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Hoy


El cuento del lobo

11.14.2008 | 0 Comments

13 de Noviembre de 2008


Terminadas las elecciones municipales, nuevamente surgirá en los discursos la promoción de la inscripción automática y voto voluntario, sin embargo, mientras los jóvenes no se inscriban e introduzcan una variable de incertidumbre en el proceso eleccionario, esta ley no se va a aprobar.


A pesar de ser “políticamente correcto” promover dicha ley que profundiza la democracia,  para los políticos tradicionales no es conveniente hacerlo, porque introducen un nivel de incertidumbre en el padrón electoral.


Entonces ¿qué podemos hacer?


Soy un convencido de que no podemos quedarnos esperando que el poder legislativo promulgue inscripción automática y voto voluntario, porque simplemente no va a suceder. Soy un convencido también, que los cambios sociales profundos y duraderos parten desde la ciudadanía, parten desde la base de las sociedades.


Es por eso que ha llegado el momento que asumamos nuestra responsabilidad y produzcamos un cambio profundo en el sistema político. Para ello, tenemos que generar entre todos una campaña masiva  de inscripción. Una campaña sincera y motivadora dirigida a los jóvenes y a todos aquellos que no están inscritos.


Si logramos que se inscriban por lo menos un millón de personas, se reconfiguraría el padrón electoral y seríamos capaces de  exigir un cambio y renovación de la política y de los políticos.


Las próximas elecciones tienen que marcar la diferencia, tienen que marcar un antes y un después en la historia de nuestro país. Son las voces de los jóvenes los que tienen que mandar un mensaje claro y fuerte a todo Chile: no más de lo mismo, necesitamos un cambio.


Creo profundamente en la fuerza de la democracia y en la fuerza de las convicciones. Y estoy convencido que hoy es nuestro momento, hoy es nuestra oportunidad de comenzar a trabajar para construir un movimiento masivo de inscripción electoral para producir un remezón en la política.


Si la renovación de la política, la profundización de la democracia y la apertura de nuevos espacios de participación no lo hacen quienes hoy tienen la representación ciudadana, es decir Alianza y Concertación, surgirán ofertas populistas que capitalizarán el descontento.


Si la clase política en el poder no se da cuenta del grito de la ciudadanía por más democracia y más participación, no habrá nada que nos salvará del populismo.

Terrorismo Especulativo

11.13.2008 | 0 Comments

El domingo 26 de octubre terminará la campaña municipal y podremos como país, volver a centrar la atención en los temas que realmente afectan a las personas. Hoy, tenemos que preocuparnos de la economía, para analizar cómo podemos enfrentar la crisis mundial y cómo podemos prevenir que se generen otras.


A estas alturas, sabemos muy bien que la principal causa de la crisis económica, fue el terrorismo especulativo que predomina en el sistema financiero estadounidense. En otras palabras, esta crisis se debió a la irresponsabilidad de los especuladores financieros que intentaron generar ganancias millonarias a costa de poner en el mercado títulos financieros que estaban contaminados.


¿Qué podemos hacer para detener el terrorismo especulativo y así evitar este tipo de crisis? 


La respuesta no está en el mercado, está en la política. Porque es mentira que el mercado se regula así mismo. Es mentira que el mercado por si solo es la base de un desarrollo sustentable. Y es mentira, que el mercado se comporta siempre de manera racional.


Entonces, el Estado y la política, deben ser los encargados de regular y poner límites al mercado. Es vital abordar un sistema agotado por una alta concentración del poder y una frágil participación pública si queremos evitar futuras crisis. Las medidas adoptados por el Primer Ministro de Inglaterra Gordon Brown, son una señal política de que el Estado se compromete con el sistema, pero que no están dispuestos a ser subsidiarios de los errores de los privados, sino que serán nuevamente actores sociales.


Objetivamente, si la crisis se quedara únicamente en el sector financiero, los efectos sociales serían menores. Sin embargo, estamos viendo en nuestro país como el sector privado ya está postergando decisiones de inversión; los compradores de vivienda están esperando ver qué pasa con las tasas de interés y el sector bancario ya ha restringido los créditos a pequeños y medianos empresarios, con la consiguiente disminución de la actividad económica y el posterior desempleo, donde los más perjudicados serán los trabajadores y asalariados


A grandes rasgos se estima que esta crisis financiera una vez que se traspase al mundo real, producirá alrededor de unos 20 millones de desempleados en todo el orbe.


Lo más importante ahora es bajar las tasas de interés, para que  los más dañados no sean los mismos de siempre, o sea, la Pyme y los trabajadores. Tenemos que mantener activas y funcionando a las pequeñas y medianas empresas a través de acceso a créditos y el pronto pago del sector público a aquellas empresas que operan con el Estado.


