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de La Tercera

 

Réplicas de nuestros padres, por Sonia Lira

Mar. 15 , 2010

16 Comments

Escribo tras la fuerte réplica del jueves. Me pilló a la salida del Metro y una tabla apoyada en la pared (¿escombro?) cayó sobre mi pie derecho. Partí a la enfermería del diario para que me sacaran una astilla. Otra vez tembló.


- "Usted es bien tranquila", me dijo el enfermero, mientras me ponía povidona yodada .


-"Sí, pero si sigue el zangoloteo nos ponemos en el dintel. ¡De rodillas!"- dije con voz firme, como de monja superiora.


Fue entonces cuando me alarmé. Y  no por el sismo, sino porque sentí como si me desdoblara y observara a un clon de mi madre, repitiendo exactamente sus palabras para el terremoto de 1985. Y, lo más preocupante de todo, es que lo hacía con su mismo tono de voz, es decir, de monja superiora.


Claro que mi consternación fue  definitiva cuando, en medio del cuasi caos, lancé una talla fuera de lugar. Descontextualizada, por no decir desubicada, a imagen y semejanza del humor negro de mi padre.


Conclusión: a medida que los años pasan y ganamos  experiencias y canas, constatamos -no sin inquietud- cómo terminamos pareciéndonos a nuestros progenitores más de lo que  quisiéramos.


En efecto, según un artículo publicado en Mail Online, el 80% de las mujeres  encuestadas admitió que repite con sus hijos las mismas frases que usaron con ellas sus madres.


Lo más triste o conmovedor de todo -según como se mire- es que casi siempre acabamos por replicar  las frases y gestos que más odiábamos y que juramos de guata  jamás repetiríamos.


A mí, por ejemplo, me carga escuchar el rosario de consejos y previsiones que mi mamá lanza ante la inminencia de cualquier peligro, real o imaginario: "Mira a ambos lados de la calle antes de cruzar, porque nunca faltan...";  "¡Cómo se te ocurre salir con esa falda tan corta! ¿Acaso no sabes cómo son los hombres?".


 Después que fue noticia un árbol que cayó sobre un motorista, mi mamá partió motu proprio a hacer un catastro del estado de la vegetación en mi jardín y también arrasó con un arbusto que existía a la entrada del portón, porque, según ella, era una guarida perfecta para asaltantes o saqueadores, como ahora se dice.


Siempre dicta cátedra sobre la importancia de mantener cortada la llave del gas y, en caso de terremoto, de  correr hasta el dintel más cercano. Ahora, si la tierra se sigue moviendo,  no hay más remedio -sentencia- que arrancar al patio y agarrarse a un buen árbol, ojalá de rodillas (supongo que esto último esconde algún misterio religioso). Yo hago como que no la escucho -"cosas de viejas", digo para mis adentros- y adopto una pose cool.


Así fue hasta que llegó la madrugada del 27 de febrero y lo primero que hice fue correr al marco de la puerta del dormitorio y ponerme de rodillas. Cuando paró un poco el zangoloteo, partí al jardín para elegir un buen árbol al cual arrimarme si las cosas se ponían color de hormiga. Mi marido, que es extranjero, sólo atinó   a seguirme, confiado en mi experiencia de autóctona experta en asuntos de la pachamama.


Y después que pasó el primer susto, saltó de mi boca la broma fuera de lugar, una patología heredada por parte de padre:


-"¡Qué raro!"- exclamó mi marido- Del estanque del baño sólo saltaron los rollos de confort.


-"¡Obvio!"- le respondí- "sabían que iba a quedar la $&%$$&".


Así son las cosas no más. Antes de que los científicos nos atosigaran con la cháchara de los genes, la sabiduría popular ya había dicho cosas tan exactas como "De tal palo tal astilla" o "Lo que se hereda no se hurta". Y hasta aquí nomás escribo, porque otra réplica me obliga a partir rumbo al dintel.



Comments:

¡¡Ja..ja..ja !! Tienes una razon del porte de un portaaviones, por ese motivo me inscribi en cuanto curso tuve a mi alcanze sobre actuaciones de emergencia, a la postre me pillo con agua acumulada y luz automatica de emergencia hasta para seguir navegando en la noche del terremoto, mis "nenas" estaban concientizadas a tal nivel que asistieron a sus vecinos y conocidos con un manejo envidiable y en el momento crucial no sintieron panico, solo un manejo adecuado y con el respeto correcto. <8))

Posted by Fantomas on March 15, 2010 at 06:56 PM CLT #

La pura verdad. Cada vez nos parecemos más a nuestros viejos, y como dice Sonia, heredamos lo que menos pensábamos. Una buena reflexión.

Posted by Pancho on March 15, 2010 at 09:34 PM CLT #

Muy atinada las palabras. Como nos parecemos a nuestros viejos con el paso de los años. Parecernos o no. Ese es el dilema, pero hay otras encrucijadas. Ahora con el terremoto asomó mi lado reliogioso, ¿quien lo pensaria?

