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de La Tercera

 

¡Acúsalo con tu papá Cuico! Por Marcelo Con

Feb. 01 , 2010

8 Comments


Las dos primeras semanas del año estuvimos con mi familia en Isla de Pascua. La noche que llegamos y mientras comíamos en un restaurante, un santiaguino joven, de una mesa cercana, comenzó un escándalo porque no le aceptaban su tarjetita de crédito.


 Con los malos modales del continente y envalentonado por el par de daikiris le gritaba al mozo: "¡¿Tienes idea con quién estás hablando?!", y su prepotencia traposa no terminaba ahí, "¿sabes quién es mi padre?", repetía. "El que se acostó con tu madre", respondió el pascuense con ese humor seco que caracteriza a los Rapa Nui. "¡¿Qué te has imaginado indio de mierda?!", dijo el capitalino lanzándose sobre el chaparrón de combos que de seguro iba a recibir.




Afortunadamente para él, su polola amainó la paliza pagando la cuenta en efectivo y llevándose al cuiquito (que seguía amenazando con que se iban a acordar de él). Nunca supe de quién era hijo el malcriado, aunque me gusta imaginar que eso de creerse el "te pito o te henua", también hubiera avergonzado a su "santo" padre.




Todos mis amigos son hijos del rigor y pocas veces me he cruzado con personas cuyos padres son famosos. Recuerdo básicamente a tres, aunque debo aclarar que nunca, ninguno de ellos, ocupó su árbol genealógico para obtener fruto alguno.


El primero es un director de cuentas, hijo de un conocido animador de televisión que en los 80 aparecía echándose agua mineral en la cara. La segunda es la hija de Luis Dimas, fuimos compañeros y amigos en la universidad. Una tarde que estudiábamos para una prueba, mi amiga me dejó unos minutos solo en el comedor, sin pensarlo tomé la antorcha de plata que tenía su papá en el living y me arrodillé emocionado, jugando a que recibía el galardón. Cuando estaba diciendo mis palabras de agradecimiento apareció su mamá, quien afortunadamente no era ningún monstruo y tenía tan buen humor como su hija. 




Al tercero lo conocí en una de las agencias que trabajé. Un día corrió la noticia de que había llegado al puesto de junior el hijo de la momia, ese personaje de la lucha libre, el de los Titanes del Ring y que a punta de patadas voladoras acortaba las tardes de domingo. No lo conocí mucho, aunque alguien me contó que el "Momita" una vez le confesó que lo único malo de ser hijo de su padre, era que en las fiestas siempre aparecía un curado que lo desafiaba a pelear.


Está claro, si alguno de tus padres fue alguien mediático y talentoso es imposible que no te comparen con él. Lo lamentable es que la gran mayoría de los hijos de tigre, cuando siguen los pasos de sus padres, no llegan a ser más que simples mininos. Como el hijo de Pelé, que sólo logró convertirse en un arquero del montón, y que su papá le hubiera metido media docena de goles de haberlo enfrentado. 




Quizás por el hecho de que muchas veces sus descendientes no son muy brillantes, algunos de estos padres famosos usan sus influencias para darles una manito (o un brazo entero) a sus retoños. Basta recordar todas esas becas presidenciales que, tiempo atrás, se repartieron entre hijitos de ministros y colaboradores varios del gobierno de mamá. Una vergüenza para nada huacha y que en Chile llamamos pitutocracia y en el resto del mundo nepotismo.


Pero bueno, debe ser muy triste que sólo te reconozcan por ser el hijo de, como bien lo supo el anónimo John N. Hemingway, cuyo gran mérito fue ser hijo de Ernest Hemingway, hasta que creció, se casó y entonces se convirtió en el padre de Margaux Hemingway. Un verdadero jamón del sándwich de la fama.



Cuando volvíamos a Santiago nuevamente nos topamos con el hijito de la prepotencia. Estaba sentadito en business (no me cabe duda que con los kilómetros del papá), bien bronceado y con anteojos oscuros. Aunque no lo pude confirmar, pensé que finalmente sí se habían acordado de él y los lentes los usaba para esconder el ojo morado que le habían dejado como lección. De ser así, seguramente iba volando a contárselo a su papá.



Comments:

La pitutocracia, el nepotismo, la soberbia disfrazada de estatus, el estatus contaminado con prepotencia, la prepotencia disfrazada de educación, la arrogancia disfrazada de inteligencia, la elegancia infectada de mal gusto, las apariencias confundidas con clase, el orgullo socialité de un orangután que no sabe ocupar un tenedor... todo eso ES SER UN ROTO. Da lo mismo si tu origen es aristocrático, burgués, anónimo e incluso grosero. La "clase" no se adquiere con dinero sino con decencia.

Posted by ciQta on February 01, 2010 at 05:40 PM CLST #

Claro la decencia es el camino a la buena educación, de los que carecen gran parte de los chilenos de alta clase????...(quizás no todos por que he conocido muy buenas personas, y que son algo irritantes, como digo, mientras mas pobre eres mas mal hablas y si eres muy adinerado ...lo mismo, al fin creo que esta todo en pegarse una "arrrcachofada"

Posted by Felipe Loyola on February 02, 2010 at 10:18 PM CLST #

Ja ja ja, tus columnas siempre me hace reír y ahora que descubrí tu blog puedo ponerme al día con las antiguas y que no he leído... para los que no lo conoces ahí está... http://columnasmarcelo.blogspot.com/
saludos y no dejes de escribir!

Posted by ropal on February 03, 2010 at 12:08 PM CLST #

Flor de aletazo debe haber recibido el niñato aquél. Desgraciadamente, hay gente que solo entiende si les explican con peras y manzanas o a la mala. A un pobrecito como el del cuento, para que comprenda, solo puede tratársele de la misma forma en que acciona. La "humillación" al mozo rapanui tuvo su respuesta equivalente y la "humillación" la recibió daddy´s boy, al ser noqueado por un "indio". Como decía JM, "Justicia divina"

Posted by Sapd on February 04, 2010 at 07:17 PM CLST #

Excelente relato.
Bien condimentado y alusivo a los contextos de las vivencias.
Weno weno.

Atte.
HSQO

Posted by Héctor Quijada on February 05, 2010 at 04:40 PM CLST #

Lado B de la historia:

Todo era un montaje para que pagara la polola.

The End.

Posted by polo on February 06, 2010 at 11:05 AM CLST #


¿Y no andaba con el celular? Podria haber traspasado el dinero con el celu!! (Los rotos picantes no tienen clase social). <8)))

Posted by Fantomas on February 07, 2010 at 09:18 AM CLST #

Una vez escuché que la inteligencia, aparece generación por medio. Papá habiloso, hijo ahí nomás. Pero ese hijo tiene un retoño que sale habiloso como el abuelo, y así. Lo terrible es que parece que soy de la generación looser. Bien por mi hijo!!!

Posted by Carlos on February 08, 2010 at 01:04 PM CLST #

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