Chile requiere de autoridades justas y diligentes, en lo público y en lo privado, en lo social y en lo político, en las que los chilenos podamos depositar nuestra confianza sin peligro de ser defraudados o abusados.


En estos días en que estamos frente a una recesión económica mundial, tenemos que hacer un doble esfuerzo por recuperar nuestros valores cívicos para construir las bases de una sociedad más justa y de un desarrollo económico, armónico y duradero. Al centrar nuestro actuar desde una perspectiva ética de la convivencia, podremos recuperar las confianzas que son tan necesarias a la hora de emprender, invertir y producir.

¿Donde están las propuestas?

11.13.2008 | 0 Comments

A largo de Chile se ha desplegado la campaña municipal. La principal crítica que se les ha hecho a los candidatos, es que en sus afiches no hacen referencia al partido político al cual representan. Esta crítica es muy válida, sin embargo, lo más preocupante, a mi juicio, es la falta de propuestas y de proyectos respecto del rol de los municipios en el desarrollo local.


La ciudadanía demanda la preocupación de las autoridades respecto de sus necesidades y problemas. Demandan, que aquellos que dicen “servirlos” sean capaces de asegurar un buen presente hoy, y un mejor futuro para sus hijos mañana.


Sabemos, que los países que no son capaces de entregar una educación pública de calidad, no serán capaces de integrarse al mundo globalizado porque el capital humano será insuficiente para competir en igualdad de condiciones con otras naciones.


Es por ello, que uno de los principales temas que deberían abordar los candidatos a Alcalde y Concejales, es la educación municipal. Hoy, querámoslo o no, la administración de la educación pública está en manos de las municipios, y por lo tanto, si queremos mejorar la educación es vital el compromiso y la dedicación de aquellos que aspiran a conducir los gobiernos locales.


Se requiere que los alcaldes implementen un cambio de paradigma para poder afrontar los desafíos que tiene las municipalidades y el Estado para mejorar la educación ahora y no en una o dos generaciones más.


Lo primero que debemos hacer es introducir una ética de la responsabilidad en la sala de clases. La educación debe basarse en los valores del respeto, la disciplina, la honestidad y por sobre todo, el valor del esfuerzo. Así, estaremos formando personas y no simplemente repetidores de contenido. Lo que incentivará una actitud participativa y reflexiva de los estudiantes respecto de sus deberes y responsabilidades.


Para esto, necesitamos educadores con vocación. Si nuestros profesores no  están motivados, jamás vamos a lograr tener una educación de calidad. Entonces, tenemos que entregar los incentivos correctos (valoración social del rol del profesor y que esta carrera sea una de las tres mejores pagadas del país), para poder tener un ejército de nuevos y buenos profesores a lo largo de todo el territorio nacional.


Es importante también que las escuelas, liceos y colegios abran sus puertas a las comunidades después del horario de clases. Para que sean un espacio público donde se pueda compartir, convivir y desarrollarse. Así, las familias podrán involucrarse y participar de la educación de sus hijos.


Soy un convencido, que las familias tienen un rol muy importante. De nada sirve la mejor educación, la mejor infraestructura, los mejores computadores, si los padres no apagan la tele a sus hijos y los incentivan y ayudan a hacer las tareas. No hay educación que remplace a las familias y las escuelas deben de hacer el esfuerzo por integrarlas en el proceso educativo de sus hijos.


Hoy es tiempo de que los candidatos asuman el compromiso de mejorar la educación municipal. Hago un llamado a todos aquellos que hoy compiten por un cargo, a que se atrevan a innovar y a buscar soluciones creativas y participativas para que todos (alcaldes, concejales, directivos, profesores, estudiantes y las familias) nos hagamos responsable de la educación de nuestros niños y jóvenes. Así, construiremos un país que progresa con valores para todos y cada uno de los chilenos

40.000 kilómetros

11.13.2008 | 0 Comments

En nuestra última gira a la Región del Maule, alcanzamos la marca de 40000 Km. recorridos por tierra en los últimos 12 meses de campaña. Ha sido una travesía donde he tenido la oportunidad de  compartir con muchas personas y aprender de cada una de ellas.


Siempre he tenido una visión de Chile fundada en valores que se expresan en una conducta de honradez, esfuerzo, disciplina y vida en familia, donde cada uno de nosotros nos relacionamos y nos respetamos entre todos.


La inmensa mayoría de las personas que he conocido a lo largo de  nuestra Patria, son responsables, trabajadoras, honestas, amables y solidarias. Sin embargo, han ido acumulando frustraciones y resentimiento al ver que el fresco, el patudo, el apitutado y el que se salta la fila les va mejor que a ellos.