Posted by Juan Andres on March 15, 2010 at 10:18 PM CLT #

¡Cuánta razón, Sonia,! ¡Cuánta razón!

Posted by Pablo on March 15, 2010 at 10:22 PM CLT #

Es muy cierto, aunque aun no paso delos 17 años, ya me a pasado incontables veces que me veo diciendole a mi hermana o primos chicos las mismas frases de mi mama, y tambien actuando con la misma seriedad de mi papa. Y tambien claro antes del terremoto nunca un sismo me acelero siquiera el corazon y ahora con la minima replica ya todos mis sentidos se ponen alerta.
En fin me llegaron profuntamente tus palabras...

Posted by Cony on March 16, 2010 at 03:16 PM CLT #

¿Será todo tan predeterminado? ¿Terminaremos siempre parecièndonos a nuestros padres? ¿Y si ellos no son precisamente ejemplos? Solo planteo estas pregunstas.

Posted by Camila on March 16, 2010 at 03:43 PM CLT #

sin ánimo de ofender, me parece bien básica la reflexión, si con todo lo que hemos pasado en estas dos semanas sólo le ha servido para concluir lo mucho que terminamos pareciéndonos a nuestros padres, déjeme decirle, con mucho respeto, que no ha hecho bien la pega. Se espera mucho más de una columna señorita Sonia, más todavía en los tiempos que estamos viviendo.

Posted by juan carlos olivera on March 16, 2010 at 05:29 PM CLT #

Juan Carlos, creo que la hora de los balances no sólo debe ser escombros y -muy lamentable, víctimas humanas. También reflexionamos sobre otras cosas que le pueden parecer insípidas, pero en mi caso le digo que para el terremoto actué igual que mi abuelo: ¿Y usted?

Posted by Ramiro Pérez on March 16, 2010 at 07:43 PM CLT #

sí claro don Ramiro, igual que mi abuelo, bisabuelo y tatarabuelo, pero el punto no es ese, no porque lo que concluya la señorita sea cierto hace interesante la columna, la conclusión de lo mucho que nos parecemos a nuestros progenitores me parece de una obviedad tremenda... casi de colegio... es mi humilde y respetuosa opinión porque al menos, en mi caso, le pdio un poco más a una columna que se publica en uno de los diarios más importantes de Chile.
atte
jco

Posted by juan carlos olivera on March 16, 2010 at 07:59 PM CLT #

Já, já, que absurda (y divertida) la polemica desatada por los señores Ramiro Y Juan Carlos. Para mí el aporte de esta columna está justamente en mostranos el lado absurdo de la vida. Desde ese punto de vista: un aporte y muy bien escrita.

Posted by Patricio Díaz on March 16, 2010 at 08:53 PM CLT #

A propósito de absurdos, los terremotos y otras calamidades geográficas nos dan una aujténtica lección sobre el caos del universo, el sinsetido de la vida y la insoportable liviandad del ser. Así es: nada somos y en nada nos convertiremos. Para no desviarme del tema de lacolumnista puedo decir que este nihilismo fue heredado cuando cumplí 30 años de madre y padre.

Posted by Rodrigo Isla on March 16, 2010 at 09:51 PM CLT #

Muy bueno. Ayuda a reflexionar.

Posted by hans on March 18, 2010 at 06:40 PM CLT #

creo que la gracia de la columna radica mas bien en el desarrollo del tema lo cual lo cumple a cabalidad.
los señores que encuentran obvio el tema me parecen que quieren asumir un rol de personas mas inteligentes lo que demuestra inseguridad.
creen que el escribir bien y entretenido es propiedad de todos?

Posted by loreto diaz on March 18, 2010 at 06:47 PM CLT #

mmmmmm , es veldá!... noto como mi voz se parece cada vez más a la de mi padre ,a medida que entro en la etapa fisica en que el se encontraba cuando yo naci y de la que tengo mas memoria (treinta y tantos)... abrazo a mi mujer de la misma manera , le hablo a mis hijos con el mismo tono de voz, el mismo humor y sentimiento de atencion-desatención que tanto me fastidiaba...que horror , que la sangre y el ánimo busquen y discurran por los mismos senderos conocidos en el cerebro...

Posted by patriciomaldon on March 18, 2010 at 07:33 PM CLT #

Excelente espacio las columnas de tendencias y, en efecto, creo que las catástrofes naturales son momento para reflexionar de todo y sobre todo. Hoy pensé que me comportaba como mi padre cuando trataba de explicarle a mis pequeñas hijas, despues de una visita a la playa el `porque de los tsunami. Fue un momento de reflexion y de recuerdo de mi padre a quien dedico esta reflexion. saludos. RAFA TORO.

Posted by Rafael Toro on March 21, 2010 at 08:30 PM CLT #

Reflexiones de domingo; reflexiones de catastrofes; reflexiones filiales.... Bien.

Posted by Andrea on March 21, 2010 at 10:18 PM CLT #

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