Un "Pitbull" en la Boca
Jul. 25 , 2009
"En Africa, algunas tribus de la selva ecuatorial consideran que cuando un enfermo se cura debe cambiar de nombre y adoptar otro nuevo. La persona enferma ha muerto y la que ha resurgido ya es otra. Ello se debe a que con el nombre se pierde la identidad anterior, con todo lo que se infiere de ella misma: desventura, destino y todo lo demás". Decidí traer a colación este párrafo de Ella tan amada, la novela de la italiana Melania Mazzucco, porque sirve para echar luces sobre un aspecto que no deja de sorprenderme: la fuerza de los nombres, o más que de los nombres, de los apodos, porque hay quienes han dejado de llamarse Juan, Luis o Roberto para convertirse en "Mandrake", el "Iluminado" o "Anaconda", y así van por la vida, al amparo de sus motes.
Es tan así que para algunos personajes sus nombres ya no son nada. Ni para ellos ni para los otros ¿Les dice algo el nombre de Yolanda Montes, el de José del Carmen Valenzuela o el de Ilona Staller? Quizá habría que hablar de "La Tongolele", del "Chacal de Nahueltoro" y de la "Cicciolina" para entender de quiénes estamos hablando.
En el fútbol pasa algo parecido. No sabemos exactamente en qué momento Manuel Francisco dos Santos dejó de ser quien era para convertirse en otro. Lo que sí está claro es que su vida cobró un sentido diferente cuando pasó a ser conocido bajo el nombre de un pájaro torpe y de horrible aspecto que habitaba las selvas del Mato Grosso, en Brasil, y que tenía la particularidad de ser tremendamente veloz. Garrincha jugó al fútbol llevando el espíritu del pajarraco dentro y de ese modo alcanzó la gloria.
A alguien se le ocurrió, no sé si en Argentina o en Uruguay, que ese flaco largo, de ojos grandes, que jugaba con el 10 en la espalda, se movía por el campo como si llevara en sus venas la sangre de los Borbones y los Habsburgos. Enzo Francescoli extendió su imperio de zancadas largas y postura erguida con una elegancia suprema y siempre, incluso en Italia, fue "El Príncipe".
En Chile ha existido una extensa tradición respecto de los sobrenombres, algunos inmortales: a Oscar Herrera, que era morocho y escurridizo, le pusieron "Jurel", y con esa etiqueta desbordaba por la derecha con la camiseta de Naval de Talcahuano; Sergio González, puntero que corría por las bandas con la enseña oro y cielo y varios kilos de más, hizo historia como la "Chancha Voladora"; a Leonel Herrera se le recuerda por su fiereza en el fondo albo, en donde se hizo merecedor del apodo de "Patas con Sangre"; Víctor Cabrera nunca dejará de ser "Pititore", aunque sus hábitos hayan cambiado con el tiempo; nadie podrá dudar que Juan Carreño tenía mucho de "Candonga", que quiere decir "Diablo"; Jaime Vera nunca tuvo un rostro demasiado avispado, pero era hábil y, por contraposición, le calzaba la chapa de "Pillo"; Osvaldo Castro le pegaba como los dioses y por eso los relatores hablaban de "Pata Bendita", y por los mismos motivos Jorge Aravena fue rebautizado como "Mortero".
La lista es larga. Incluso en aquellos casos que los apodos originales derivaron en otros, el "nuevo nombre" marca a fuego. Iván Zamorano se ganó el título de "Bang-Bang" de boca del periodista Juan Espinoza Cataldo por su facilidad de disparo y así deambuló por las canchas hasta que un relator decidió que había que hacerla fácil y eso de la "ng" era complicarse la vida. Zamorano salió de Chile como "Bam Bam" y terminó golpeando pelotas con su cabeza con la misma fuerza que el hijo de Betty y Pablo Mármol.
Ahora que hemos soltado un "Pitbull" en el barrio de La Boca, me pregunto si Gary Medel logrará mantener esa etiqueta que se ha ganado con creces en suelo chileno (un acierto, sin duda: por su tamaño y su fiereza). Jugar en Buenos Aires y en La Bombonera más encima no es tarea fácil. Los rigores son otros y la intensidad también. Han llegado monstruos de diferentes latitudes que se han devuelto a sus clubes de origen como criaturas de pecho. Leones que han salido como gatos. Gorilas que se han retirado como un monito titi. Ya veremos qué etiqueta le ponen los argentinos una vez que debute ante el Manchester United la próxima semana. Tengo fe en que seguirá siendo el "Pitbull" de siempre y que la posibilidad de convertirse en un "Chihuahua" o, peor aún, en un "Poodle" son remotas, cuando no imposibles.




Posted by Felipe on July 25, 2009 at 11:56 AM CLT #
Posted by Arturo on July 25, 2009 at 01:40 PM CLT #
Posted by Tomás on July 25, 2009 at 01:44 PM CLT #
Posted by logan fabiani on July 25, 2009 at 03:00 PM CLT #
Y bueno, respecto de los comentarios a partir de su columna, tómelos como una confirmación de la prepotenci
Posted by Bernardo on July 25, 2009 at 04:52 PM CLT #
Posted by antonio caamaño on July 25, 2009 at 05:09 PM CLT #
cómo eso de un León, convertido en gato, un Gorila en mono tití, a quienes se refiere????
Posted by alejandro on July 25, 2009 at 07:50 PM CLT #
Posted by Fdo on July 25, 2009 at 08:37 PM CLT #
Posted by Juanito Lafirme on July 25, 2009 at 08:50 PM CLT #
Posted by Monky on July 26, 2009 at 01:40 AM CLT #
Posted by ito on July 26, 2009 at 11:39 AM CLT #
Posted by gloria c on July 26, 2009 at 03:34 PM CLT #
Posted by eduardo silva aranda on July 27, 2009 at 04:51 PM CLT #
Posted by Juan Vidal on July 27, 2009 at 06:48 PM CLT #
solo resta decir "Que sabe el burro de ostras"
Posted by Aldo Solis de Ovando on July 27, 2009 at 10:33 PM CLT #
Posted by Lucho Cerda on July 28, 2009 at 01:04 PM CLT #
Posted by Andrés on July 28, 2009 at 11:41 PM CLT #
Posted by Andrés R on July 28, 2009 at 11:44 PM CLT #
Posted by Diego_26 on July 30, 2009 at 05:46 PM CLT #
Respecto a Gary Medel, esperemos que se acomode en Boca y logre ser, como lo dijo Alfio, un ídolo de Boca. Saludos
Posted by Nicolas Rodriguez Stockar on August 01, 2009 at 04:52 AM CLT #