A pesar de esto, siguen viviendo de acuerdo a sus valores y mantienen la esperanza de que se puede construir entre todos un país mejor. Son estos dos rasgos fundamentales, los que me motivan y me nutren de fuerza para seguir trabajando por un cambio para Chile y su gente.


Hay que ser realista, producir un cambio de verdad, uno que beneficie a los chilenos no es fácil. Vamos a requerir un esfuerzo de cada uno de nosotros trabajando duro todos los días, porque nos enfrentamos a los que hoy están cómodos y protegen sus posiciones de poder en el ámbito político, económico y cultural.


Esta es una tarea tremendamente difícil, pero estoy en política porque creo profundamente que es posible un cambio de rumbo. Porque soy un convencido que es necesario transformar la manera de hacer política, y esto se logra, siendo consecuentes con nuestros valores, principios y sueños de un país mejor.


Podría haber elegido quedarme en la comodidad de la casa, trabajando en la oficina y viendo todo lo que sucede en nuestro país como un simple espectador. Podría haber decidido no preocuparme de la violencia de género y los femicidios, no haber denunciado la escandalosa concentración del poder, haber hecho oídos sordos por la inaceptable destrucción que producirían las represas en Aysén y quedarme callado respecto de la nula participación ciudadana que existe en Chile.


Sin embargo, tomé la decisión de no caer en la comodidad, sino recorrer el país compartiendo con las personas para trabajar por Chile y su gente.


Hoy, no podemos permitirnos perder la oportunidad de buscar soluciones innovadoras y creativas que aseguren calidad en la educación, una atención digna en salud, el desarrollo de ciudades inclusivas, la protección del medioambiente, una lucha eficaz contra el narcotráfico y poner término a la violencia social, que la gran mayoría de los casos, comienza en el mismo hogar.


Estos problemas están en todo Chile. Pero me he dado cuenta, que las soluciones están en nosotros mismos, en nuestros valores, en nuestros principios, en nuestra esperanza de que podemos y debemos trabajar para que Chile progrese con valores.


La invitación, es a que se atrevan a soñar y que confíen, en que juntos, con trabajo y compromiso tenemos más fuerza para lograr los objetivos que nos proponemos.

Los verdaderos excluidos del sistema político

11.13.2008 | 0 Comments

El día lunes 28 de julio observamos como los partidos políticos –de todas las tendencias- celebraban la inscripción de sus candidatos a concejales y alcaldes. Observamos también, como la Concertación realizó un pacto por omisión con el Partido Comunista para facilitar la elección de algunos candidatos.


Por primera vez desde el retorno de la democracia, van a competir más de 12000 candidatos a lo largo de Chile y además, existen posibilidades ciertas de que el PC logré la elección de Alcaldes en comunas emblemáticas.


Entonces ¿Podemos hablar del fin de los excluidos en la política?


Claramente no. Los verdaderos excluidos del sistema político son el 80% de los jóvenes menores de 30 años que no están inscritos en los registros electorales.


Es responsabilidad de los dirigentes políticos tradicionales que el  padrón electoral esté envejeciendo cada día más. Son ellos los que son incapaces de entusiasmar y motivar a los jóvenes con la política, peor aun, no se preocupan de jóvenes porque simplemente no les conviene.


El problema, es que estamos en un círculo vicioso: como los jóvenes no votan, la gran mayoría de los políticos no se preocupan de ellos y asumen  como normal –e incluso conveniente- esta apatía. Asumámoslo, a la clase política le acomoda el padrón electoral tal como está, porque saben perfectamente como se comporta.


Entonces, ha llegado el momento de decirles a todos los políticos de la transición que piensan que su poder e influencia es más poderosa que las voces de toda la ciudadanía, que ellos no son dueños de los cargos que poseen, sino que son de la sociedad y que es hora de que vuelvan a ella.


Por eso, debemos trabajar para que se legisle de una buena vez sobre inscripción automática y voto voluntario. Sólo así, produciremos un cambio de verdad en nuestra democracia y podremos terminar con las exclusiones para dar paso a un electorado joven que nos está exigiendo liderazgos ciudadanos con visión de futuro.


Soy un convencido de que los jóvenes de hoy son la generación más preparada de toda la historia y que es responsabilidad de los líderes convocarlos en los procesos electorales. Por eso reafirmo mi convicción de que tenemos que atrevernos a abrir las puertas de la política y convocar con proyectos e ideas a todos los chilenos y chilenas.


Los grandes cambios los alcanzaremos, no cuando nos dejemos dominar por los cálculos electorales, sino cuando sigamos nuestros valores, principios y sueños de un país mejor. Cuando detrás de un proyecto inspirado en los valores de la verdad, el esfuerzo, la meritocracia, la transparencia y la participación, unamos a Chile por un fin mayor.