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Nueva Mayoría para Chile

09.15.2009 | 17 Comments

Ayer inscribimos el pacto Nueva Mayoría para Chile, porque estamos convencidos de la necesidad de nuestro país de contar con una tercera opción que asuma el sentido de urgencia de las necesidades que los chilenos y chilenas tenemos hoy.

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Transantiago: ¿Aprendimos la lección?

02.10.2009 | 54 Comments

El 10 de febrero se cumplieron 2 años desde la caótica puesta en marcha del Transantiago. Hemos sido testigo de cómo el sistema de transporte ha tenido una lenta pero continua mejoría. Esto, se ha logrado porque se rompieron algunos paradigmas sobre los cuales se diseñó erróneamente el sistema.


El primero y más determinante, fue terminar con la restricción de autofinanciamiento del sistema. La aceptación, de hecho, de inyectar recursos públicos permitió aumentar el número de buses con el consecuente aumento de troncales y mejor cobertura de los alimentadores. Un transporte público de calidad no puede quedar entregado únicamente a las fuerzas del mercado.


Segundo, aunque tarde, la autoridad se atrevió a caducar una concesión y dar una señal inequívoca: que los problemas del Transantiago no eran excusa para que los operadores no cumplieran con los contratos. A pesar de ello el regulador aparece capturado por el sector privado.


El tercero y aún pendiente, la creación de una Autoridad Metropolitana de Transporte que responda por el transporte público en la ciudad de Santiago. El desastre no hubiera sido tal, si las autoridades comunales y regionales hubieran tenido mayor injerencia en el proyecto y responsabilidades frente a la ciudadanía.


Estos tres elementos son claves para un transporte público de calidad cuando se entiende que esto es una política pública redistributiva y de inclusión social. Las familias que viven en situación de pobreza y marginalidad, solo por este hecho ya están siendo discriminadas al vivir lejos de sus trabajos y lejos de servicios públicos de calidad.


Lamentablemente, lo que no hemos aprendido de esta mala experiencia es que debemos mejorar el transporte público en todo Chile y no solo en Santiago. No podemos esperar a que las ciudades se hagan insoportables para intervenir.


Santiago no es Chile y, por ello, no basta equiparar el subsidio con inversión regional, sino que debemos ser capaces de entregar mayor cantidad de decisiones de política pública a las regiones para la construcción de ciudades más justas, más inclusivas y más integradas.


Si bien el transporte público de Santiago ha mejorado, no hemos aprendido las lecciones para no cometer los mismos errores en los grandes cambios que necesita urgentemente nuestra sociedad: El centralismo continua en gloria y majestad, el mercado sigue siendo el elemento ordenador de nuestras políticas públicas y el sector privado tiene capturado al regulador a través de las empresas de lobby y el financiamiento de campañas políticas.

Impulsar los cambios desde adentro

12.16.2008 | 8 Comments

El sábado 13 de diciembre se desarrolló la Junta Nacional de la Democracia Cristiana. Fue ahí, donde se proclamó como candidato presidencial del partido a Eduardo Frei Ruiz-Tagle y se eligió un nueva mesa.


Debo decir que sentí impotencia y un poco de rabia, porque más allá del resultado, quería profundamente plantear al partido y al país, los desafíos, que a mi juicio, tenemos por delante como nación. Como dijo Juan Pablo II “se trata no sólo de aliviar las necesidades más graves mediante acciones individuales y esporádicas, sino de poner de relieve las raíces del mal”.


Es necesaria una nueva carta fundamental que sea concebida mediante una asamblea constituyente. No basta con seguir haciendo reformas a la Constitución, tenemos que hacernos cargo de las raíces del mal, que son los enclaves autoritarios y económicos que aún permanecen en nuestra carta fundamental. La legitimidad constitucional nace de un gran consenso democrático.


Debemos quitarle el rango constitucional al modelo económico, para hacerle las correcciones necesarias y ponerlo al servicio de la persona humana. Concebir un modelo de desarrollo sustentable, lograr una participación ciudadana real y efectiva, terminar con la exclusión en política y abordar de manera decisiva las inmorales desigualdades que existen en nuestra sociedad.


Estas son algunos de los planteamientos que tenía preparado -y que representaban el sentir de muchos chilenos con los que compartí a lo largo de este año y medio-. Me fue imposible hacerlo.


En política uno puede ganar o perder, en eso consiste la democracia, pero lo que no puede seguir sucediendo, es que no exista un la posibilidad de discutir ideas y conocer las reglas del juego con anticipación.


