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de La Tercera

 

Déficit intencional, Por Martín Vinacur

Aug. 22 , 2010

4 Comments


Esta niñita tiene un problema de aprendizaje-, dijo el profesor.


Y la mamá la llevó a un especialista. Corría la década del 30, el déficit atencional no se había inventado, así que la gente no sabía que podía tener eso.


Las respuestas de su mamá a las preguntas del doctor rebotaban entre las paredes revestidas en roble del consultorio, mientras nuestra niñita, inquieta, que se retrasaba con sus tareas y sufría el bajo rendimiento de su escolaridad, movía impacientemente sus rodillas y revoleaba los ojitos escrutándolo todo.


-Después de haber escuchado todo lo que tu mamá me contó, necesito hablar con ella en privado. Quédate aquí, volvemos enseguida-, le dijo el doctor.


Y la dejaron sola.


Antes de salir de la habitación, el doctor encendió la radio que tenía sobre su escritorio. Dejó la puerta entreabierta y le dijo a la madre: -Esperemos un momento y observémosla.


A partir del instante en el que la pequeña quedó sola, empezó a bailar. Envuelta en lo que la radio le ofrecía, comenzó a moverse al ritmo de la música y desaparecieron las pesadas paredes de roble.


Después de haber presenciado la escena desde fuera, el doctor se volvió hacia la madre y le dijo: -Señora, su hija no está enferma. Su hija es una bailarina.


La niñita se llamaba Gillian Lynne, hoy tiene 84 años y ha sido una de las más destacadas bailarinas, coreógrafas y directoras británicas.  Su trabajo abarca desde el Royal Ballet hasta Broadway y Hollywood. Da lo mismo su éxito. Fue feliz, con eso alcanza.


Conocí esta historia en la TED de Sir Ken Robinson, autor inglés cuyo título nobiliario no es una rancia cucarda heredada, sino que deriva de sus aportes (teoría y acción) en el campo de la educación. Comentando este episodio, la misma Gillian contaba que cuando su mamá la llevó a la escuela de danza pudo ver, plena de entusiasmo, que había muchos más como ella: "Gente que necesitaba moverse para pensar". Potente.


No soy un especialista en educación, pero, por mi inquietud y deformación profesional, puede decirse que he buceado en la creatividad. Y si hay algo de lo que puedo dar fe (levanto la apuesta, creo que todos podemos hacer de notarios aquí) es que el sistema no ayuda.


Picasso decía que todos nacemos artistas y lo vamos perdiendo en el camino. La creatividad es una combinación inexplicable entre intuición y capacidad asociativa. El cerebro funciona así, es interactividad en estado puro. Y nosotros, los adultos, vamos pisando esas conexiones como si fueran hormiguitas. Eligiendo por los niños con una prepotencia utilitarista, priorizando nuestra interpretación de lo que ellos necesitan para desenvolverse en un mundo que arrogantemente pretendemos conocer (digámoslo, ¿alguien tiene alguna idea de cómo va a ser el mundo en 25 años?).


Así vamos extrayendo su capacidad de sorpresa, de asociación, de expresión, creando los pequeños autómatas de The Wall. O como en el cuento de Daudet, "El hombre del Cerebro de Oro", al que todos le van sacando un poquito hasta secarlo.


El déficit atencional es nuestro. Les prestamos poco y nada de atención a los chicos. Nos enfocamos en mediciones y resultados formateados: señores, somos los reyes del multiple choice. ¿Qué capacidad de pensar ideas propias pueden tener los chicos si no hay articulación, asociación, redacción, elaboración?


Repetimos un modelo social y cultural sin cuestionamientos. Y mientras pretendemos encastrar los pentágonos y los hexágonos dentro de los cuadrados, nos estamos perdiendo de inteligencia. De otras inteligencias. ¿No funcionales al sistema?¿Según quién?


Se los etiqueta: problemáticos, under-achievers. Lo que me hace recordar que a Einstein le iba tan mal en el colegio que sus papás pensaron que tenía retardo. Sí, Einstein.


Probablemente hoy, igual que a Gillian, le hubieran dado una pastillita y listo, de vuelta pa' la casa.




Comments:

Excelente columna!. Te mando estas palabras... escritas hace más de 80 años.

"No hemos de preguntarnos qué necesita saber y conocer el hombre para mantener el orden social establecido; sino: ¿qué potencial hay en el ser humano y qué puede desarrollarse en él? Así será posible aportar al orden social nuevas fuerzas procedentes de las jóvenes generaciones"
Rudolf Steiner

Posted by Rafael Basualto on August 23, 2010 at 01:27 PM CLT #

En todo caso, el punto aquí también es el "ojo" del médico... El fenómeno educativo no está separado de lo médico! Si me das un correo, te mando dos historias más similares a la que colocas en tu columna.
Mis saludos

Posted by Rafael Basualto on August 23, 2010 at 01:29 PM CLT #

Esa niñita, como muchas otras, necesitaba moverse para pensar, es decir que su tipo de aprendizaje era kinestésico y sus principales habilidades estarán en el área de expresión corporal. En la realidad chilena, la mayoría de los profesores no se da el tiempo de averiguar cómo aprende cada uno de sus alumnos. Hoy todos tienen que rendir en conocimientos, sacarse un 7 es lo único importante... pero para que el colegio siga funcionando. No importa si pasan de curso sin saber leer.

Posted by Sandra González on August 23, 2010 at 07:10 PM CLT #

Gracias Martin por tus palabras, son un aliciente frente a la secta del ritalin conformada por gente que le asusta la creatividad y la expresión!

Posted by Laura Gil Flood on August 26, 2010 at 10:31 AM CLT #

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