me queda resolver cómo hago con este cuento de las actividades de pareja y la gran necesidad de dedicarnos más tiempo!...".

El mensaje de mi amiga me hizo acordar de una historia que leí hace un tiempo. Un charlista, experto en manejo del tiempo, presenta a la audiencia un frasco de cuatro litros y un montón de rocas del tamaño de un puño y pregunta ¿cuántas rocas caben en el frasco? Los participantes proponen distintas cantidades. Entonces él dice "averigüemos", y pone una roca tras otra, hasta que no caben más. Al finalizar, el charlista pregunta "¿está lleno el frasco?", a lo que la audiencia contesta con energía que sí. "No tan rápido", responde, y saca una bolsa llena de piedrecillas y las vacía en el frasco. Las piedrecillas rellenan los espacios vacíos dejados por las rocas. Entonces el charlista vuelve a preguntar ¿está el frasco lleno? Los participantes responden ahora más dudosos "probablemente no." "Bien", dice el orador, sacando un balde con arena y vaciándola en el frasco con rocas y piedrecillas. 

Nuevamente pregunta "¿está el frasco lleno?" La audiencia capta la idea y contesta "No". Qué bien, insiste el charlista sacando un jarro de agua y vaciándola en el frasco con rocas, piedrecillas y arena. Entonces dice: "damas y caballeros, ahora sí que el frasco está lleno", y pregunta "¿cuál es la moraleja?". Estando en un seminario sobre cómo manejar en forma eficiente el tiempo, una participante entusiasta responde "hay muchos huecos vacíos en nuestra jornada: si nos esforzamos, siempre podemos  incorporar actividades a  nuestra rutina diaria", "¡No!" responde enfático el charlista, "ese no es el punto". El punto es que si no ponemos esas rocas grandes al comienzo, después nunca hubiésemos podido hacerlo.

¿Cómo se irán a acordar mis hijos de mí y de lo que hacíamos juntos? ¿De qué me voy a acordar yo? Espero que no sea como la vieja que todo el día gritaba y  daba órdenes y se preocupaba más de que no quedara el chiquero después de cada proyecto escolar que  de admirar las bellezas producidas. Mi imagino que es una mala señal cuando mi hijo me contó que se unió al grupo en Facebook  "Odio cuando le cuento una anécdota a mi mamá y en vez de reírse me termina dando un sermón." Oops, creo que me he sobregirado en  aprovechar oportunidades  para  traspasarle buenos valores (o mis valores). 

En cuántas ocasiones me han pedido ayuda para terminar un proyecto para el colegio. Siempre lo he hecho; pero, por cierto, primero no pierdo la oportunidad del sermón; la importancia del manejo del tiempo, de ser organizados, de la responsabilidad, de la autonomía, y bla, bla, bla… Pero también, en muchas de esas ocasiones los derivaba donde la nana; total, igual ella era más creativa y le quedaban mucho mejor que a mi (disfraces, horneada de queques para colaborar en el colegio, decoración de galletitas, etc.) ¿Cuántos recuerdos me habré perdido? 

Ahora estoy en la onda de usar esas ocasiones, como ese tiempo de calidad que tanto hablan los sicólogos. O sea, si estoy con ellos, estoy con ellos (confieso que es difícil no chequear el Blackberry de vez en cuando). Por ejemplo, me hice el propósito de ver los videos de YouTube que mi hijo quiere compartir conmigo en vez de gritarle estoy ocupada (y pensar para mis adentros que no estoy para perder el tiempo mirando cómo una naranja canta igual a Lady Gaga). 

Y mi amiga Gina termina su email contándome una anécdota. "… Cuando David estaba en kinder le preguntaron al curso que nombraran algo en sus vidas con lo que NO podían vivir (algo de lo cual no podían prescindir). La idea (no muy bien presentada) de la profe era conectarlos con el medioambiente, lo indispensable de los recursos como el agua y el aire. Bueno, los niños respondieron desde las salchichas, pasando por su perro; otros más amables se acordaron de la mamá, la abuela … a mí me llamaron a reunión porque mi hijo había respondido "la nana". Cuando le pregunté  por qué, dijo porque no comeríamos, no le lavarían la ropa, los papás no trabajarían ...una larga lista...plop!  

* Ingeniero industrial y académica de la Universidad de Yale 



Comments:

Ups, que ninio mas indiscreto !
jajajaja, perdon pero despues de leer no me esperaba un final asi.
Yo se,es tragicomico y entretenido,ademas tiene moraleja y todo, je

Feliz Anio Nuevo y a disfrutar mas de los momentos !!

Posted by Marce* on December 31, 2011 at 11:00 AM CLST #

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