Cuando un partido político es incapaz darse reglas del juego estables que den garantías a todos, se fomenta la creación de múltiples grupos que pugnan por acceder el poder. Sin reglas del juego claras, la única posibilidad de las minorías es transformarse en “francotiradores” de quienes ostentan el poder. Es la historia de las luchas internas que han hecho que la DC pierda más de un millón de votos en la última década.


Al parecer tocamos fondo y fue Juan Carlos Latorre, actual prtesidente, quien me ofreció integrarme a una mesa amplia de la DC con el fin de colaborar en los aspectos que estimara relevante para un nuevo comienzo del partido. Acepté el desafío y, junto a muchos que sostienen la misma visión, asumimos el compromiso de proponer, en el más breve plazo un proceso para reinstitucionalizar el partido.  Estatutos democráticos que deben facilitar la conducción de las mayorías y la protección y expresión de las minorías. Solo así podremos concentrarnos en dar respuesta política a los desafíos que nos imponen nuestros valores y principios.


Había muchas opciones, pero la consecuencia me aconsejó asumir el desafío de una vicepresidencia de la DC; para hacer los cambios desde adentro.

Agua y participación ciudadana

11.28.2008 | 4 Comments

26 de Noviembre de 2008


El 20 de noviembre participé en el seminario “Perspectivas de los recursos hídricos: ¿nacionalización de las aguas?” organizado por CONAPHI (comité chileno para el programa hidrológico internacional de UNESCO). Ciertamente ha sido el proyecto de Hydroaysén -con su intención de inundar la Patagonia- lo que ha abierto la discusión respecto del uso de las aguas en nuestro país.


Chile es uno de los países que tiene la legislación más libre mercadista en lo que se refiere a la propiedad del agua. En este escenario, el mercado es incapaz de dar respuesta a las necesidades de las comunidades. La codicia, la especulación y la destrucción del medioambiente, son el resultante del abuso de quienes hoy concentran la propiedad de los derechos de agua en Chile.


Es por eso, que creo profundamente que lo que debe guiar la discusión sobre la explotación del agua y de todos los recursos naturales, es el principio del destino de la universalidad de los bienes. Este plantea que los bienes tienen un rol social y son patrimonio común de todos los hombres a través del tiempo y de las generaciones. En otras palabras, es inmoral que las futuras generaciones carguen los costos del desarrollo actual.


Es evidente, que la ciudadanía entiende este principio, porque cuando existe el riesgo de un daño irreparable al medioambiente - debido al uso depredatorio de los recursos naturales- las personas actúan decidida y coordinadamente defendiendo sus intereses, los de sus hijos y los  de sus comunidades.


Es así, como este martes, ingresaron más de 11 mil observaciones ciudadanas -de pobladores, organizaciones regionales y nacionales y centros de investigación, ONG´s-  al estudio de impacto ambiental de HidroAysén. Este es el mayor número de cuestionamientos en toda la historia de Chile, presentado a una iniciativa sometida a evaluación ambiental.


Este es un ejemplo, sobre como la participación ciudadana debe ser el eje central del desarrollo, del progreso y del bienestar colectivo de la sociedad. Constituyéndose como un medio de democratización de los espacios institucionales que se gestan entre el Gobierno, las empresas y la sociedad.


Sin embargo, la participación ciudadana es un proceso que se va construyendo como consecuencia de un actuar en el territorio, que no se logra únicamente por la promulgación de un decreto o ley, sino en las prácticas cotidianas y en el trabajo articulado entre los diferentes actores.


Por ello propongo rediseñar nuestra división política administrativa y recuperar el concepto de provincias asociadas a cuencas con una legislación moderna que aumente los espacios de participación de todos los actores que deben convivir en ella. Incorporando en la discusión las variables de esta época como lo son, la gestión del agua, del aire, el transporte, los asentamientos humanos, la actividad económica, etc.

El cuento del lobo

11.14.2008 | 0 Comments

13 de Noviembre de 2008


Terminadas las elecciones municipales, nuevamente surgirá en los discursos la promoción de la inscripción automática y voto voluntario, sin embargo, mientras los jóvenes no se inscriban e introduzcan una variable de incertidumbre en el proceso eleccionario, esta ley no se va a aprobar.


A pesar de ser “políticamente correcto” promover dicha ley que profundiza la democracia,  para los políticos tradicionales no es conveniente hacerlo, porque introducen un nivel de incertidumbre en el padrón electoral.


Entonces ¿qué podemos hacer?


