La intelectualidad del fútbol
Aug. 29 , 2009
La leyenda asegura que Jorge Valdano, quizá uno de los técnicos más prestigiados fuera del hábitat propio del fútbol, arengaba a sus jugadores leyéndoles versos y citas de su compatriota el escritor Jorge Luis Borges y que, incluso, llegó a diseñar sus tácticas de juego apelando al esquema de la obra mayor del poeta italiano Dante Alighieri: La Divina Comedia.
No sé si aquello será cierto, pero me gusta creer que así ocurría, que muchas veces los jugadores del Real Madrid salieron a la cancha llevando en sus cabezas las últimas líneas de Emma Zunz o un verso del Poema de los Dones. De cualquier manera, la cercanía del ex delantero argentino con el mundo literario (se ha lucido antologando cuentos de fútbol y dejando fluir su prosa en un par de ficciones breves) hace presumir que, efectivamente, más de una vez debió ser así.
Me cuesta imaginar a Manuel Pellegrini recitándole a sus dirigidos un poema de Neruda antes de que sus muchachos salgan al campo o desarrollando estrategias de juego a partir de La Pérgola de las Flores, pero aún así, tanto él como Valdano han aparecido en un reportaje de la FIFA bajo la etiqueta de los "intelectuales" del fútbol.
La lista es variada y, en rigor, no tiene que ver, necesariamente, con la cercanía que tengan al mundo literario. La intelectualidad del balompié la componen jugadores y técnicos que, rompiendo el lugar común que existía y que dibujaba a técnicos y futbolistas como individuos que por cerebro tenían una pelota, se han desmarcado de la cancha y los camarines para hacer carrera en universidades y campus.
Entre los técnicos se cuentan casos como el del francés Arséne Wenger, quien obtuvo un master en Economía; el del actual seleccionador checo, Ivan Hasek, quien sacó el título de abogado; o el de Hassan Harmatallah, técnico marroquí que es doctor en Ciencias Económicas y en Análisis y Políticas Económicas.
Todo lo que apunte a mejorar el nivel intelectual de la profesión sin duda que es bienvenido. Pero resulta inquietante que la mayoría de los técnicos que han puesto un pie en la cancha y otro en las aulas universitarias luzcan en sus hogares títulos de economistas, ingenieros, matemáticos. Ahí está el orden al acecho, la mente estructurada, la negación del azar.
Y en esa vena, no sé si el fútbol habrá de agradecerlo desde el fondo de su corazón. Yo, al menos, tengo mis dudas. Y entiendo que Eduardo Galeano, a quien pido prestada esta cita, también: "Antes existía el entrenador y nadie le prestaba mayor atención. El entrenador murió, calladito la boca, cuando el juego dejó de ser juego y el fútbol profesional necesitó una tecnocracia del orden. Entonces nació el director técnico, con la misión de evitar la improvisación, controlar la libertad y elevar al máximo el rendimiento de los jugadores, obligados a evitar convertirse en disciplinados atletas. El entrenador decía: vamos a jugar. El técnico dice: vamos a trabajar".




Posted by juan vallejos on August 29, 2009 at 10:33 AM CLT #
Posted by Rodrigo Díaz on August 29, 2009 at 12:53 PM CLT #
No veo por que esa formación (que tampoco es la mía, por si acaso) implique algún tipo e rigidez mental. Rigurosidad mental sí, pero eso no es malo.
De todos modos en nuestro caso, creo que todos estamos de acuerdo con el hecho de que un "director técnico" nos ha ido mejor que con un "entrenador".
Posted by Goyira on August 29, 2009 at 03:22 PM CLT #
Posted by Carlos D on August 29, 2009 at 08:35 PM CLT #
Posted by Cristobal on August 29, 2009 at 10:34 PM CLT #
Posted by 190.22.228.172 on August 29, 2009 at 11:33 PM CLT #
Posted by uwelen on August 29, 2009 at 11:41 PM CLT #
Posted by ito on August 31, 2009 at 03:11 PM CLT #
Posted by Georgy on September 01, 2009 at 02:25 AM CLT #
Se las ganó el sesgo de correlación ilusoria.
Saludos,
Claudio.
Posted by Claudio on September 01, 2009 at 11:00 AM CLT #
Posted by Guillermo on September 01, 2009 at 02:34 PM CLT #
Posted by DrK on September 15, 2009 at 11:27 AM CLT #