¿Está la Bolsa chilena en su peak? de Andrés Lehuedé
Aug. 20 , 2010
Para uno que trabaja en el sector financiero, el título de esta columna suele ser una pregunta muy frecuente en las reuniones sociales de fin de semana, y todos esperan una respuesta precisa que determine sus decisiones de inversión del lunes en la mañana (aplican la lógica de "si trabaja todo el día en esto, ¡cómo no va a saber!"
.
Antes de arriesgarme a responder con un simple sí o no, prefiero referirme a los factores que creo determinarán el devenir de nuestro mercado en el futuro.
En primer lugar, es necesario considerar en el análisis los flujos de inversión que podemos recibir desde el extranjero en nuestra calidad de "mercado emergente". Es esperable que en el mediano y largo plazo dichos flujos sigan creciendo, producto del notorio desbalance que existe entre el PIB que representan las economías emergentes y su capitalización de mercado. En los últimos años, y especialmente después de la crisis, los mercados emergentes han tomado un protagonismo indiscutible en el crecimiento mundial. Pese a esto, sus mercados accionarios aún no toman un tamaño "de equilibrio". Mientras los mercados emergentes representaron cerca del 46% del PIB mundial al cierre de 2009 -según datos del FMI-, su capitalización bursátil al mismo período no supera al 25% de la capitalización bursátil mundial. Es así como el tamaño de los mercados accionarios emergentes no refleja la importancia que estas economías tienen hoy en el concierto mundial. Esto es algo que debiera corregirse en el futuro.
En segundo lugar, es importante hacer referencia al marco macroeconómico, regulatorio y tributario. Al considerar en qué mercados invertir, los inversionistas globales evalúan la "calidad" de la economía y del mercado de destino. Así, los mercados considerados "hostiles" para la inversión son dejados de lado, independiente de las expectativas de rentabilidad. En este aspecto Chile sobresale. Tenemos una estabilidad macroeconómica envidiable, que es una ventaja que no podemos desconocer. En el marco regulatorio y tributario todavía es necesario seguir avanzando. El MKB me parece una buena oportunidad para subir en el ranking, sobre todo en lo referente al tratamiento tributario para los inversionistas extranjeros.
Por último, no se puede dejar fuera del análisis la necesaria existencia de empresas que agreguen valor. Al final, al seleccionar un mercado lo que se está haciendo es invertir en sus empresas. Aquí aparece la necesidad de contar con compañías que sepan explotar ventajas competitivas del país, o que dado el tamaño de la economía, exporten un modelo de negocios exitoso más allá de nuestras fronteras. Empresas como Falabella, Copec, Lan o Cencosud, son buenos ejemplos. Pero las empresas "ganadoras" no aparecen solas, y se requiere no sólo del impulso empresarial, sino también de una economía pujante y un entorno favorable. El universo actual de empresas "ganadoras" que hay en nuestro mercado (que son las que atraen la inversión) es relativamente nuevo. Si comparamos las principales acciones del Ipsa de hace 10 años con las de hoy, veremos que no son las mismas.
Mi conclusión es que todo apunta a que los flujos de inversión hacia las economías emergentes deben seguir creciendo, que Chile aparece muy bien parado como destino de estos flujos, y que nuestras empresas "estrella" muestran atractivos potenciales de crecimiento. Sin embargo, queda un sabor de escasez de "nuevos talentos". Dado esto, no creo que la Bolsa chilena haya alcanzado un techo, sino que tiene el potencial para seguir creciendo y rentando. No obstante, ello no está asegurado. Para que ocurra, será clave la evolución de cada uno de estos tres factores durante los próximos años.
Gerente general Cruz del Sur
Columna aparecida en la sección de Negocios, el viernes 20 de agosto de 2010.