Soy un convencido de que no podemos quedarnos esperando que el poder legislativo promulgue inscripción automática y voto voluntario, porque simplemente no va a suceder. Soy un convencido también, que los cambios sociales profundos y duraderos parten desde la ciudadanía, parten desde la base de las sociedades.


Es por eso que ha llegado el momento que asumamos nuestra responsabilidad y produzcamos un cambio profundo en el sistema político. Para ello, tenemos que generar entre todos una campaña masiva  de inscripción. Una campaña sincera y motivadora dirigida a los jóvenes y a todos aquellos que no están inscritos.


Si logramos que se inscriban por lo menos un millón de personas, se reconfiguraría el padrón electoral y seríamos capaces de  exigir un cambio y renovación de la política y de los políticos.


Las próximas elecciones tienen que marcar la diferencia, tienen que marcar un antes y un después en la historia de nuestro país. Son las voces de los jóvenes los que tienen que mandar un mensaje claro y fuerte a todo Chile: no más de lo mismo, necesitamos un cambio.


Creo profundamente en la fuerza de la democracia y en la fuerza de las convicciones. Y estoy convencido que hoy es nuestro momento, hoy es nuestra oportunidad de comenzar a trabajar para construir un movimiento masivo de inscripción electoral para producir un remezón en la política.


Si la renovación de la política, la profundización de la democracia y la apertura de nuevos espacios de participación no lo hacen quienes hoy tienen la representación ciudadana, es decir Alianza y Concertación, surgirán ofertas populistas que capitalizarán el descontento.


Si la clase política en el poder no se da cuenta del grito de la ciudadanía por más democracia y más participación, no habrá nada que nos salvará del populismo.

Obama y el Estado de Derecho

11.13.2008 | 0 Comments

Barack Obama comenzó su discurso de celebración diciendo “Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible (…) quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta”.


Hace 21 meses atrás ningún analista político tradicional o los integrantes de la elite habrían apostado a que Barack Obama sería el presidente número 44 de Estados Unidos. Sin embargo, el pueblo estadounidense habló fuerte y claro, para un cambio y un liderazgo nuevo, que fuera capaz de inspirarlos a trabajar por un fin mayor a ellos mismos.


Obama logró ser electo Presidente, no sólo por sus capacidades personales, sino porque en EE.UU. las primarias internas de los partidos son un procedimiento establecido.


Ello, permitió la competencia de proyectos, ideas y sueños de los ocho candidatos demócratas que participaron en este proceso. Las primarias permitieron que la ciudadanía y no las cúpulas de los partidos, manifestara su preferencia de manera informada, libre y democrática.


Entonces, ¿qué lecciones podemos sacar para Chile?


En nuestro país la mayoría de los políticos toman sus decisiones únicamente en función de las encuestas. Ellos, no son capaces de entender que las encuestas son sinónimo de falta de renovación, porque miden hacia atrás, mirando el pasado y no dan ninguna posibilidad a quienes quieren entrar en competencia cuando vienen desde abajo.  


Por eso son tan importantes las campañas y las elecciones: para que exista la posibilidad de que la gente conozca a los nuevos candidatos junto con sus propuestas y sueños. Sin competencia, no hay renovación posible.


La principal lección, es que en Chile no existe un Estado de Derecho que garantice la competencia. No existe institucionalidad que permita la posibilidad de renovación en la política.


Lo que tenemos, son partidos políticos que acomodan los mecanismos en función de los intereses de sus dirigentes. Es por eso, que lo más seguro es que el año 2009 compitan en la primaria de la Concertación los mismos dos candidatos de la primaria de 1993, cerrando oportunidades a nuevos liderazgos con renovadas ideas.


Hoy, nos enfrentamos a una decisión histórica que marcará nuestro futuro: continuaremos siendo manejados por los mismos de siempre o cambiaremos la política, creando una legislación que establezca la obligatoriedad de primarias -en los partidos y en las coaliciones- para todos los cargos de elección popular.


En febrero de 2008 fui a La Moneda a entregarle a la Presidenta Bachelet mi propuesta de que las primarias abiertas fueran un derecho garantizado en la nueva Ley de Partidos Políticos. Soy un convencido que con reglas claras y permanentes que aseguren competencia y participación, podremos alcanzar una democracia fuerte que se renueve constantemente y que acerque la política a las personas.

Terrorismo Especulativo

11.13.2008 | 0 Comments

El domingo 26 de octubre terminará la campaña municipal y podremos como país, volver a centrar la atención en los temas que realmente afectan a las personas. Hoy, tenemos que preocuparnos de la economía, para analizar cómo podemos enfrentar la crisis mundial y cómo podemos prevenir que se generen otras.


A estas alturas, sabemos muy bien que la principal causa de la crisis económica, fue el terrorismo especulativo que predomina en el sistema financiero estadounidense. En otras palabras, esta crisis se debió a la irresponsabilidad de los especuladores financieros que intentaron generar ganancias millonarias a costa de poner en el mercado títulos financieros que estaban contaminados.


¿Qué podemos hacer para detener el terrorismo especulativo y así evitar este tipo de crisis? 


La respuesta no está en el mercado, está en la política. Porque es mentira que el mercado se regula así mismo. Es mentira que el mercado por si solo es la base de un desarrollo sustentable. Y es mentira, que el mercado se comporta siempre de manera racional.


Entonces, el Estado y la política, deben ser los encargados de regular y poner límites al mercado. Es vital abordar un sistema agotado por una alta concentración del poder y una frágil participación pública si queremos evitar futuras crisis. Las medidas adoptados por el Primer Ministro de Inglaterra Gordon Brown, son una señal política de que el Estado se compromete con el sistema, pero que no están dispuestos a ser subsidiarios de los errores de los privados, sino que serán nuevamente actores sociales.


Objetivamente, si la crisis se quedara únicamente en el sector financiero, los efectos sociales serían menores. Sin embargo, estamos viendo en nuestro país como el sector privado ya está postergando decisiones de inversión; los compradores de vivienda están esperando ver qué pasa con las tasas de interés y el sector bancario ya ha restringido los créditos a pequeños y medianos empresarios, con la consiguiente disminución de la actividad económica y el posterior desempleo, donde los más perjudicados serán los trabajadores y asalariados


A grandes rasgos se estima que esta crisis financiera una vez que se traspase al mundo real, producirá alrededor de unos 20 millones de desempleados en todo el orbe.


Lo más importante ahora es bajar las tasas de interés, para que  los más dañados no sean los mismos de siempre, o sea, la Pyme y los trabajadores. Tenemos que mantener activas y funcionando a las pequeñas y medianas empresas a través de acceso a créditos y el pronto pago del sector público a aquellas empresas que operan con el Estado.


Chile requiere de autoridades justas y diligentes, en lo público y en lo privado, en lo social y en lo político, en las que los chilenos podamos depositar nuestra confianza sin peligro de ser defraudados o abusados.


En estos días en que estamos frente a una recesión económica mundial, tenemos que hacer un doble esfuerzo por recuperar nuestros valores cívicos para construir las bases de una sociedad más justa y de un desarrollo económico, armónico y duradero. Al centrar nuestro actuar desde una perspectiva ética de la convivencia, podremos recuperar las confianzas que son tan necesarias a la hora de emprender, invertir y producir.

¿Donde están las propuestas?

11.13.2008 | 0 Comments

A largo de Chile se ha desplegado la campaña municipal. La principal crítica que se les ha hecho a los candidatos, es que en sus afiches no hacen referencia al partido político al cual representan. Esta crítica es muy válida, sin embargo, lo más preocupante, a mi juicio, es la falta de propuestas y de proyectos respecto del rol de los municipios en el desarrollo local.


La ciudadanía demanda la preocupación de las autoridades respecto de sus necesidades y problemas. Demandan, que aquellos que dicen “servirlos” sean capaces de asegurar un buen presente hoy, y un mejor futuro para sus hijos mañana.


Sabemos, que los países que no son capaces de entregar una educación pública de calidad, no serán capaces de integrarse al mundo globalizado porque el capital humano será insuficiente para competir en igualdad de condiciones con otras naciones.


Es por ello, que uno de los principales temas que deberían abordar los candidatos a Alcalde y Concejales, es la educación municipal. Hoy, querámoslo o no, la administración de la educación pública está en manos de las municipios, y por lo tanto, si queremos mejorar la educación es vital el compromiso y la dedicación de aquellos que aspiran a conducir los gobiernos locales.


Se requiere que los alcaldes implementen un cambio de paradigma para poder afrontar los desafíos que tiene las municipalidades y el Estado para mejorar la educación ahora y no en una o dos generaciones más.


Lo primero que debemos hacer es introducir una ética de la responsabilidad en la sala de clases. La educación debe basarse en los valores del respeto, la disciplina, la honestidad y por sobre todo, el valor del esfuerzo. Así, estaremos formando personas y no simplemente repetidores de contenido. Lo que incentivará una actitud participativa y reflexiva de los estudiantes respecto de sus deberes y responsabilidades.


Para esto, necesitamos educadores con vocación. Si nuestros profesores no  están motivados, jamás vamos a lograr tener una educación de calidad. Entonces, tenemos que entregar los incentivos correctos (valoración social del rol del profesor y que esta carrera sea una de las tres mejores pagadas del país), para poder tener un ejército de nuevos y buenos profesores a lo largo de todo el territorio nacional.


Es importante también que las escuelas, liceos y colegios abran sus puertas a las comunidades después del horario de clases. Para que sean un espacio público donde se pueda compartir, convivir y desarrollarse. Así, las familias podrán involucrarse y participar de la educación de sus hijos.


Soy un convencido, que las familias tienen un rol muy importante. De nada sirve la mejor educación, la mejor infraestructura, los mejores computadores, si los padres no apagan la tele a sus hijos y los incentivan y ayudan a hacer las tareas. No hay educación que remplace a las familias y las escuelas deben de hacer el esfuerzo por integrarlas en el proceso educativo de sus hijos.


Hoy es tiempo de que los candidatos asuman el compromiso de mejorar la educación municipal. Hago un llamado a todos aquellos que hoy compiten por un cargo, a que se atrevan a innovar y a buscar soluciones creativas y participativas para que todos (alcaldes, concejales, directivos, profesores, estudiantes y las familias) nos hagamos responsable de la educación de nuestros niños y jóvenes. Así, construiremos un país que progresa con valores para todos y cada uno de los chilenos

40.000 kilómetros

11.13.2008 | 0 Comments

En nuestra última gira a la Región del Maule, alcanzamos la marca de 40000 Km. recorridos por tierra en los últimos 12 meses de campaña. Ha sido una travesía donde he tenido la oportunidad de  compartir con muchas personas y aprender de cada una de ellas.


Siempre he tenido una visión de Chile fundada en valores que se expresan en una conducta de honradez, esfuerzo, disciplina y vida en familia, donde cada uno de nosotros nos relacionamos y nos respetamos entre todos.


La inmensa mayoría de las personas que he conocido a lo largo de  nuestra Patria, son responsables, trabajadoras, honestas, amables y solidarias. Sin embargo, han ido acumulando frustraciones y resentimiento al ver que el fresco, el patudo, el apitutado y el que se salta la fila les va mejor que a ellos.


A pesar de esto, siguen viviendo de acuerdo a sus valores y mantienen la esperanza de que se puede construir entre todos un país mejor. Son estos dos rasgos fundamentales, los que me motivan y me nutren de fuerza para seguir trabajando por un cambio para Chile y su gente.


Hay que ser realista, producir un cambio de verdad, uno que beneficie a los chilenos no es fácil. Vamos a requerir un esfuerzo de cada uno de nosotros trabajando duro todos los días, porque nos enfrentamos a los que hoy están cómodos y protegen sus posiciones de poder en el ámbito político, económico y cultural.


Esta es una tarea tremendamente difícil, pero estoy en política porque creo profundamente que es posible un cambio de rumbo. Porque soy un convencido que es necesario transformar la manera de hacer política, y esto se logra, siendo consecuentes con nuestros valores, principios y sueños de un país mejor.


Podría haber elegido quedarme en la comodidad de la casa, trabajando en la oficina y viendo todo lo que sucede en nuestro país como un simple espectador. Podría haber decidido no preocuparme de la violencia de género y los femicidios, no haber denunciado la escandalosa concentración del poder, haber hecho oídos sordos por la inaceptable destrucción que producirían las represas en Aysén y quedarme callado respecto de la nula participación ciudadana que existe en Chile.


Sin embargo, tomé la decisión de no caer en la comodidad, sino recorrer el país compartiendo con las personas para trabajar por Chile y su gente.


Hoy, no podemos permitirnos perder la oportunidad de buscar soluciones innovadoras y creativas que aseguren calidad en la educación, una atención digna en salud, el desarrollo de ciudades inclusivas, la protección del medioambiente, una lucha eficaz contra el narcotráfico y poner término a la violencia social, que la gran mayoría de los casos, comienza en el mismo hogar.


Estos problemas están en todo Chile. Pero me he dado cuenta, que las soluciones están en nosotros mismos, en nuestros valores, en nuestros principios, en nuestra esperanza de que podemos y debemos trabajar para que Chile progrese con valores.


La invitación, es a que se atrevan a soñar y que confíen, en que juntos, con trabajo y compromiso tenemos más fuerza para lograr los objetivos que nos proponemos.